21/11/18

Gauguin: Viaje a Tahiti - Por Carlos Correa

Fines del Siglo XIX. Paul Gauguin -Vincent Cassel- ve cómo se cierran puertas en Paris y anhela recuperar libertad creativa y también libertad de espíritu. Incomprensión familiar, una desesperante vida cotidiana y una personalidad especial lo tienen sumergido en una profunda soledad por lo que la idea de aventurarse a un viaje a la Polinesia -Tahiti- lo seduce fuertemente.

Con el desembarco del pintor en este idílico lugar comienza su escape, huida o tal vez un auto exilio. Los paisajes son exuberantes y la fotografía de la cinta lo realza. Es hermosa la fotografía y la cámara retrata en planos abiertos un mundo completo por descubrir, un mundo que para Gauguin puede transformarse en su propia salvación personal. Pero el protagonista es débil y enfermizo. Tras un ataque cardiaco su vida cambia pues conoce a Tehura, una joven que llama su atención de inmediato. Resurge su juventud y el amor recupera su motivación vital: la pintura.

El director Edouard Deluc retrata al artista desde una perspectiva íntima. La necesidad de pintar, de transmitir, de expresar y comunicar que siente el pintor, la película lo advierte en forma contemplativa. El guion no explica mayormente los hechos ni tampoco los procesos que los desencadenan. Los tiempos se confunden, hay ausencia de enlaces y el progreso es lento. Mucho realismo mágico, donde las cosas suceden y no sabemos mucho cuándo ni por qué.

Los escasos diálogos y los extensos valles narrativos se sostienen en la actuación del actor principal quien carga en sus hombros una enorme responsabilidad. Su actuación es adecuada sin ser brillante, sin traspasar una frontera, una especie de límite casi auto impuesto que no permite llegar a un grado mayor de empatía y conexión. Incluso el excelente casting de la joven Tehura interpretada por Malik Zidi, tampoco logra ayudar al vuelo de un relato condescendiente y que en varios momentos esconde su rumbo. Sin embargo, esta pérdida de sentido es tal vez lo más logrado de la película, pues la decepción, la tristeza y el abatimiento son los principales sentimientos que despierta una historia que no logra conmover más allá de las interpretaciones y gustos personales que podamos tener. Es un ciclo, el ciclo del artista; al fin y al cabo, el ciclo de la vida.

Ficha técnica

Título original: Gauguin: Voyage de Tahiti
Año: 2017
Duración: 102 minutos
País: Francia
Productora: Studiocanal
Género: Drama | Biográfico. Pintura. Siglo XIX
Guion: Etienne Comar, Edouard Deluc, Sarah Kaminsky, Thomas Lilti
Música: Warren Ellis
Fotografía: Pierre Cottereau
Reparto: Vincent Cassel, Malik Zidi, Ian McCamy, Pernille Bergendorff
Dirección: Edouard Deluc

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