30/10/20

"Avant Premiere" en Radio María - SIGNIS en el cine Viernes 30 de Octubre 2020

El periodista José Luis Nicolas conversa con Jackie O. y Alejandro Caro en el Programa semanal "En Marcha" en Radio María, sección Cine con SIGNIS Chile.

Rebbeca - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix.


Una joven dama de compañía -Lily James- encuentra su príncipe azul en Montecarlo. Claro, el aristócrata y codiciado soltero Maxim de Winter -Armie Hammer-, es el hombre soñado. El romance es relámpago, idílico, lleno de magia y emoción. Todo avanza tan rápido que Maxim le propone matrimonio invitándola a mudarse con él a la mansión familiar de Manderley. El tema es que este galán es viudo y existe una misteriosa intriga en torno a la muerte de su esposa. Ya convertida en la nueva señora de Winter, la joven comprueba por si misma la poderosa fuerza que irradia la primera mujer de Maxim.

El recibimiento corre por cuenta de la ama de llaves de Manderley, la Sra. Danvers -Kristin Scott Thomas-. El enigma es aun mayor al darse cuenta que todo en el lugar está concebido como recuerdo de Rebeca. Los detalles están presentes por doquier, incluso en forma abrumadora. La sombra es potente, se la compara con ella en cada actitud, cada frase, cada movimiento. Maxim tampoco ayuda demasiado porque para él no es tema hablar sobre las circunstancias de la muerte de Rebeca y menos de los sentimientos que aun tiene por ella. El misterio se agiganta en cada rincón y la presencia de la mujer se siente tan fuerte que parece estar viva y dominar Manderley.

Este thriller está basado en la novela de Daphne du Maurier escrita en 1938. El éxito de la novela le ha significado cinco adaptaciones al cine y sin duda la más reconocida es la realizada por Alfred Hitchcock el año 1940. Pero las comparaciones son odiosas, y más aun si es con una cinta del maestro del suspenso, por lo que omitiré comentarios al respecto.

Esta versión del año 2020, dirigida por Ben Wheatley, viene precedida de expectación porque la historia seduce y tiene componentes especiales. Y tal como sucede en algunas ocasiones, el entusiasmo inicial se ve opacado por el resultado de la producción.

Lo primero que llama la atención en esta cinta es que la narración no encuentra un punto de tensión que sirva como hilo conductor. El relato se circunscribe a una exposición de elementos. Bellos paisajes y decorados entregan el marco para un comienzo de ensueño. Y cuando se debe imprimir el misterio, es decir aquello que es consustancial a Manderley, solo desde la imagen emana algo de la atmósfera necesaria para configurar las características del lugar. El protagonismo del nuevo matrimonio pierde fuerza, se encuentra en evidente desequilibrio ante la implacable personalidad de la ama de llaves.

Otro aspecto dice relación con la música, con un papel poco destacado. La partitura de Clint Mansell no logra generar ambiente y se va diluyendo con el correr de los minutos. Un tercer elemento tiene que ver con los descubrimientos y el momento elegido para darlos a conocer. Cuando se trata de suspenso, las decisiones son vitales; o nos hacen esperar ansiosos la revelación, la sorpresa, o bien se evidencia antes y se construye el relato en base a la forma de llevar la historia sabiendo de antemano el resultado. En este sentido, el guion de esta cinta compuesto por Jane Goldman, Joe Shrapnel y Anna Waterhouse, es confuso, lleva a equívocos, a falsas ilusiones, a esperar algo y a defraudarnos rápido.

Personalmente no me convence la actuación de Lily James. La siento sin convicción, poco comprometida y algo plana en gran parte de la cinta. Tampoco Armie Hammer consigue traspasar su interior conflictuado salvo en un par de escenas centrales que parecen llegar demasiado tarde. Solo la actuación de Kristin Scott Thomas se despega de la de sus colegas. Ella es capaz de mirar profundo e irradiar turbación y lealtad. Muy acorde a su personaje, transmite intriga, porque no deja vislumbrar sus sentimientos sino que nos provoca para interpretarla y deducir el propósito de sus acciones.

Esperaba más de “Rebecca”. Estaba entusiasmado con esta nueva versión, tal vez demasiado, un error en ese sentido. Las dos horas se hacen largas y debemos apelar a varios llanos de paciencia para no detenerla y conciliar el sueño. Así y todo, considero que no es tiempo perdido y que vale la pena verla para poder profundizar algunos aspectos respecto del género que representa. Con este tipo de ejemplos, valoramos más aquellos esfuerzos que resultan prodigiosos, donde el talento de la composición del suspenso adquiere características magnéticas. Esta cinta no lo tiene, nos deja a la deriva, nos abandona y cuando quiere recuperar terreno es demasiado tarde para reconstruir la historia.

Ficha técnica


Título original: Rebecca
Año: 2020
Duración: 121 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Netflix, Working Title Films. Distribuida por Netflix
Género: Intriga. Drama. Romance. Thriller | Melodrama
Guion: Jane Goldman, Joe Shrapnel, Anna Waterhouse (Novela: Daphne Du Maurier)
Música: Clint Mansell
Fotografía: Laurie Rose
Reparto: Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott Thomas, Keeley Hawes, Ben Crompton, Ann Dowd, Sam Riley, Tom Goodman-Hill, Jane Lapotaire, Bryony Miller, Mark Lewis Jones, Bill Paterson, John Hollingworth, Lucy Russell, Julian Ferro, Toby Sauerback, Mark Schneider, Kevin Nolan, Chris Bearne, Keith Lomas, David Appleton, Tony Bligh, Poppy Allen-Quarmby, Ashleigh Reynolds, Jeff Rawle, Stuart Davidson
Dirección: Ben Wheatley

El diablo detrás de la puerta - Por José Blanco Jiménez

El cine español es escaso en el género terrorífico. Esta película consigue su objetivo sobre todo porque la ambientación recuerda la de antiguas casas en Chile y sobrecoge por la indefensión en que se encuentran los más débiles de la sociedad, tanto por sus limitaciones físicas como por las financieras. 
  
No existe una gran tradición de cine de terror en España, con excepción de Rec, de Jaume Balagueró y Paco Plaza (2007) y – de hecho – esta Malasaña 32, del barcelonés Alberto Pintó se apoya en un guión escrito por cuatro personas: Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina y David Orea. El título comercial en Chile es absurdo, pero necesario, puesto que no todos han estado en Madrid, no todos conocen la calle Malasaña y el número 32 no existe. En esa vía han ocurrido hechos horribles, pero ninguno tiene que ver con esta película.

Hay un prólogo que ocurre cuatro años antes del relato propiamente tal. En un edificio de varios pisos, dos niños jugando entran en una casa en busca de una canica que se les ha caído por la escalera. Ven un corredor, una mecedora y… ¡punto aparte!

Se pasa a 1976, año de transición en España, en el que – después de la muerte de Francisco Franco – muchos tienen la ilusión de una vida mejor. Al departamento contiguo de aquél en que se desarrolló el prólogo, llega una familia compuesta por Manolo (Iván Marcos), su esposa Candela (Beatriz Segura), Amparo (Begoña Vargas) y Pepe (Sergio Castellanos), hijos de ella, el pequeño Rafael (Iván Renedo) único hijo de este segundo matrimonio y “el abuelo” (José Luis de Madariaga). Cito los nombres de las actrices y los actores, porque son buenos intérpretes y poco conocidos en nuestro país, lo que les da mayor credibilidad.

Contrariamente a las películas norteamericanas, aquí los fenómenos paranormales están más insinuados que evidenciados y los resultados son eficaces.

La relación con otras películas es innegable y corro el riesgo de ser un spoiler, pero la infuencia de Poltergeist o El conjuro, la franchise de los Warren, saltan a la vista. Incluso, la marioneta de la televisión me recordó al muñeco de Saw. El juego del miedo.

Sin embargo, el principal atractivo para mí es que me recuerda el ambiente de las antiguas casas chilenas, con esos muebles que todavía existen, la máquina de coser, la victrola y los cables para tender la ropa sobre el patio interno. Es precisamente a través de ellos que Pepe (joven de bajo coeficiente intelectual) recibe papelitos escritos por “Clara” del tipo “los esperaba”. Porque la presencia maléfica se expresa a través de los más débiles y eso será fundamental para la intervención de una paralítica que servirá de “médium”.

No agrego más detalles. Sólo puedo decir que la película sobrecoge por la indefensión en que se encuentran los más débiles de la sociedad, sea por sus limitaciones físicas como por las financieras. Particularmente bien construido el rol de Amparo, que tiene 17 años (la actriz me recordó a una joven Penélope Cruz) y que es un nexo imprescindible de las relaciones intrafamiliares como asimismo de las presencias malignas.

Los últimos minutos son particularmente clarificadores de todo lo ocurrido. El grupo, que en algunos momentos me trajo a la mente cuadros de Goya (apareciendo también Saturno que devora a uno de sus hijos, símbolo del tiempo que todo lo consume), venía huyendo de sus problemas y encontró otros nuevos. No es la casa la embrujada, sino el dolor que rezuma y que seguirá acompañándolos mientras no se aquiete.

Se puede ver en www.cinemark.cl/cineonline y www.cining.cl.

(Malasaña 32. España/Francia, 2020)

Juego Perverso - Por José Blanco Jiménez

Película que requiere de algunas claves de análisis. Por lo tanto, recomiendo la lectura de este comentario después de verla, con la esperanza de aclarar algunas dudas acerca de este juego mortal y psicodélico. 


Como ya sugerí con Pesadilla en el infierno, recomiendo leer mi comentario después de ver la película, porque su trama es enrevesada como su título original: Braid (trenza).

Y eso es lo que tres amigas han elaborado un juego desde pequeñas y juegan con todas las reglas que exige un juego, lo que me recuerda Homo ludens de Johan Huizinga. En este caso, éstas son: 1ª - Todas deben jugar; 2ª - No se permiten forasteros; y 3ª – Nadie se va.

Aclaro de inmediato que lo que estoy escribiendo no lo he inventado yo, sino que me baso en una entrevista a la joven directora Mitzi Peirone, que debuta con esta película. Es ella la que sostiene que, cuando somos adultos, dejamos de jugar. Y agrega: “Pero ¿es verdaderamente así? ¿No podemos ser el sueño de un sueño?”

Un resumen veloz.

Petula (Imogen Waterhouse) y Tilda (Sarah Hay), dos amigas traficantes de drogas, deben escapar al ser sorprendidas por la policía, toman un tren para volver a su pueblo y Petula seduce al inspector en el baño para no pagar. Como deben entregar dinero al “dealer”, resuelven robar el dinero de su herencia a Daphne (Madeline Brewer), una amiga de la infancia mentalmente desequilibrada. Para ello recurren a un juego sadomasoquista que realizaban en su infancia: son la madre, la hija y el doctor.

Todo va adquiriendo un cariz cada vez más obscuro y aparecen nuevos personajes: el vagabundo que reconoce a Petula en la estación; el inspector de policía que investigó cuando Daphne se cayó del árbol y que interviene para salvarla cuando las otras dos van a intervenirla quirúrgicamente. Es asesinado, descuartizado y sus despojos enterrados. Después, como en Las diabólicas de Clouzot, no se encuentra nada en ese lugar.

Todos estos hechos ocurren como si fueran reales y la directora ejecuta una serie de experimentos visuales, como por ejemplos los colores psicodélicos para manifestar alucinaciones producidas por narcóticos.

En realidad, casi todo lo que se ve en pantalla no es real y Peirone entrega algunas claves de lectura: el inspector de tren cobra dólares en vez de euros, las muchachas despiertan de su somnolencia y debajo del asiento encuentran un libro que en realidad está debajo del sofá de la casa, el tren es parte de los juguetes, el policía también es un muñequito

Las tres amigas han seguido jugando hasta la vejez y el espectador es cómplice de estos juegos. Ese juego de roles se ve interrumpido por el deseo que Petula tiene de escapar y de ser “alguien” (actriz, traficante de drogas): los intentos de fuga están en el cuaderno escrito con letras al revés, los juegos se recuerdan en dibujos infantiles pegados en las paredes, el anciano vagabundo le recuerda que siempre regresa, los celulares dentro del buzón representan el intento de conectar con el mundo real, el bate de béisbol con que la golpea Dafne para impedir que se aleje obviamente no existe.

Todas las heridas que las amigas se infligen durante sus juegos después desaparecen y no dejan cicatrices, incluso las presuntamente provocadas por un atropellamiento. La imagen de las muñecas, la música operática y el suicidio (una se cuelga en su dormitorio, otra se corta las venas en la bañera, la tercera se envenena) son otros episodios lúdricos que aumentan la tensión. Y el deseo infantil de ir a dormir.

Pero nada existe realmente. Y, si debo ser preciso, una película es una película y nada de lo que se ve en ella existe. El espectador entra en el juego para gozar y sufrir junto con los personajes. Eso no hay que olvidarlo nunca. El cine es voyerista y también nos hace cómplices de una realidad ajena, que puede ser una trenza imposible de deshacer.

Pueden verla en www.cinemark.cl/cineonline y www.cining.cl, desde ya con la idea de verla por una segunda vez.

(Braid. Usa, 12019)

Blade Runner 2049 - Por José Blanco Jiménez

Excelente secuela, que retoma la temática de la primera película replanteando todas sus inquietudes filosóficas y acercándonos aun más a un futuro distópico e inquietante. 


Hace algunos años dediqué varias clases de mi curso CINE Y ARQUITECTURA en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile para analizar la película Blade Runner en sus dos versiones principales (más sus variantes para video y televisión). Por ello, esperaba con ansias esta secuela, que cumple con todas mis expectativas.

Digo desde ya que no es una obra para un público masivo, como tampoco lo fue en su estreno en 1982 (con los cortes de los productores), para ser reevaluada en 1993, transformándola en un filme de culto (con la reedición de Ridley Scott).

La película actual transcurre 30 años después de la primera (falta poco para el fatídico 2019) y, además de Rick Deckart (Harrison Ford), aparece Gaff (Edward James Olmos), que – recurriendo una vez más a la papiroflexia – elabora una oveja en origami, recordando el título de la novela que dio origen a esta serie cinematográfica.

En realidad, ya poco quedaba del ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheep?) de Philip K. Dick cuando Hampton Fancher empezó a redactar el primer guión, cambiando sobre todo la figura de Rachael (que de “dark lady” pasó a ser una figura romántica) y reduciendo la calidad de héroe de Deckart. Ahora, definitivamente, sólo permanecen los temas existenciales y por sobre todo – el de los recuerdos implantados, que para los seres humanos está tomando cada vez más importancia por el avance avasallador del Alzheimer.

Dejando de lado la contraposición fábula/relato, que remito al juicio de los espectadores, me limitaré a efectuar algunas claves de lectura.

Se da por sabido lo que ya ocurrió y cada uno interprete los anteriores finales alternativos como le parezca. Ahora el protagonista es “K” y debe “retirar” a los pocos sobrevivientes del Programa Nexus, si es que producen problemas. Ryan Gosling equivale a Harrison Ford como Denis Villeneuve (Sicario, 2015; Arrival, 2016) equivale a Ridley Scott. Esto es, sin perder un ápice de sus respectivas brillantes intervenciones, actualizan de la mejor manera sin desentonar en momento alguno. Y saben rescatar con gusto las grabaciones de la ya clásica entrevista a Rachael en la casa de Tyrell.

Hay - ¡eso sí! – una fuerte tendencia feminista. La jefa de K es “la Señora” (Robin Wright), Joi es una “aplicación holográfica” que acompaña fielmente (la cubana Ana de Armas), Luv es la violenta contrincante de la empresa Wallace (Sylvia Hoeks), Freysa es la guía de la incipiente revolución de los replicantes (Hiam Abbass), la Dr. Anna Stelline (Carla Juri) es experta en implantes y algo más. Varios de estos personajes y el nuevo villano Niander Wallace (Jared Leto), que ahora se ocupa de la confección de androides, llevan a pensar en una futura franchise.

De los tantos mensajes intertextuales me permito citar algunos que me parecen interesantes.

Al igual que el abandonado Ben Gunn, en La isla del tesoro de Robert Louis Stevenson, Deckart interpela a K diciendo: “¿No llevarás encima un trozo de queso?” y se encuentra en la situación de Orfeo cuando su presunta Eurídice le pregunta “¿Ya no me amas?”. Por su parte Joi “utiliza” el cuerpo de una replicante (Mackenzie Davis) para unirse con K, lo que me recordó a Ghost (Jerry Zucker, 1990). No está demás que señale que lo que la androide se saca de la boca y pone en la ropa de K es el chip con el que podrá encontrarlo.

Pero sobre todo está la ambientación del casino en el que vive el viejo Blade Runner. El bar recuerda el hotel de El resplandor (The Shining, 1980) de Stanley Kubrick y no creo que sea casualidad. No hay que olvidar que el peor estropicio cometido por los productores fue insertar un final feliz con la pareja que se alejaba en automóvil a través de un paisaje verde, inexistente en ese mundo contaminado en el que siempre llueve y no existen árboles. Y esas tomas aéreas pertenecían justamente a la película de Kubrick. Por otro lado, los fantasmas están reemplazados por hologramas de Elvis Presley y Marilyn Monroe. Y el jukebox Sony exhibe la figura de Frank Sinatra. También son recuerdos, que se implantan en el ser humano, con todos los glitchs que produce el desgaste natural e informático. Como una vez lo fue la lechuza, el perro puede o no ser real: lo importante es que interactúa.

Éstas son sólo algunas observaciones acerca de la mejor película estrenada en lo que va transcurrido de este año 2017.

Una última opinión. Vi las dos versiones y prefiero la subtitulada, puesto que la doblada – en algunos pasajes – induce a error de comprensión.

(Blade Runner 2049. USA, 2017)

29/10/20

Contra el Demonio - Por Jackie O.

“Pudo haber sido mejor…” 


Esta película está basada en hechos que ocurrieron en Puerto Montt, el año 2004. Y tengo entendido que es la historia de una adolescente que siempre se encontraba enferma no encontrándole nada los doctores, hasta que producto de la desesperación dan con un cura que le practica un exorcismo, salvándola. Este hecho fue contado en el programa “Informe Especial” en su momento. (Me corrigen si me equivoco)

De esa premisa, el director crea su propia historia para efectuar esta película: una familia destrozada por la muerte del hijo mayor, tener que cambiarse casa, adaptarse al nuevo hogar y colegio, la existencia de elementos poseídos, espíritus, ruidos, etc.

La trama demoniaca comienza cuando las niñas de esta familia están en una visita a un museo, el cual fue un internado antiguamente y se quemó en 1961 muriendo varios niños.

Luego de escuchar la historia de quien estaba a cargo de esta visita, las chicas se salen del grupo para dar vueltas por el lugar, hasta que curiosamente la chica mayor descubre un libro quemado, una especie de diario de vida de un joven, llevándoselo.

Desde ese momento comienzan sucesos paranormales en el hogar. Estos sucesos son los típicos de las películas de suspenso y terror: puertas que se cierran solas, cosas que desaparecen, sombras, etc. Comenzando a ver una copia de mezclas de muchas películas ya vistas, pero acá están ejecutadas más menos.

La trama confunde con diferentes temas que ninguno se profundiza correctamente: muerte, problemas matrimoniales, espíritus vengativos e inocentes, demonios, en fin, una mezcla de mucho. No profundizando bien en el tema central.

LO MALO: -El director no debería entregar como referencia y tanto orgullo (aunque lo tenga) el decir que dirigió “Fuerzas especiales”, pues es una de las películas más malas de la historia del cine chileno.

–Los actores jóvenes tienen poca credibilidad, no proyectan angustia o la cercanía que se debiera. No se empatiza con ninguno. –La música muy estridente que a veces no entiendes lo que hablan. –Lo cursi de “los angelitos” al final. –Poca coherencia en contar la historia (siendo una idea muy buena).

LO BUENO: -Se agradece que se incursione con este género, y así poder dejar de ver los mismos temas. –Bien que no haya ese exceso de garabatos que aburre en las películas chilenas. –Las letras de las canciones estaban bien buenas. –El maquillaje correcto.

–La actuación de los experimentados adultos estuvo mucho mejor. –Las locaciones. –El final inesperado, fue bien pensado (“antagonista”) Pero lamentablemente hay que esperar el final para lo mejor.

Disponible en Arena Virtual el 31 de Octubre de 2020.

Ficha técnica

Título original: Contra el demonio
Año: 2018 
Duración: 100 minutos
País: Chile 
Género: Terror.
Dirección y guion: José Miguel Zúñiga
Música: Jorge Herrera y Jorge Dureaux
Fotografía: Carlos Madrid
Reparto: María José Prieto, Julio Milostich, Solange Lackington, Alonso Quinteros, Agustín Moya
Productora: Swing Management, Cinecolor Films, Mastodonte.

Juego Perverso - Por Jackie O.

“Mentes perturbadas, en un mundo bizarro.” 


La trama trata de 2 jóvenes inmersas en las drogas, y ante la deuda que contraen con un traficante, deciden robarle el dinero a una amiga de infancia que está mentalmente desequilibrada. Pero esta millonaria no tiene problemas en entregarles su dinero, pero deberán someterse a un sádico y extraño juego de roles, tortura y muerte.

Lo que creíamos que sería una invasión a una mansión por estas chicas, se convierte en un caos psicótico. La trama está inmersa en un juego mental, sumergiéndonos en un extraño y sádico juego de 3 desequilibradas amigas. Donde sus vidas están marcadas por el dolor, la venganza, la mentira, los rencores, el excesivo uso de drogas y las relaciones tóxicas.

Petula y Tilda se someten una vez que llegan a la casa de Daphne, quien desde el principio se nota que es una “loca de patio”.

Visualmente al instante vemos que el diseño de producción de esta película es asombroso, hay una buena labor del director de fotografía y de diseño de arte: nos muestra lugares sucios, detalles lujosos o las imágenes de los delirios producidos por las drogas, y una enorme e intensa paleta de colores.

Las chicas además se ven naturales y confiadas en sus roles.

Visualmente como indiqué es muy hermosa. Los colores pastel dan un aire de surrealismo, que mezcla en momentos con el blanco y negro. Los ángulos de las cámaras en diferentes posiciones son sujetos a interpretaciones también, todo tiene un simbolismo diferente. No sabemos si lo que vemos es real o si están soñando despiertas para así no enfrentar la realidad ni sondear todos los obstáculos. Nos enredamos.

Su final es abierto, complicado, sujeto a muchas interpretaciones o ninguna, una estructura de la trama poco convencional e impredecible.

En cuanto a su género, la catalogaría más de thriller que de terror.

Peca eso sí de generar mucho contenido visual olvidándose de mantener un guión bueno.

Así que a veces todo lo que veas puede ser enredado como una trenza, por eso hay que ponerle atención a esta película.

Una cinta desafiante que de todas formas vale ver.

Disponible en cinemark.cl

Distribuida por BFDistribution.

Ficha técnica

Título original: Braid Género: Thriller.Terror.
Año: 2018 
Duración: 82 minutos
País: EEUU
Dirección y guion: Mitzi Peirone
Música: Michael Gatt
Fotografía: Todd Banhazl
Reparto: Madeline Brewer, Scott Cohen, Sarah Hay, Imogen Waterhouse, Brad Calcaterra, Mauricio Ovalle, Mary Looram, Nancy Ozelli, Dhoni Middleton, Tai Lyn Sandhu, Jill Dalton, Lenore Wolf, Ethel Fisher, Zack Calhoon y Zoe Feigelson.
Productora: Wandering Bard, Somnia Productions. Distribuida por Blue Fox Entertainment.

Juego Perverso - Por Juan Pablo Donoso

Un desastre seudo-feminista, petulante, y confuso. 

Fotografía con estética forzada. Mucho con el violeta y el lila. A ratos blanco y negro y con tramado (¿para decir qué?).

La historia de fondo es tan pobre que la llenaron de “chorezas” eróticas y sangrientas.

Por falta de motivaciones claras ni siquiera cumple con ser un filme esnob “de culto”. Hasta el intento de gore queda deslavado: pura salsa de tomate.

La banda sonora mezcla antiguas canciones infantiles con corales clásicos y oberturas de ópera sin fundamento argumental. Sólo por capricho.

La historia (si es que la hay) jamás atrapa nuestro interés. Las protagonistas son tan raras y antipáticas, que ni siquiera generan empatía.

Tratamiento audiovisual rebuscado bajo el pretexto de tener a las muchachas drogadas.

¿De qué estamos hablando? De 3 niñitas que eran muy amigas cuando chicas, lo siguieron siendo cuando adolescentes y, de pronto, parece que trataron de enloquecer a una de ellas para robarle el dinero en su mansión. Masacran, descuartizan y sepultan a un Inspector de Policía en el jardín… cuyos restos más tarde también desaparecen (¿?).

Creen que para demostrar el desquicio de los personajes basta con desbaratar la ornaméntica visual (¡!).

La gran conquista la hizo Mitzy Peirone - guionista y directora - una joven y hermosa modelo italiana que consiguió (¿cómo?) un suculento presupuesto para darse el gusto de filmar este disparate. Plata para la producción tuvo de sobra. Hasta sazona el relato con glamorosas cucharaditas de lesbianismo.

La guionista se enredó en su propio guion y jamás halló la salida. Se refugió en los desnudos, en la utilería lujosa y en los juegos ópticos. En el reparto figuran personajes y actores que nunca aparecen en la película.

La premisa pareciera ser: ¿cuán locas, y asesinas pueden ponerse la mujeres cuando quedan solas, feministas y andróginas?

INNECESARIAMENTE PRETENCIOSA, REBUSCADA, Y CONFUSA. LAMENTABLE.

Ficha técnica

Título Original: Braid - 2018 
Locura, crimen, misterio EE.UU. - 1,23 hrs. 
Fotografía: Todd Banhazl 
Edición: David Gutnik 
Música: Michael Gatt 
Diseño Prod.: Annie Simeone 
Actores: Madeline Brewer, Imogen Waterhouse, Sarah Hay 
Guionista y Directora: Mitzy Peirone 
BFDistribution

El Diablo detrás de la Puerta - Por Juan Pablo Donoso

Una buena y efectiva película española de terror, suspenso y misterio.

Aunque es tema repetido en filmes de muchos países - la buena familia que se instala en un hogar maldito con fantasmas perversos - en este caso hay un prolijo trabajo de guion, personajes variados y bien definidos, actores de buen rendimiento profesional, y un tratamiento fotográfico con adecuada iluminación y excelentes movimientos de cámara: exactos, cómodos y siempre al servicio de la historia más que a su propio lucimiento.

Predomina el buen gusto: carencia de estruendos musicales y - mejor aún - de los consabidos “screamers” (súbitas apariciones monstruosas para saltar en el asiento).

La participación de 4 guionistas permitió un desarrollo inicial de la trama lo más lógico posible. Un ascenso progresivo que va gradualmente generando misterios, dosificando escalofríos ante pequeñas sorpresas, que van revelando un mundo lleno de secretos y aberraciones ocultas.

Cada personaje tiene un carácter empático sustentado en su historia de vida. Ninguno sobra y cada cual tiene una motivación verosímil. Así, los fenómenos sobrenaturales resultan más aterradores, inexplicables y menos gratuitos.

La historia se cuenta a través de los ojos de Amparo, muchacha adolescente, hijastra de Manolo, el padre de familia. Han vendido su propiedad en el campo para comprar un departamento en Madrid. Esperan mejorar su nivel de ingresos. Pero en este hogar habita la presencia siniestra de un atormentado propietario anterior.

A la luz de los acontecimientos cada vez más traumáticos se irán revelando las causas sobrenaturales del tormento para esta indefensa familia.

La gracia del argumento es que por muy aterradores que sean los efectos, siempre hallan un vínculo humano y terrenal para haber alcanzado tan demoníacos niveles.

La joven actriz Begoña Vargas, como Amparo, carga el mayor peso actoral junto a su madre Candela - Bea Segura - por secretas culpas anteriores. Y con ello sumergen al resto de su familia en un torbellino de venganzas fantasmales.

Es grato reencontrarnos con figuras españolas tan paradigmáticas como Concha Velasco (Teresa de Jesús 1984), y admirar las caracterizaciones satánicas de Jaime Botet, ese actor de 2 metros de altura - víctima del síndrome de Marfán - en su doble rol de administrador y también del espectro monstruoso.

TERROR Y SUSPENSO EFECTIVOS GRACIAS A UN BUEN GUION, ACTUACIONES SINCERAS Y EXCELENTE REALIZACIÓN TÉCNICA. RECOMENDABLE EN SU GÉNERO.

Ficha técnica

Terror, suspenso, familia - 2020 España y Francia - 1,44 hrs. 
Fotografía: Daniel Sosa Segura 
Edición: Andrés Federico González 
Música: Frank Montasell, Lucas Peire 
Diseño Prod.: Carlos Dorremochea 
Guion: Ramón Campos, Gema R. Neira, David Orea, Salvador Molina 
Actores: : Begoña Vargas, Bea Segura, Concha Velasco 
Director: Enrique Pintó 
BFDistribution

28/10/20

Los chicos de la banda - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix.

Nueva York, 1968. Un grupo de amigos homosexuales se reúne en un departamento para celebrar los 32 años de Harold -Zachary Quinto-. El anfitrión es Michael -Jim Parsons-, y el primero en llegar es Donald -Matt Bomer-, quien está de paso por la ciudad. Juntos, mientras recuerdan su propia historia, comienzan a preparar la fiesta de cumpleaños a la que pronto se sumarán los demás invitados, Bernard -Michael Benjamin Washington-, Emory -Robin de Jesús-, Larry -Andrew Rannells- y Hank -Tuc Watkins-, más Cowboy -Charlie Carver-, el “regalo” de Emory para Harold.

El punto de inflexión se produce con la llegada de Alan -Brian Hutchison-, una visita inesperada para Michael. Como ex compañero de la Universidad al que no ve hace años, Alan desconoce la vida privada del dueño de casa. La tensión asoma fulminante, tal vez por la aparente homofobia de Alan hacia el grupo y la evidente incomodidad que aquello ocasiona.

Llega Harold luego de una larga espera y se roba la escena. Es allí cuando Michael, que recae en su adicción producto de varias rondas de alcohol, propone un desafío que termina por generar el conflicto. Cada uno debe hacer una llamada a la persona que realmente ama. Es un juego peligroso, se obtienen puntos en cada etapa de la llamada y a esta altura están todos bastante borrachos. La inquietante puesta en escena revela los aspectos más íntimos de los participantes y da cuenta de sus sentimientos profundos y enormes contradicciones. También deja al descubierto la manera que tienen de enfrentar su condición, la realidad de sus relaciones amorosas y la feroz discriminación social de la que son objeto. Las heridas se abren, se exponen, se sienten intensas, la sinceridad emerge y también aparece la vulnerabilidad que cada uno vive en forma permanentemente.

Joe Mantello dirige esta producción realizada por Ryan Murphy sobre la obra original que Mart Crowley escribió para el teatro. Su estreno fue en 1968 y tuvo su primera versión fílmica en 1970, dirigida por William Friedkin. El mismo grupo de actores originales protagonizaron dicha película y esta vez sucede algo similar en esta nueva versión. Llevada a escena en el año 2018, al cumplirse 50 años del estreno, el mismo grupo actoral y su director desarrollaron como filme lo que antes abordaron en el escenario del Booth Theatre de Broadway.

La película es eminentemente una obra de teatro. Los diálogos son el pilar fundamental y funcionan como el hilo conductor del relato. La cinematografía, algo disminuida por momentos, incluye algunos seguimientos y planos cerrados que entregan cierta frescura al guion pero que, sobre todo en la primera media hora, no logran impulsar el ritmo de la narración. Se hace difícil sumarse al metraje hasta que se revela el corazón de la trama, momento en el que las actuaciones impulsan y dan forma a la historia. Algunos flashback nos remiten a recuerdos de los protagonistas, pero son los menos, porque la acción transcurre casi íntegramente al interior del departamento newyorkino.

Es difícil dejar afuera el contexto original en el que surge esta obra. Las condiciones de 1968 no son las actuales y por cierto, una temática de este tipo y su performance debe haber generado controversia en ese tiempo. Ese valor intrínseco, esta nueva versión indudablemente lo rescata y además lo actualiza. Mantenemos la época pero el cambio está en nosotros los espectadores. La sensibilidad es diferente y la apertura a la diversidad sexual lleva bastante camino recorrido. En ese sentido, “Los chicos de la banda” funciona como homenaje a una pieza que generó una marca provocando cambios gracias a su estilo abierto y sin concesiones.

Ficha técnica

Título original: The Boys in the Band
Año: 2020
Duración: 122 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Netflix
Género: Drama | Homosexualidad. Amistad
Guion: Mart Crowley, Ned Martel (Obra: Mart Crowley)
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Jim Parsons, Zachary Quinto, Matt Bomer, Andrew Rannells, Charlie Carver, Robin de Jesus, Brian Hutchison, Michael Benjamin Washington, Tuc Watkins
Dirección: Joe Mantello

Blade Runner 2049 - Por Jackie O.

"SCIFI con muchos sentimientos". 


Esta vez, de la mano de Denis Villeneuve, nos trae esta producción donde tenemos casi 3 horas de película. Y con varios actores y actrices de renombre que son "el gancho" promocional perfecto.

Tenemos a un Ryan Gosling, quien es un blade runner "replicante" o "portapiel" llamado K, que tiene la función de eliminar a sus pares antiguos.

K un ser que debe ser apático, pero tiene una novia holográmica, ya que en el fondo quiere "sentir" como un humano, pero al resto debe ocultar esos deseos. Pero siente que falta algo más en su vida. No es feliz, salvo cuando está con ella.

La película arranca cuando K se encuentra con un replicante, Dave Bautista. Y ojo con su actuación, mantiene un buen dramatismo. 

El grueso de la película en sí se basa en la búsqueda de un bebé que nació en el 2021, entre el blade runner Rick Deckard y la replicante Rachel (¿los recuerdan?) Algo que no debe suceder por el caos que esto provocaría. Donde se van desarrollando diversos momentos interesantes con el desarrollo de ello.
Ahí aparece JLetto que es el Director Wallace de una compañía que hacen estos nuevos replicantes, y también le interesa a ese bebé pero para experimentar. Su actuación es algo breve y no lo enaltece como actor.

En cuanto a la música de esta cinta es buena, pero extrañas a Vangelis. Hay mucha buena SCi Fi pero poca acción, y tiene un diseño de producción impresionante. 

Es una historia lenta, pero no aburre para nada. Se entiende la historia y el mensaje:
"¿Cuál es la esencia de un humano? Pregunto... Y se preguntan..." "Todos necesitamos saber de nuestros orígenes". "Todos queremos sentir".

LO BUENO: -Dave Bautista. -Harrison Ford no pierde su toque. -La fotografía. -El vestuario.

LO MALO, que no es tan malo: -Sylvia Horks como LUV. -Faltó un "Roy Batty". -Faltó Vangelis. -A pesar de que fue buena la dirección, el Director no logró la emoción que provocó la primera entrega. -Faltó trabajar más la psicología de los personajes.

Una buena película que recomiendo, pero verla con paciencia y tiempo.

Disponible en Netflix.

Ficha técnica

Dirección. Denis Villeneuve
Guion. Hampton Fancher y Michael Green
Historia. Hampton Fancher
Basada en Do Androids Dream of Electric Sheep?
de Philip K. Dick
País. EEUU. AÑO 2017
GÉNERO. Ciencia ficción
Duración. 163 minutos
Música. Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch
Fotografía. Roger Deakins
Montaje. Joe Walker
Vestuario. Renée April
Reparto
Ryan Gosling como Joe, oficial K.
Harrison Ford como Rick Deckard.
Ana de Armas como Joi.
Sylvia Hoeks como Luv.
Edward James Olmos como Gaff.
Dave Bautista como Sapper Morton, un replicante Nexus-8 fugitivo.
Jared Leto como Niander Wallace, un fabricante de replicantes.

Blade Runner 2049 - Por Alejandro Caro

Sinopsis: Treinta años después de los eventos del primer film, un nuevo blade runner, K (Ryan Gosling) descubre un secreto profundamente oculto que podría acabar con el caos que impera en la sociedad. El descubrimiento de K le lleva a iniciar la búsqueda de Rick Deckard (Harrison Ford), un blade runner al que se le perdió la pista hace 30 años y….. ¿Cuál es ese secreto?.


El film de Villenueve se aleja de la primera versión, aunque mantiene su espíritu, lo cual es un mérito y se agradece. Por otra parte, uno podría pensar, a priori, que es un film de acción, pero es de ciencia ficción, thriller futurista y casi por momentos un drama de búsqueda.

Con un estilo de cine negro (neo-noir), pintando la fotografía de Roger Deakins que juega con las luces, sombras y por supuesto humo, es una genial y artística película. Esto último le da el toque necesario para una ambientación post apocalíptica.

Las interpretaciones son contundentes, Ryan Gosling y Harrison Ford actuaciones garantizadas, que transmiten perfectamente el estado psicológico de sus personajes. 

Coloca una temática muy humana, aunque se ubica en futuro, se plantea problemas del espíritu humano, como la búsqueda de sus raíces gestacionales, de la memoria que se remontan a la familia e infancia. En este aspecto,  el guion lo hace muy bien, con sus giros, dejando espectador con preguntas que hay que resolver.

También deja sobre la mesa algunos problemas éticos, como por ejemplo que los androides, casi totalmente humanos, con cierto autonocimiento de sí mismo, ofrecen su vida por quien supuestamente aman y donde el humano también puede orientar sus emociones, erotismo y amor. ¿Estamos muy lejos de eso hoy?

Es una provocación al espectador a pensar, lo que somos y lo que no somos.

Ficha técnica

Título original: Blade Runner 2049 
Año: 2017 
Duración: 163 min. 
País: Estados Unidos 
Dirección: Denis Villeneuve 
Guion: Hampton Fancher, Michael Green (Historia: Hampton Fancher. Personajes: Philip K. Dick) 
Música: Hans Zimmer, Benjamin Wallfisch 
Fotografía: Roger Deakins 
Reparto: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Jared Leto, Sylvia Hoeks, Robin Wright, Mackenzie Davis, Carla Juri. 
Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Warner Bros., Scott Free Productions, Thunderbird Films, Alcon Entertainment, 16:14 Entertainment, Torridon Films 
Género: Ciencia Ficcion, Thriller futurista, neo-noir, secuela. 

Disponible en: NETFLIX 

Premios 

2017: 2 Premios Oscar: Mejor fotografía y mejores efectos visuales. 5 nominaciones 
2017: 2 Premios BAFTA: Mejor fotografía y efectos especiales visuales. 8 nominaciones 
2017: Critics Choice Awards: Mejor fotografía. 7 nominaciones 
2017: Asociación de Críticos de Los Ángeles: Mejor diseño de producción.2 nominaciones 
2017: Satellite Awards: Mejor fotografía y efectos visuales 
2017: Asociación de Críticos de Chicago: Mejor fotografía y Mejor dirección artística