14/11/19

Estafadoras de Wall Street - Por Juan Pablo Donoso

Desequilibrada en sus méritos. Atractiva en la forma y defectuosa en el guion.

Describe el caso real - New York Magazine (Jessica Pressler) - de un grupo de bailarinas exóticas de cabaret que, rebelándose contra los jefes explotadores, organizaron una banda para esquilmar a los ejecutivos millonarios de Wall Street.

Aprovechándose de la lascivia de sus clientes, los drogaban, les usaban las tarjetas de crédito, y con el dinero alcanzaron un elevado nivel económico y de elegancia.

La justificación era criar a sus hijos y ayudar a sus familiares ancianos. Se consolaban sabiendo que sus víctimas se enriquecían especulando con el dinero de otros.

Se sentían inteligentes, ingeniosas y altruistas. Una revancha feminista contra la estupidez machista.

Todo anduvo bien durante años, hasta que la droga, los celos y la imprudencia corroyeron los lazos de lealtad del grupo.

Los elementos atractivos de esta aventura son: buenas y comprometidas actrices, fastuosa producción que incluye salones de vida nocturna, desfile innumerable de vestidos y zapatos, una edición ágil, y una abundante selección musical.

En la banda sonora se agradecen, entre las variadas canciones populares, los diez trozos de Estudios de Chopin interpretados magistralmente por L.H. Thomas.

En fin, hay muchos elementos audio-visuales para enriquecer la aventura de estas “robinhoodes” urbanas.

Pero la directora Lorene Scafaria debió pedir asesoría dramatúrgica con el guion.

Como es sólo una progresión de acontecimientos, al carecer de una fuerza antagónica proporcional, se va poniendo monótona y repetitiva: uno tras otro van cayendo en la trampa los bodoques masculinos. Por más que las mujeres interaccionen entre sí, con la maternidad y los lazos familiares, el relato se va transformando en una meseta cuyo desenlace demora demasiado.

Los personajes van perdiendo nuestro afecto, y con excepción de los trozos musicales y el despliegue de ornaménticas, nos importa muy poco en que terminará esta epopeya de jactancia feminista. Ni siquiera hay un ejemplar masculino digno de respeto o empatía. Son todos unos imbéciles desechables.

Jennifer López, a su edad, sigue alardeando sensualidad. Constance Wu aporta su carisma asiático y, aparte de las demás integrantes del clan, se desperdicia aquella enorme actriz Mercedes Ruehl (El Pescador de Ilusiones - 1991).

Es lamentable mostrar un género femenino tan delincuente como el de los hombres que ellas dicen aborrecer.

FEMINISMO LLENO DE GANCHOS GLAMOROSOS PARA CAMUFLAR UN GUION CHATO Y REPETITIVO.

Ficha técnica


Título Original: Hustlers 
Tragicomedia delictual Diamond Films EE.UU. - 1,50 hrs. 
Fotografía: Todd Banhazl 
Edición: Kayla Emter 
Diseño Prod: Jane Musky 
Actores: Constance Wu, Jennifer Lopez, Julia Stiles 
Guionista y Directora: Lorene Scafaria

12/11/19

Estafadoras de Wall Street - Por Carlos Correa

Esta cinta tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto y de inmediato se transformó en una sorpresa por la recepción del público y de la crítica. Escrita y dirigida por Lorene Scafaria y basada en el artículo de prensa del año 2015, “The Hustlers at Scores” de Jessica Pressler, la película -protagonizada por Jennifer López, Constance Wu, Cardi B, Keke Palmer, Julia Stiles y Lili Reinhart- narra la historia de un grupo de bailarinas de striptease que se confabulan para estafar a sus clientes, todos ricos ejecutivos del mundo financiero de Wall Street, quienes incautamente caen en sus redes de alcohol, sexo y diversión. Todo comienza a peligrar cuando una periodista del New York Magazine comienza a investigar los hechos y este naciente y lucrativo “negocio familiar” empieza a tambalear poniendo en jaque la lealtad de las amigas.

“Hustlers” -su título original- presenta a Jennifer López interpretando a Ramona Vega, como líder del grupo. Su actuación, llena de desplante y carisma, seduce desde un comienzo y se complementa a la perfección con el resto del reparto. Cada una de las protagonistas tiene sus propios problemas, situaciones económicas y familiares que resolver. Es por eso que la idea de obtener beneficios de estos nuevos “clientes” les despierta más esperanza que temor. No obstante, observamos a poco andar que el engranaje no está exento de dificultades y puede hacer agua en cualquier momento pues no es fácil mantenerse firme si se ven amenazadas por el descubrimiento paulatino de la verdad.

La película está inspirada en hechos reales, lo que es significativo, porque dota a la historia de realismo. La madeja se va componiendo en forma lenta, nada es apresurado e incluso por momentos pareciera que el ritmo decae por prestar atención en detalles importantes pero no fundamentales en el desarrollo del guion. En esos momentos es que destacan aun más las actuaciones, porque Jénnifer López llena la pantalla y el coro responde espléndido para mostrar un ambiente lleno de lujuria y desenfreno; Constance Wu como Destiny -Wu-, Keke Palmer como Mercedes y Lili Reinhart como Annabelle, están todas en alto nivel.

En un tono de comedia, la película también cumple un rol de denuncia. Como bailarinas son abusadas, les pagan menos de lo que les corresponde, están expuestas a todo tipo de malos ratos y actos denigrantes provocándoles frustración y rabia. Sin embargo, al proponerse dar vuelta la situación, son ellas las que ahora abusan y roban a otros, usando su belleza, sus encantos y su máxima seducción. Esta premisa también es denuncia; si los ejecutivos de Wall Street le han robado a todo el mundo, ¿por qué ellas no pueden hacerlo? “El juego está arreglado y no premia a los que si siguen las reglas”, menciona Ramona como una bandera de lucha.

La ambición, el poder, el dinero y las mentiras son adictivas pero tienen límites. La vulnerabilidad de la cadena permite que se corte en los lugares más débiles, es decir, cuando la amenaza recae en cada una, individualmente, y deben decidir si velar por su propia causa o mantener la lealtad con un grupo que se ve cada vez más acorralado.

Visualmente atractiva y con un fondo muy actual, “Las estafadoras de Wall Street” responde a las expectativas de su recepción y resulta ser una cinta interesante que aporta niveles de lectura inesperados para su género junto al tratamiento abierto de una temática que nunca es fácil ni sencilla de abordar.

Ficha técnica

Título original: Hustlers
Año: 2019
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Gloria Sanchez Productions, STXfilms, Annapurna Pictures. Distribuida por STX Entertainment
Género: Drama. Comedia | Basado en hechos reales
Guion: Jessica Pressler, Lorene Scafaria
Fotografía: Todd Banhazl
Reparto: Jennifer Lopez, Constance Wu, Lili Reinhart, Julia Stiles, Cardi B, Mercedes Ruehl, Keke Palmer, Trace Lysette, Vanessa Aspillaga, Mette Towley, Lizzo, Madeline Brewer, Tia Barr, Tommy Bayiokos, Tommy Beardmore, Steven Boyer, Kristoffe Brodeur, Kristina Asriyan
Dirección: Lorene Scafaria

8/11/19

Descubriendo a mi hijo - Por Jackie O.

“El redescubrimiento de la paternidad” 

Ariel es un hombre maduro exitoso y sin hijos, que se entera repentinamente que tiene un hijo de 19 años, su ex novia de universidad nunca le contó que estaba embarazada cuando se separaron.

¿Pero porque contarle después de 20 años?

Este hijo acaba de morir en un accidente, y es tal vez ese sentimiento de culpa de esta madre de haberle dicho a su hijo que su padre biológico murió, y necesita su propia calma... O solo cumplió con lo querido por su antiguo novio que no quería hijos…

Solo nos encontramos ante la ausencia.

La ausencia de hijo, de padre, de madre, de amigos, del amor…

Adam, este joven que empezamos a conocer después de su muerte y su carencia de muchas cosas. Carencias propias que tienen algunos adolecentes, que tiene todo ser humano…

Ariel se embarca en un viaje a la ciudad donde vivía su hijo, con el fin de conocer quien era, y de todo lo que pudo haber sido. Conociendo diversas facetas del joven producto de conversaciones con quienes conformaban su entorno.

Un entorno negativo, obsesivo, apasionado, feliz, difícil.

La actuaciones son muy correctas, la ambientación muy bien escogida que acompaña el guion. Una historia que no decae ya que su ritmo pasa por diferentes estados que te mantienen atento a cada acontecimiento que va descubriendo nuestro protagonista sobre la vida de su hijo, en donde él también aprende a descubrirse en una faceta que renegó siempre: la de padre. Por ese hijo que nunca llegó a ver, pero de todas formas descubrió y lo amó.

Una película sobre el duelo, con final esperanzador para el alma.

Ficha técnica

“Descubriendo a mi hijo”
Título original: Ga’agua.
País: Israel Año: 2017.
Dirección y Guion: Savi Gabizon.
Elenco: Ella Armony, Asi Levy, Shai Avivi, Shmil Ben Ari, Salim Dau, Erez Driges, Shmuel Edelman, Adam Gabay, Shiri Golan, Yiftach Kaminer, Ori Laizerouvich. Fotografía: Asaf Sudri.
Montaje: Tali Helter-Shenkar/Escenografïa: Shahar Bar-Adon.
Duración: 100 minutos

7/11/19

Los Locos Addams - Por Juan Pablo Donoso

Al parecer, será difícil recrear la magia y fascinación de la serie original de TV de los años 60.

Este largometraje animado queda más terrorífico que cordial, y más forzado que gracioso. Pierde su encantadora naturalidad.

En la serie de TV cada personaje, por extravagante que fuera, tenía una ternura irresistible. Y por el hecho de creerse tan “normales”, se comportaban con un realismo que los hacía verosímiles en su propio mundo.

Al transformarlos en dibujos les cambiaron el lenguaje audiovisual, privados de humanidad pasan a ser sólo monitos de otra película de fantasías animadas.

En la serie creada por David Levy, inspirada en los comics de Charles Addams, los actores de carne y hueso debían hallar las motivaciones propias de su verdad dramática y, con ello, por disparatados que fueran, aportaban credibilidad a sus reacciones.

Lo gracioso brotaba sin esfuerzo cuando se enfrentaban, o eran visitados, por personas del mundo exterior. Eso bastaba para que cada capítulo de 30 minutos se redondeara en una anécdota precisa. Y quedábamos con ganas de ver un nuevo episodio.

Hacer con ellos un largometraje obliga a estirar las situaciones, complicarlas, y esquematizar a nuestros queridos miembros de la familia Addams.

Para que hubiera un conflicto hubo que crear una antagonista poderosa - Margaux -, que para otra historia habría sido contundente. Pero aquí sólo nos privó de convivir más con nuestros insólitos amigos originales.

Hubo que mandar a la pequeña Wednesday al colegio; la sensual y atractiva Morticia (Carolyn Jones) quedó sólo siniestra, Homero pasó de ser el alegre anfitrión de John Astin a una apocada caricatura de Peter Lorre (¿por qué?) y, para colmo, el tío Lucas de Jackie Coogan es ahora solo un gordo torpe y antojadizo.

Recomendamos ver en internet los episodios antiguos para reconciliarse con aquellos inolvidables personajes que se atrevían a vivir como si lo tétrico fuera lo más divertido.

Por suerte rescataron, a ratos, el tema musical de Vic Mizzy.

LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA ADDAMS DEJAN DE SER ADORABLES PARA CONVERTIRSE EN DIBUJOS TORTUOSOS. DECEPCIONANTE COMPARACIÓN.

Ficha técnica


The Addams Family 
Comedia negra, animación 
Andes Films -Universal 
Inglaterra, EE.UU., Canadá - 1,27 hrs. 
Edición: Kevin Pavlovic, David Ian Salter 
Música: Jeff Danna, Mychael Danna 
Diseño Prod.: Patricia Atchison, Kyle McQueen 
Guion: Matt Lieberman, Charles Addams (original) 
Voces: Oscar Isaac, Charlize Theron, Chloë Grace Moretz 
Directores: Greg Tiernan, Conrad Vernon

Midsommar - Por Juan Pablo Donoso

Una obra inmensa, y poéticamente perturbadora.

Por estas razones se recomienda sólo a espectadores muy selectos.

Si un público masivo quiere pasar un rato agradable, y la resiste entera, saldrá molesto y desconcertado.

En lo visual es muy hermosa. Y también en su ambientación. Cada personaje tiene motivaciones claras y sufre un destino inesperado.

Repleta de niveles de lectura; con símbolos que sugieren una larga exploración antropológica.

Queda en el recuerdo como una cantata coral siniestra o sublime, según cómo se la descifre.

Nos mantiene tensos, al borde del asiento, durante las 2, 27 horas de duración, y ya viene con 30 minutos recortados.

Su tema es la transculturización. En este caso, del enfrentamiento súbito - y violento - que dos culturas muy distintas ejercen en la psiquis y valores de cuatro jóvenes contemporáneos.

Dani (Florence Pugh), joven universitaria estadounidense, cuya hermana bipolar se suicidó, acarreando la muerte de sus padres, para calmar su neurosis acepta la invitación de su novio y amigos de viajar a Suecia.

Visitarán la región rural de Pelle (Vilhelm Blomgren), uno de los compañeros, y serán acogidos por la comunidad de sus familiares.

Participarán de una fiesta folclórica milenaria llamada “midsommar”, en que sus habitantes celebran el solsticio de verano. Y esta vez, como cada 90 años, los ritos ancestrales vikingos alcanzarán su mayor solemnidad y trascendencia.

Las vacaciones que comienzan con una grata diversión con otros jóvenes y muchachas campesinas, compartiendo alucinógenos, los conducirá al centro bucólico de la ceremonia principal.

Allí compartirán, junto a los adultos y ancianos, sabrosos banquetes en largas mesas instaladas a pleno sol en la pradera. Escucharán sus cantos, oirán sus alocuciones, bailarán con hermosas muchachas de blanco adornadas con flores, y sentirán en el aire la invitación erótica de aquellas virginales adolescentes. 

Mas, con el fluir de la fiesta se irán desplegando otros antiguos rituales vikingos que - gradualmente - adquirirán contornos de salvajismo místico. Ante el estupor de los visitantes, los anfitriones justificarán sus acciones comparándolas con crueldades mucho menos compasivas de nuestro mundo supuestamente civilizado.

La estructura del guion es la de una espiral ascendente. Carece de conflicto antagónico. A pesar de los horrores, avanza sin cesar hacia un clímax que desconocemos.

Durante el dantesco desarrollo del relato nos preguntamos qué nos quiere comunicar su guionista y director Ari Aster (Heredity) con esta sucesión de esperpentos tan ajenos a nuestros valores morales.

Pero si hemos acompañado a la sufriente Dani por este averno, comprenderemos la sonrisa con que nos despide en la última imagen del filme: hay dolores del alma que sólo otras civilizaciones, muy remotas, nos pueden curar.

UN POEMA ANTROPOLÓGICO EN QUE LA BELLEZA Y EL HORROR SE COMBINAN PARA CONFIRMAR VERDADES ETERNAS DEL ALMA HUMANA.

Ficha técnica


Terror, drama - 2,27 hrs. 
EE.UU., Suecia, Hungría - 2,27 hrs 
BFDistribution 
Fotografía: Pawel Pogorzelski 
Edición: Lucian Johnston 
Música: The Haxan Cloak 
Diseño Prod.: Henrik Svensson 
Actores: Florence Pugh, Jack Reynor, Vilhelm Blomgren 
Guionista y Director: Ari Aster

Descubriendo a mi Hijo - Por Juan Pablo Donoso

Vamos de sorpresa en sorpresa gracias a una cadena de revelaciones muy bien tramadas.

Nos instala en el corazón de Ariel, un empresario maduro y soltero empedernido. Aborrecía la posibilidad de tener hijos por traumas de infancia contra su padre.

La historia se inicia cuando Ronit, una antigua novia, le informa que hace 20 años lo abandonó al saberse embarazada.

Nunca se lo dijo. Se trasladó a vivir al pueblo costero de Acre, fue madre soltera, y se casó con otro hombre quien adoptó al niño.

El motivo del encuentro es que Adam, el hijo de 19 años, recién falleció en un accidente de auto. Ella viajó a Tel Aviv sólo para que él supiera que su hijo había muerto.

A partir de ese momento, al saber que alguna vez fue padre, algo muy profundo se conmueve en él. Poseído por una extraña inquietud viaja a Acre y visita la tumba de aquel hijo desconocido.

Mientras se aloja en un hotel para ordenar sus sentimientos, irá

conociendo aspectos de la vida del muchacho: sus talentos, carácter, amigos, negocios turbios, colegio, novia adolescente y, lo más desconcertante, la pasión erótica por Yael, su reservada profesora de francés.

Los días que permanece en el pueblito se van transformando en un proceso revelador. Cada nuevo personaje le desata extrañas emociones, que entrelazan la paternidad que nunca vivió con los dolores de otras familias, también inconsolables.

Es un drama de conciencia póstuma. El título “Longing” en inglés significa añoranza, pero גאאגואה “Ga´agua” en hebreo se refiere a alguien que nunca se conoció.

La virtud del relato es la claridad con que el guionista/director Savi Gabizon va entretejiendo las inesperadas circunstancias, con personajes cotidianos, sometidos a muy insólitas decisiones.

Entrañables actuaciones de todos, en especial de Shai Avivi (Uriel) y Assi Levy (Ronit). Muy bella composición fotográfica de interiores y del pueblito costero.

Admirable la honestidad con que los actores permiten que sus personajes reaccionen a los giros del destino.

Merecido Premio del Público al Mejor Director en el Festival de Venecia.

PROVIDENCIAL DESPERTAR DE UNA CONCIENCIA PATERNA FATALMENTE REPRIMIDA.

Ficha técnica


Título Original: גאאגואה Ga'agua 
Drama familiar Arcadia Films Israel - 1,45 hrs. 
Fotografía: Asaf Sudri 
Edición: Tali Helter-Shenkar 
Arte: Shahar Bar-Adon 
Actores: Ella Armony, Shai Avivi, Shmil Ben Ari 
Guionista y Director: Savi Gabizon

El Amor Verdadero - Por Juan Pablo Donoso

Mirada muy femenina de su autora, Claire Burger (Party Girl 2014 y cortos). Ganó el Premio Mejor Dirección en el Festival de Venecia 2018.

Íntima y clara, apela a nuestro cariño por los dilemas de una familia disgregada como hay tantas.

Mario, el padre, es un empleado público de carácter iracundo. Su esposa, agotada y confundida, opta por irse de la casa para ordenar su propia mente. Lo deja a cargo de sus dos hijas en plena crisis de adolescencia: ni pequeñas ni tampoco adultas.

Ellas, sin sentirse comprendidas por su padre, resienten el abandono que ha hecho la madre del hogar. La mayor inicia recién un romance con un muchacho árabe. La menor cree estar enamorada de otra niña de su edad, igualmente confundida e inestable.

Lo crítico es que todos, cada cual con sus flaquezas, se aman y sufren. Pero ignoran cómo hallar una luz que los consuele y los anime para seguir con sus vidas en un hogar que, sin estar destruido, carece de núcleo y comprensión.

Cada uno busca por fuera, ya sea por terapias colectivas o en talleres artísticos, una respuesta de autoestima.

Al presenciar el esfuerzo de sus personajes por vivir su “amor verdadero”, nos invitan también a nosotros a incorporarnos a la hermosa tarea. 

Por su ritmo lento, reflexivo y minucioso, y por la cercanía con cada personaje, resulta ideal para espectadores de Cine-Arte.

Admirable compenetración de Bouli Lanners (Todos los Gatos son Grises 2014) como el desorientado padre quien, sobrecargado con sus propios tormentos, debe responder a las inquietudes afectivas de sus hijas (brillante elección de las jóvenes Justine Lacroix y Sarah Henochsberg).

Es un momento, un corto periodo, en que cada cual mira y ve a los demás, siente lo propio, se compadece con amor, para finalmente salir de sí mismos para darse a los suyos.

TERNURA Y FEMINEIDAD LLENAS DE AMOR Y CONMISERACIÓN. MÁS QUE SOLUCIONES ENTREGA COMPAÑÍA Y MADUREZ.

Ficha técnica


Título Original: Cést ca L´Amour 
Tragicomedia familiar Francia, Bélgica - 1,38 hrs. 
Fotografía: Julien Poupard 
Edición: Claire Burger, Laurent Sénéchal 
Diseño Prod.: Pascale Consigny 
Actores: Bouli Lanners, Justine Lacroix, Sarah Henochsberg 
Guionista y Directora: Claire Burger

6/11/19

Midsommar - Por José Blanco Jiménez

La película se puede dividir en tres actos.

Primero: Dani (Florence Pugh), después de recibir llamados de auxilio de su hermana bipolar, se entera del suicidio de ella y de sus padres, asfixiados por el gas de descarga de su automóvil. Vuelca su desesperación en su novio Christian (Jack Reynor), un mentiroso que trata tanto de terminar con ella como de aprovecharse del trabajo de tesis de un amigo.

Segundo: Ambos, junto a otros dos muchachos, aceptan la invitación del compañero sueco Pelle, (Vilhelm Blongren) para visitar su pueblo natal, que celebra una fiesta tradicional con motivo del solsticio. Llegan a un lugar alejado de cualquier ciudad y, desde un comienzo, tienen problemas de adaptación con sus habitantes, que visten túnicas blancas y se comportan con actitudes extrañas.

Tercero: Se precipita el desenlace, que evidencia las verdaderas intenciones de Pelle y se cumple el destino de Dani.

Todo esto se presiente desde un comienzo y el espectador comprende que no habrá vuelta atrás: el destino de los protagonistas está escrito y se puede aceptar sólo con terror o con resignación. La estructura es la de los ritos de la tragedia griega, con grandes escenas corales que incluyen danzas y ectopirosis final.

Además, los varones representan al norteamericano medio, incluyendo naturalmente a un afro: el ya mencionado oportunista, un cínico con objetivos inclaudicables y un transgresor rebosante de hormonas. En el fondo, viajan para comprender mejor sus represiones y huir de los terrores que se esconden dentro de los muros domésticos. Son un coacervo de egoísmo y falsedad, que se sustenta en pseudovalores superficiales, contraponiéndose precisamente una Dani transparente que busca la resiliencia de su luto reciente. Y lo conseguirá en otra dimensión, separada de una sociedad fallida, que se rige por leyes fallidas.

Ari Aster, que ya sorprendió con El legado del diablo (Hereditary, 2018) y sus referencias al satanismo y el espiritismo, plantea - como acota el subtítulo publicitario - que el miedo no surge siempre en la obscuridad: de hecho, en esa latitud, el sol en esa época no se pone casi nunca. Como en El culto siniestro (The Wicker Man, de Robin Hardy, 1973 y remake de Neil Labute, 2006) o en La aldea (The Village, de M. Night Shyamalan, 2004) se trata de una realidad paralela inquietante, que genera temor. Pone a jóvenes del siglo XXI dentro de un mundo pagano, que ellos quieren analizar antropológicamente desde afuera, pero terminan succionados por éste con sus runas, sus sacrificios humanos y sus ritos de fecundación. ¿Y es que acaso el mundo “moderno” no ha adolecido y adolece de prácticas similares? ¿Por casualidad los ancianos no terminan suicidas para no ir a un asilo? ¿No se efectúan matrimonios por interés en los que el amor no tiene cabida? ¿No es natural drogarse para buscar paraísos artificiales?

Dani acepta su situación y se libera de sus cadenas terrenales, abrazando el dolor y la desesperación que le otorga una nueva forma de hedonismo, que tal vez algún día pueda revertir.

(Midsommar. USA / Suecia / Hungría, 2019)

19/10/19

Amityville: El origen de la maldición - Por José Blanco Jiménez

La noche del 13 de noviembre de 1973 Ronald DeFeo Jr. mató con un fusil a su padre, su madre y sus cuatro hermanos mientras dormían. Trató de construir una coartada, pero al final admitió sus crímenes asegurando que había sido obligado por unas voces que procedían de la casa.

Los hechos ocurrieron en el número 112 de Ocean Avenue de Amityville, una localidad del Estado de Nueva York. La casa fue comprada muy barata en 1975 por el matrimonio formado por George y Kathy Lutz, junto a los tres hijos de esta última, más el perro Harry. De inmediato habrían comenzados hechos paranormales, que los obligaron a abandonarla. Ante el revuelo periodístico, Jay Anson escribió y publicó en 1977 el libro El horror de Amityville: Una historia verdadera, que dio origen a la película Aquí vive el horror (The Amityville Horror, de Stuart Rosenberg, 1979), cuyos protagonistas eran los Lutz.

Según sus testimonios, el sacerdote, que había ido a bendecir la casa, oyó una voz siniestra y sufrió extrañas enfermedades. Además, se escuchaban ruidos extraños y descubrieron una misteriosa habitación roja en el sótano. Salía barro negro del WC y ectoplasma (según los parapsicólogos) de color verde de las paredes. No duraron un mes en la casa y, en el libro, Anson relató que los indios shinnecock abandonaban en ese terreno a los moribundos (lo que fue desmentido por ellos) y que la mansión la habría construido un cierto John Catchum, fugitivo de la mismísima Salem por acusación de brujería. Él habría realizado rituales satánicos, siendo más tarde enterrado en el sótano.

A la novela siguieron 14 películas, entre las que se cuentan – además de la ya citada - Amityville II: The Possession (de Damiano Damiani, 1982), Amityville III: The Demon (de Richard Fleischer, 1983), The Amityville Horror (de Andrew Douglas, 2005) y Amityville: el despertar (Amitityville: The Awakening, de Franck Khalfoun, 2017). Incluso, los famosos expertos Ed y Lorraine Warren participaron en una sesión de espiritismo en 2012 y está descrita en El conjuro 2 (The Conjuring 2, de James Wan, 2016) con sus resultados desastrosos: allí aparece la monja Valak, que anuncia la muerte de Ed.

Daniel Farrands quiso dar un relato creíble, que mezcla hechos reales con presuntas manifestaciones paranormales: éstas se presentan como percepciones del atribulado protagonista. Hubo actividad mafiosa, un tema de dinero robado y, además, Ronald junto con su hermana Dawn ejecutaron ciertos actos de espiritismo, que fueron un peligroso aditivo para el consumo de drogas. De hecho, la joven, en la película, después de una conversación con su abuela, vuelve a la casa sabiendo que va a morir. Se cierra así un ciclo de abuso doméstico, con un padre violento y un claro desorden familiar.

Todo esto me parece más coherente que la utilización editorial y cinematográfica de los execrables asesinatos.

(The Amityville Murders. USA, 2019)

17/10/19

Maléfica, dueña del mal - Por José Blanco Jiménez

Para ser sinceros, no recuerdo quién empezó con esta tendencia de mostrar a los presuntos buenos como malos y a los presuntos malos como buenos. Está claro, sin embargo, que se ha superado el maniqueísmo de Hollywood y que se ha aprendido a desconfiar de todo el mundo. De allí que esta película – para mí – tenga un mensaje subliminal que tiende a generar odiosidades con un suave barniz sentimental.

La bella durmiente del bosque es una fábula europea antiquísima, anterior quizás a la Saga völsunga, un texto islandés de mediados del siglo XIII en el que Brunilde cae en un sueño encantado, como más tarde la princesa Zellandine en el Roman di Percefort (1340) y retomado en el Pentamerone di Giambattista Basile (1634). Son historias con fuertes componentes sexuales, que incluyen violación y necrofilia. Charles Perrault (1697) y los Hermanos Grimm (1812) propondrán versiones adaptadas para los niños.

Pero en nuestro ambiente, la que bate todos los récords es la de Walt Disney (Sleeping Beauty, 1959) con música de Chaikovski, que presentaba a una bruja malvada y terrible, capaz de transformarse en dragón: Maléfica.

Es ella misma la que protagonizó la película homónima (Maleficent, de Robert Stromberg, 2014), que rescataba al personaje presentándolo como un hada traicionada y humillada por el padre de Aurora. Su primer deseo había sido la venganza, pero después la había transformado en su hija adoptiva. Y esta segunda parte comienza cuando se opone al matrimonio de la doncella con el príncipe Philip, porque las hadas no deben mezclarse con los humanos.

El subtítulo de la película (“Dueña del mal”) es un cazabobos porque la verdadera malvada es la madre del príncipe (interpretada por Michelle Pfeiffer) como se verá de inmediato. Y la acompaña un siniestro personaje andrógino (Jenn Murray), que mientras suena el órgano despliega el polvo mágico que liquida a las hadas.

Simpáticos personajes como Diaval (Sam Riley), el siervo transformado en cuervo, y efectos especiales impecables completan una película que es un verdadero “pastiche” sentimental y de aventuras. Pero que me recuerda también el espíritu beligerante de los estadounidenses y el rechazo del que es diferente, que desemboca en la xenofobia. Sin dejar de lado el rol del integrado que encabeza la represión: en este caso, es el general encarnado por el afro Chiwetel Ejiofor, que ya sufrió 12 años de Esclavitud en la película de Steve McQueen (12 Years a Slave, 2013).

(Maleficent: Mistress of Evil. USA, 2019)

Maléfica, dueña del Mal - Por Juan Pablo Donoso

Lejos del encanto preciso y delicado de la primera Maléfica de 2015.

Aquella tenía un guion excelente de Linda Woolverton, experta en cuentos de hadas (El Rey León - La Bella y la Bestia - Alicia en el País de las Maravillas, etc.).

Al parecer, los productores queriendo explotar más la veta comercial le impusieron a Woolverton dos guionistas adicionales: Micah Fitzerman-Blue y Noah Harpster.

El resultado fue un exceso de parafernalia que sólo recargó la bella y simple historia de amor principal, complicándola.

Llena de personajes agregados, que poco aportan, grandes batallas y un gigantesco despliegue de efectos especiales para abultar un conflicto que, en el fondo, se reduce a una pelea de celos entre dos suegras: Maléfica (Angelina Jolie) y la Reina Ingrith (Michelle Pfeiffer).

El personaje en disputa es nuevamente la dulce princesa Aurora (Elle Fanning) quien ahora quiere casarse con el Príncipe Felipe. Esto desata la rivalidad entre su hada madrina, Maléfica, y la Reina Ingrith quien se opone a la alianza con el reino de los duendes.

Maléfica, la soberana alada del Páramo mágico, conserva su carácter rencoroso y uterino, más, por amor estará siempre dispuesta a rectificarse. En cambio Ingrith será implacable en su egoísmo y tiranía. Dirigirá sus huestes bajo el lema: “El buen líder mantiene bajo miedo a sus súbditos y les inventa enemigos a los cuales odiar”. Será ella quien desate el conflicto de esta secuela de casi dos horas de duración, que cada vez se aleja más de La Bella Durmiente original creada por Charles Perrault en el siglo 17.

Con semejante presupuesto, obviamente, se lucen los escenarios palaciegos, los bosques mágicos, la utilería, vestimentas, joyas y maquillajes feéricos. Y en contraste con todo ese alarde, celebramos la presencia de Robert Lindsay II (Wimbledon - 2004) como el Rey John. Actor inglés que con carismática sencillez conquista nuestra simpatía. Al comienzo como víctima de su insoportable esposa será nuestro cómplice para celebrar el final feliz de la epopeya.

SECUELA RECARGADA Y AMPULOSA DE LA ENCANTADORA MALÉFICA DEL 2015. CADA VEZ MÁS LEJANA DE LA ORIGINAL BELLA DURMIENTE DE PERRAULT.

Ficha técnica

Título Original: Maleficient, Mistress of Evil 
Aventura, fantasía Cinecolor, Disney Studios EE.UU. - 1,58 hrs.
Fotografía: Henry Braham 
Edición: Laura Jennings, Craig Wood 
Música: Geoff Zanelli 
Diseño Prod.: Patrick Tatopoulos 
Guion: Micah Fitzerman-Blue, Noah Harpster, Linda Woolverton 
Actores: Angelina Jolie, Elle Fanning, Michelle Pfeiffer 
Director: Joachim Rønning

Luz de mi Vida - Por Juan Pablo Donoso

Hay que mirarla como una fábula íntima y minimalista. Así la disfrutaremos mejor. Quienes le pidan lógica le hallarán muchos gazapos. El meollo es la comunicación filial en una circunstancia límite.

El tema se ha tratado antes en, por lo menos, dos estupendas películas: La Carretera - 2009 de John Hillcoat con Vigo Mortensen, y Niños del Hombre - 2006 de Alfonso Cuarón con Julianne Moore.

Una pandemia ha causado la muerte de casi todas las mujeres del mundo. Un viudo huye por los montes boscosos con su pequeña hijita vestida como varón para evitar que se la arrebaten.

Como el grueso de la trama consiste en esquivar el contacto con otras personas, asistimos a largas conversaciones solitarias entre padre e hija. La educará por medio de cuentos infantiles, consejos de sobrevivencia, e ingenio para responder a difíciles preguntas existenciales de la niña.

Escrita, dirigida y protagonizada por Casey Affleck (Manchester Junto al Mar - 2016), centra su afán en los hermosos paisajes silvestres, en el encanto de la pequeña Anna Pniowsky, y en los peligrosos encuentros rumbo a una casa familiar abandonada en lontananza, lejos del mundo civilizado.

Pertenece al sub-género de filmes “ruteros” (circunstancias de un trayecto), y se apoya en la relación casi exclusiva de dos personajes. El mérito de Casey Affleck es involucrarnos en el calor amoroso de estos dos seres que luchan por sobrevivir en circunstancias rebuscadamente extremas.

Por suerte en la última secuencia hay algo más de acción y conflicto. Gracias al final abierto, y al muy acertado primer plano de la pequeña Reg, logramos - por fin - consolidar la sabiduría de las conversaciones, y la lección de experiencias vividas a lo largo de casi dos horas de película.

AMOROSA RELACIÓN ENTRE PADRE E HIJITA, EN SITUACIÓN APOCALÍPTICA. REALIZADA CON CARIÑO, TALENTO Y BELLEZA VISUAL. VALORES POSITIVOS PARA ENFRENTAR LA VIDA.

Ficha técnica

Título Original: Light of My Life 
Drama rutero y familiar Cinetopia EE.UU. - 1,59 hrs. 
Fotografía: Adam Arkapaw 
Edición: Dody Dorn, Christopher Tellefsen 
Música: Daniel Hart 
Diseño Prod.: Sara K. White 
Actores: Anna Pniowsky, Casey Affleck y Elizabeth Moss 
Guionista y Director: Casey Affleck