martes, 24 de octubre de 2023

Los Asesinos de la Luna - Por Juan Pablo Donoso

Reciente estreno mundial de la última superproducción del laureado director estadounidense Martín Scorsese.

Basada en hechos reales del libro de David Grann, ocurre en Oklahoma de los años 20. Fatal momento en que surgió petróleo en la reserva ancestral de la tribu pielroja de los Osage, originalmente conocidos como «Ni-U-Kon-Ska» (gente de las aguas medias).

Las tradiciones primitivas y ecológicas de ese pueblo, unidas a su fragilidad diabética, despertó la codicia de magnates blancos quienes, aportando tecnología moderna, se instalaron como supuestos “benefactores” en la región.

En realidad, el plan a mediano plazo era siniestro. A los blancos que llegaban buscando trabajo se los premiaba por casarse con mujeres indias. Así, cuando ellas sucumbieran por su precaria salud, los maridos y sus hijos heredarían las tierras, con el consecuente petróleo.

A la cabeza del proyecto estaba William Hale (Robert de Niro), patriarca masón (Grado 32), quien oficiaba como mecenas para el progreso de la región y sus habitantes.

Cuando volvió de la 1° Guerra Mundial su sobrino Ernest Burkhart (Leonardo Di Caprio) en busca de subsistencia, su tío vio en él un valioso títere para acelerar sus planes de dominio y riqueza.

En primer lugar propició su matrimonio con Molly (Lily Gladstone), inteligente muchacha perteneciente a la familia india propietaria de las tierras. Y una vez consolidado como miembro de esa comunidad, lo involucró, gradualmente, en una cadena de misteriosos asesinatos de los miembros y mujeres aborígenes de buena situación.

Así fue surgiendo el dilema central de conciencia para Ernest: un bello y auténtico amor entre él y su esposa, versus la presión de los notables del pueblo por llevar a cabo el satánico proceso de exterminar a los propietarios originales, incluyendo a la madre de sus hijos.

La sucesión de crímenes anónimos, y sin solución, dio origen a una investigación procedente de Washington, de la cual nació el futuro FBI.

Como todas las famosas películas de Scorsese a lo largo de 63 años, esta mantiene su sello de excelencia. Argumento fascinante, eximias actuaciones, notable ambientación y esmerada factura.

Reaparecen aquí los temas constantes que atormentan y motivan a su creador: - Sociedades “civilizadas” susceptibles a contagiarse con el MAL, conservando aún semillas de AMOR, tanto de pareja como de respeto hacia familiares inocentes. - Codicia y afán de poder que inducen al crimen. - Protagonizadas por un individuo de bajo perfil, vulnerable, pero que aún posee CONCIENCIA de CULPA. - Enorme cantidad de personajes. - Evocación del ancestro mafioso italiano y del instinto justiciero irlandés tan vistos en Nueva York y Chicago (donde suelen transcurrir sus principales filmes). - Finalmente, por su raíz católica, en Scorsese hay siempre horizontes de REDENCIÓN.

Nos mantiene interesados, a pesar de su longitud, y al final nos depara una sorpresa en la que Scorsese se involucra personalmente, y con lágrimas en los ojos, por el relato recién presenciado.

Aconsejamos verla en pantalla grande.

UNA HISTORIA REAL, QUE TODO ESTADOUNIDENSE DEBERÍA CONOCER, REALIZADA MAGISTRALMENTE.

Ficha técnica

Título Original: Killers of the Flower Moon 
Drama, crimen, historia EE.UU. - 3,26 hrs. 
Fotografía: Rodrigo Prieto 
Edición: Thelma Schoonmaker 
Música: Robbie Robertson 
Diseño Prod.: Jack Fisk Guion: Eric Roth, Martin Scorsese, David Grann (novela) 
Actores: Leonardo di Caprio, Robert de Niro, Lily Gradsotne 
Director: Martin Scorsese

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