26/5/18

Desobediencia - Por Carlos Correa

El director chileno Sebastián Lelio dirige este drama que tiene como protagonistas a Rachel Weisz y Rachel McAdams. Ronit -Weisz-, fotógrafa en Nueva York, se entera de la muerte de su padre, Rav Kruschka. Decide volver a su casa, en Londres, para los tradicionales ritos funerarios judios de una familia ortodoxa de la que ella había huido años atrás. Su repentina e inesperada llegada toma a todos por sorpresa. Dovid -Alessandro Nivola-, el próximo rabino de la comunidad y protegido de su padre, está casado con Esti Kuperman -McAdams-. Ellos tres eran grandes amigos de jóvenes, pero no solo eso, las dos mujeres tuvieron en esa época algo bastante más en común que solo su amistad.

Ambientada en la Inglaterra del siglo XX, Lelio compone el guion de esta cinta basado en la novela de Naomi Alderman junto a la escritora Rebecca Lenkiewicz. Y el director imprime su sello, aún cuando en algunos momentos es difícil reconocer su mano debido a un relato algo plano y lineal. Donde si podemos ver a Sebastián Lelio es en todos aquellos planos en que los personajes femeninos son seguidos de cerca por una cámara dispuesta a captar los más mínimos detalles de la femineidad, algo que se ha transformado en marca registrada del realizador chileno.

La película es íntima y entrega su mayor profundidad en las actuaciones de Weisz y McAdams. Prácticamente todo el hilo conductor recae sobre sus hombros y todo lo demás gira alrededor del ritmo entregado por ellas. La religión, la moral, la presión social y el “deber ser”, son temáticas subyacentes a la historia central que vincula a las dos protagonistas, sin embargo están presentes permanentemente como un contrapunto intenso -y visiblemente expuesto- a la química que logran ambas actrices en la configuración de sus roles.

Acá las figuras masculinas son anexas, aunque no menos importantes, en la filmación. Lelio se encarga de dejarnos muy claro los roles que cada uno de los personajes tiene en el rodaje. Las secuencias más logradas e íntimas son sin duda las femeninas. Las demás, o corresponden a entornos argumentales de contexto o a aquellas situaciones que condicionan de alguna forma el actuar de la comunidad, la de los mencionados papeles masculinos y las decisiones que van tomando las dos protagonistas.

Hay en el metraje un estilo distinto a lo observado en anteriores cintas de Lelio. Es posible que ciertos condicionamientos lo hubiesen obligado a seguir caminos diferentes o a tomar otras decisiones. No obstante aquello, el pulso del cineasta está presente, su intención es perfectamente clara y el lenguaje de su “fascinación por lo femenino”, dicho en palabras del propio director, es algo que está en la esencia del trabajo y es sin duda los más valioso de un drama que conmueve por la temática filmada pero que no logra alcanzar un vuelo narrativo cercano y a la altura de “Gloria” o “Una mujer Fantástica”, los dos últimos premiados y exitosos largometrajes del ya consolidado Sebastián Lelio.

Ficha técnica

Título original: Disobedience
Año: 2017
Duración: 114 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos-Irlanda; Braven Films / Element Pictures / Film 4
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Homosexualidad
Guion: Sebastián Lelio (Novela: Naomi Alderman)
Música: Mathew Herbert
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Rachel Weisz, Rachel McAdams, Alessandro Nivola, David Olawale Ayinde, Mark Stobbart, Cara Horgan, Sophia Brown, Lasco Atkins, Bernardo Santos, Dominic Applewhite, Omri Rose, Liza Sadovy, Dave Simon, Trevor Allan Davies, Cristian Lazar
Dirección: Sebastián Lelio

Pablo, Apóstol de Cristo - Por Juan Pablo Donoso

Sin ser beatífica es profundamente humana, histórica y espiritual.

Narra los últimos días de San Pablo (Saulo de Tarso) en la cárcel Marmentina de Roma.

Su antiguo amigo y compañero de apostolado, el evangelista Lucas, al saber que Pablo se hallaba prisionero y condenado a muerte, aprovechando su condición de médico, logró visitarlo muchas veces y escribir su biografía en el Nuevo Testamento.

Bajo el imperio de Nerón los cristianos eran sacrificados en el Coliseo o quemados en las calles como antorchas vivientes. Cuando Nerón incendió Roma acusó a los cristianos de hacerlo y, en especial, a Pablo como instigador.

La película, filmada en Malta, acontece en escenarios muy similares a los de la época. Hay todavía construcciones, calles, túneles y jardines bien conservados. Y la fidelidad visual se extiende a los vestuarios y a la iluminación con antorchas y claroscuros interiores.

A diferencia de otras súper gestas bíblicas, en esta abundan los diálogos por sobre las acciones. Pero son tan inteligentes y sensibles que mantienen el interés y provocan reflexión. Si bien exhiben ámbitos en que los cristianos se mantenían hacinados y sucios en hogares humildes, además de escenas callejeras y salones palaciegos, en todo momento se respira el aire de intimidad y pavor de ser perseguidos y capturados.

Por carecer de glamour, está más cerca de un “film-noir” (de antihéroes) que de una hazaña heroica comercial. Así, logra un objetivo aún más noble: seducir por medio de la emoción humilde y el coraje de la fe en el legado de Jesús.

Las actrices responden a sus roles con realismo muy femenino, tanto las pobres y desarrapadas como las damas de la nobleza. Y los actores secundarios se integran con naturalidad al ambiente poco sofisticado y casi insalubre de las calles.

El peso del drama lo llevan los tres personajes principales: Lucas (Jim Caviesel – Jesús en La Pasión de Cristo 2004), Pablo (James Faulkner – Game of Thrones y Downtown Abbey) y el oficial romano Mauricius (Olivier Martínez – carismático actor francés poco conocido entre nosotros).

Cabe destacar la partitura musical del polaco Jan A.P. Kaczmarek (Oscar 2004 por Descubriendo la Tierra de Nunca Jamás), que combina la indefensión de esos aterrados cristianos con la omnipotencia del Imperio.

¿Cómo habrían sido los futuros cristianos sin el aporte de Pablo quien, víctima de las torturas, mantuvo su fe demostrando que la gran Maldad sólo puede combatirse con una mayor Bondad? Y cuánto debemos a Lucas por haber documentado sus últimos días en los Hechos de los Apóstoles.
Es lamentable la poca publicidad para este filme en comparación con las grandes fantasías futuristas. Entre el público de la sala había más juventud de la esperada. Y a pesar de todo el pop-corn consumido, fue sorprendente verlos aplaudir emocionados al final. La siguieron con atención, captaron el mensaje y salieron enriquecidos con un tipo de cine diferente y poderoso.

UNA GRAN PELÍCULA: SABIA, AUTÉNTICA E INSPIRADORA. LAMENTABLEMENTE MAL PROMOVIDA.

Ficha técnica

Título Original: Paul, Apostle of Christ 
Sony Drama, historia, religión EE.UU. – 1,48 hrs. 
Fotografía: Gerardo Madrazo 
Edición: Scott Richter 
Música: Jan A.P. Kaczmarek 
Diseño Prod.: Dave Arrowsmith 
Guionistas: Terence Berden, Andrew Hyatt 
Actores: Jim Caviezel, James Faulkner, Olivier Martínez 
Director: Andrew Hyatt

En Cuerpo y Alma - Por Juan Pablo Donoso

Virtuoso tratamiento para contar una historia de amor casi imposible.

Su directora y guionista húngara - Ildikó Enyedi – cuando obtuvo el Premio Sydney 2017 con esta película declaró: “A mis 62 años este galardón me confirma la confianza en el poder del cine y en la magia de la comunicación humana”.

Y el tema central es el milagro de amor entre dos personas minusválidas en “cuerpos y almas”.

La madurez de la directora logra poner en imágenes un caso que bordea el realismo mágico. Y lo instala en un matadero de reses con toda la crudeza y sangre que semejante lugar posee.

El relato corre por cinco rieles paralelos que difícilmente podrían llegar a integrarse:

a.- El lento y delicado cortejo de un ciervo macho con su hembra en un bosque nevado.

b.- El brutal ambiente de un desolladero, donde ningún operario se inmuta ante la mirada indefensa de cada novillo.

c.- Endre, un ejecutivo de aquella industria, hombre ya maduro, paralítico de un brazo, solitario y desencantado.

d.- María, funcionaria joven, recién ingresada, experta en calidad de producción, afectada de Asperger. Por lo tanto, agreste y aislada.

e.- Coincidencia parasicológica en que ambos funcionarios sueñan cada noche con el mismo galanteo progresivo de los ciervos invernales.

La realizadora Enyedi va entrelazando estos cinco elementos de manera pausada y minuciosa, formando una trenza narrativa que, sin escatimar la crudeza de las imágenes, con la misma finura del cortejo de los ciervos, va desnudando los “cuerpos” y las “almas” de estos dos personajes hasta llevarlos a un nuevo amanecer.

Contraste de la pureza natural de los ciervos con el ambiente de los mataderos de reses; del humor vulgar e insensible de algunos matarifes con la fragilidad de las emociones humanas, en especial, de las más vulnerables al tacto y a los elementos externos, como María.

Todo esto, y más, lo teje Ildikó Enyedi, en base a actuaciones serenas y sutiles, a protocolos masculinos, y a un tratamiento de primeros planos y detalles de objetos, manos y pies que podrían parecer innecesarios, pero que envuelven el mensaje en un todo poético, descarnado y romántico.

Demuestra cómo a veces sólo el misterio de los sueños nos devuelve la pureza instintiva de la naturaleza. Y pone la fragilidad del ser humano frente al poder sanador de los sueños.

INSPIRADA PELÍCULA HÚNGARA SOBRE LOS ESTADOS MÁS SUTILES DEL CUERPO Y LAS ALMAS. PARA VERLA CON CORAJE Y RESPETO.

Ficha técnica

Título Original: Teströl és lélekröl 
Cine Arte Patricia Ready 
Drama, romance Hungría – 1,56 hrs. 
Fotografía: Máté Herbai
Edición: Károly Szalai 
Música: Adam Balazs 
Diseñador Prod.: Imola Láng 
Actores: Géza Morcsányi, Alexandra Borbély, Zoltán Schneider 
Director y Guionista: Ildikó Enyedi

23/5/18

Han Solo: Una historia de Star Wars - Por Carlos Correa

Para quienes hemos seguido “Star Wars” desde sus primeros episodios a fines de los años setenta, probablemente aquellos iconos sean siempre nuestros máximos referentes. Sin embargo, en mi caso particular, estoy gratamente sorprendido del rumbo que ha tomado la saga una vez que Walt Disney Studios adquirió los derechos de distribución de la historia. Antes de ello nos encontrábamos admirando los originales y observando, tal vez críticamente, las historias presentadas en la trilogía anterior al Episodio IV, “Una nueva esperanza”, el primero en ser presentado por su creador George Lucas en pantalla grande. Disney Studios corrió el riesgo y movió el límite. No solo diseñó una trilogía final -que ya lleva dos exitosas entregas y concluirá con el futuro Episodio IX- sino que expandió la historia con ramificaciones. “Rogue One” fue una de ellas, una exitosa cinta que se ubica entre los Episodios III y IV. Ahora es el turno de otra “historia de Star Wars”. Se trata de “Solo”, que se remonta a la juventud del famoso personaje inmortalizado por Harrison Ford y que está en el corazón de la saga y en el alma de todos quienes somos fans de la historia de la Guerra de las Galaxias.

Han -Alden Ehrenreich-, joven e impulsivo, quiere buscar nuevos horizontes. Vive en Corellia, planeta situado a corta distancia de Coruscant, la capital de la Galaxia, sueña con ser un gran piloto y junto a su novia Qi’ra -Emilia Clarke- tienen todo arreglado para huir. Sin embargo un contratiempo de último momento no les permite escapar juntos. Luego de tres años, el intrépido protagonista no ha podido cumplir su sueño y quiere regresar por su amada, pero se ha convertido en un simple soldado que está envuelto en guerras de trincheras y en un crudo día a día. Un oscuro traficante llamado Tobías Beckett -Woody Harrelson- le da una chance de poder conseguir un dinero extra para llevar a cabo sus planes los que se ven interrumpidos porque el destino vuelve a juntar a estos dos jóvenes idealistas. La diferencia, esta vez, es que Qi’ra es la asistente y mano derecha de Dryden Vos, uno de los criminales más violentos e implacables de este rincón galáctico, por tanto las aventuras y desventuras de los jóvenes toman un rumbo muy distinto a lo planeado -o no planeado- originalmente.

El relato de la historia es interesante pues conocemos algunos detalles importantes del origen de la amistad de Han Solo con su fiel acompañante Chewbacca y también sobre otro icono de la saga principal que es el “Millenium Falcon”, la famosísima nave que a esta altura es ya una leyenda. También podemos apreciar antecedentes de la rebelión contra el imperio que de manera incipiente se está conformando y comenzando a dar sus primeros pasos.

La película es entretenida. La verdad, supera mis expectativas. Escenas muy bien logradas, vertiginosas, llenas de acción, efectos especiales clásicos, vigor y emoción en un relato que, aunque puede ser bastante lineal y predecible, conduce apropiadamente esta travesía galáctica de 135 minutos. Las actuaciones satisfacen aunque no han estado exentas de polémica, sobre todo lo que dice relación con Ehrenreich, su joven protagonista. Tampoco pasa inadvertido el brusco cambio de dirección producido el año 2017, cuando Ron Howard debió tomar el proyecto luego del despido de la dupla Lord-Miller. Con todo, el resultado es una cinta trepidante, con nuevos bríos juveniles y una puerta abierta hacia la independencia del protagonista hacia su propia historia.

Dejo para el final un aspecto que es esencial para cualquier cinta de “Star Wars” o de las historias que se desprendan de ella. Basada en los temas originales de John Williams, la partitura de John Powell está muy bien compuesta transformándose, también, en un elemento fundamental del metraje.

Muy bien por estas nuevas historias de “Star Wars”. Hay movimiento, creatividad, recursos e ilusión. Podrán gustarnos más o menos, lo que es subjetivo e indudablemente opinable, sin embargo da cuenta que esta “Guerra de las Galaxias” está más viva que nunca y es fuente de inspiración -y también de recursos- para nuevas producciones y relatos que nos lleven a lo sucedido “hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana”.

Ficha técnica 

Título original: Solo: A Star Wars Story
Año: 2018
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lucasfilm / Walt Disney Pictures / Allison Shearmur Productions / Imagine Entertainment
Género: Ciencia ficción. Aventuras | Star Wars
Guion: Lawrence Kasdan, Jon Kasdan (Personaje: George Lucas)
Música: John Powell
Fotografía: Bradford Young
Reparto: Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Donald Glover, Woody Harrelson, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Warwick Davis, Clint Howard, Paul Bettany, Richard Dixon, Joonas Suotamo,  Sarah-Stephanie, Deepak Anand, Slim Khezri, Ian Kenny, Douglas Robson, Omar Alboukharey, Sean Gislingham, Nathaniel Lonsdale
Dirección: Ron Howard

22/5/18

Isla de Perros - Por Carlos Correa

Megasaki City, veinte años en el futuro, Japón. Con la contagiosa gripe canina en aumento, el alcalde Kobayashi decide exiliar a todos los perros de la ciudad en una ficticia isla deshabitada usada solo como como un vertedero gigante de basura. El relato sigue a cinco perros que han sido llevados al lugar -Chief, Rex, Boss, Duke y King- y al pequeño Atari Kobayashi, sobrino del alcalde, que en un desvencijado aparatado volador tipo Junior-Turbo Prop XJ750 llega en busca de su fiel perro Spots, el primero de los canes en ser enviado allí al comenzar la cuarentena decretada. Ante el revuelo de esta noticia, el alcalde decide intervenir para traer de vuelta a su sobrino y dejar la isla a su suerte, sin embargo debe enfrentar un movimiento en favor de los perros llamado “Pro Dog”, liderado por la valiente joven Tracy Walker.

Wes Anderson, en su segunda cinta de animación realizada con la técnica de stop-motion, da forma a una historia original coescrita por él mismo, junto a Roman Coppola, Kunichi Nomura y Jason Schwartzman. Anderson, fiel a su lenguaje narrativo, mantiene en esta cinta varios de sus sellos característicos. La película es deliciosa y está repleta de infinidad de detalles, frases y gestos que cautivan a la audiencia desde la primera escena. La elaboración animada es fantástica y el ritmo, otro pulso del director, es implacable.

El relato de este exilio perruno, la actitud dictatorial del alcalde y la rebelión ante la arbitraria medida, divide a los habitantes de la ciudad y marcan un contrapunto importante con las secuencias que protagoniza el grupo de perros en la isla, tanto en su interacción con el joven Atari, como cuando se deben defender de los ataques que reciben con drones y robots. Es notable la caracterización de personalidades en los canes y los estereotipos que configuran a los humanos, todo ello, por supuesto, sazonado en justa medida por el talentoso director.

“Isle of Dogs” tiene un humor inteligente y sin abusos. Posee fina delicadeza en la configuración de cada escena junto con detalles gráficos de elocuente imaginación. Además, funciona perfecta como parábola para los tiempos actuales. Anderson encandila con pequeños giros y sorprende con fragmentaciones que entregan a la película un toque particular y único. Otro aspecto notable es la música incidental de Alexandre Desplat, una partitura variada, rítmica y sencilla que no solo ambienta sino que proporciona al relato diversos grados de tensión que van de la mano y en perfecta unidad con las secuencias visuales.

¡Gran película! Para disfrutar tal vez más de una vez, porque la cantidad de información y preciosuras es extensa. Anderson confirma con esta cinta animada su excelente mano de realizador, honesto y fiel a una narración particular que logra atención y emoción.

Ficha técnica

Título original: Isle of Dogs
Año: 2018
Duración: 101 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Alemania; American Empirical Pictures / Indian Paintbrush / Scott Rudin Productions / Studio Babelsberg
Género: Animación. Fantástico. Comedia. Aventuras | Stop Motion. Perros/Lobos. Distopía
Guion: Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Roman Coppola, Kunichi Nomura, Jason Schwartzman)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Animation, Tristan Oliver
Reparto: Animation
Dirección: Wes Anderson

16/5/18

Tully - Por Juan Pablo Donoso

Aunque la publicitan como comedia, está lejos de serlo. Es un homenaje al difícil proceso de maternidad responsable.

El relato se introduce en la intimidad familiar de Marlo, esposa embarazada a punto de dar a luz, y madre de dos niños: Sara, niñita ordenada y Jonás, un pequeño indomable con síntomas de autismo. Con la gravidez de la criatura por nacer, con el marido viajando por motivos de trabajo, esta madre debe luchar con las autoridades del prekinder de su hijo para evitar que lo expulsen por indisciplina, y luego cambiarlo a un establecimiento especial.

Vendrá el parto, se sumarán las tareas de amamantar al bebé, mudar sus pañales, pasar las noches en vela, y seguir con los otros deberes del hogar. El estrés la tiene al borde del colapso.

Ante semejante cuadro, sus cuñados le aconsejan contratar a una niñera nocturna para permitirle, al menos, recuperar el sueño reparador. Y quien asume la tarea es Tully, una muchacha joven, atractiva y, tal vez, demasiado eficiente. Marlo desconfía al comienzo de tanta eficacia y amabilidad. Y nosotros, como espectadores, recordamos pavorosos filmes anteriores como La Mano que Mece la Cuna, donde la encantadora empleada termina siendo una pécora maldita.

Y es aquí donde la película toma un giro inesperado. Lo que en un comienzo Marlo temió como una amenaza a su autoridad, de manera gradual, se transforma en el apoyo que tanto necesitaba para el cuidado de los niños y del hogar.

Tal es la línea gruesa del argumento. La gracia del filme está en los detalles cotidianos, en la caracterización de la ya consagrada Charlize Theron (Oscar 2003 por Monster) quien debió engordar 20 kilos para encarnar a Marlo, y la joven Mackensie Davis (Blade Runner 2049) cuya natural simpatía y femineidad transforma lo que era fatalmente rutinario en algo fresco y luminoso.

El encanto de la película está en el proceso bien escrito por la guionista Diablo Cody (¡qué nombre perturbador!) que deslizándose por los canales subterráneos de la mente de tantas mujeres en situación similar, logra que empaticemos con ellas, y presenciemos el milagro de una sanación que sólo se logra con lenguaje uterino.

Es tal la finura del mensaje redentor que al finalizar la exhibición nos llegamos a preguntar si Tully realmente existió, o fue el alter ego de Marlo que llegó a socorrerla como un hada imaginaria. Pero los realizadores se encargan de dejar en claro que Tully era real, y que como ella hay seres que llegan providencialmente a nuestras vidas cuando menos los esperamos.

El incidente melodramático cerca del final nos incita a pensar que Tully fue sólo una fantasía. ¿Fue deliberado?

ESPECIAL PARA MADRES Y ESPOSAS ABATIDAS POR LA RUTINA Y LA DEPRESIÓN.

Ficha técnica


Drama familiar EE.UU. – 1,35 hrs.
Fotografía: Eric Steelberg
Edición: Stefan Grube
Música: Rob Simonsen
Diseño Prod.: Anastasia Masaro
Guionista: Diablo Cody
Actores: Charlize Theron, Mackenzie Davis, Ron Livingston
Director: Jason Reitman

El Despertar de Camila - Por Juan Pablo Donoso

Relato semi-biográfico inspirado en una muchacha chilena llamada Nicole Duarte.

En el filme se llama Camila y en torno a ella gira esta anécdota de dolor, familia y romance.

Desde muy joven se sabía hermosa, atractiva y triunfadora. Un día, en la piscina de su casa sufre un accidente vascular encefálico que la dejó hemipléjica.

Después de un largo período de inconciencia, su familia de buen pasar económico, se aboca a darle todos los medios de rehabilitación. Pero su ánimo depresivo la torna amarga y antisociable.

En tales condiciones de invalidez se niega a acompañar a sus padres y hermanos en un viaje de vacaciones al extranjero. Permanecerá en la parcela familiar a cargo de Berta, una cuidadora algo mayor encargada de atenderla y ejercitarla.

Como quedan solas en la casona de campo, Berta lleva a su novio a vivir con ellas, cosa que indigna a Camila. Y de la relación de estas tres personas surge el drama que configura el centro de la historia.

Esta pequeña película tiene muchos aciertos. Una caracterización admirable de Francisca Walker, como Camila, inválida y con dificultad para hablar. Compenetrada a fondo en las emociones de su personaje, maneja con exactitud la progresión de sus sentimientos y conductas. Muy bien secundada por Dayana Amigo, (Berta), su guardiana, compañera y confidente.

Especial relevancia tiene la fotografía de Eva Vera Cuadra. La belleza de los colores, especialmente de jardines y paisajes constituye un aporte pictórico en sí misma. Sus encuadres están prolijamente estudiados para que los actores se desplacen en tomas largas sin necesidad de cortes. Con esto, tanto ella como la directora logran la intimidad que algunas escenas requieren.

Hay mucha naturalidad en las actuaciones de todos los personajes, como también en lo espontáneo de los diálogos.

Si nos internamos en la estructura del argumento veremos que es fluido, en especial gracias a los intérpretes, pero navega en un hálito de inmadurez que subyace a lo largo de todo el relato. Es un caso que, manifestando angustia y dolor, se sustenta en pequeños incidentes que le restan dramatismo a un conflicto más profundo. Es como si la inmadurez juvenil de los personajes proviniera también de la inmadurez de los guionistas. Como si faltara una mirada desde lo alto para que la resolución fuera algo más que una simple etapa del osado “despertar” de una adolescente “light” llamada Camila.

UNA HISTORIA REAL CUYA BELLEZA VISUAL Y FRESCURA COMPENSAN LA FALTA DE MAYOR PESO DRAMÁTICO.

Ficha técnica


Drama, romance, familia Cinetopia Chile – 1,28 hrs. 
Fotografía: Eva Vera Cuadra 
Edición: Danielle Fillios 
Música: Carolina Chaspoul y Eduardo Henríquez 
Diseño Prod.: Gina Franzani 
Guionistas: Gonzalo Gorigoitía, Pamela Chovan, Rosario Jiménez-Gili 
Actores: Francisca Walker, Dayana Amigo,Koke Santa Ana, Andrea Freund, Renato Münster
Directora: Rosario Jiménez-Gili