29/3/18

Kadosh - Por Juan Pablo Donoso

Parece increíble que después de 2 milenios de la venida de Jesús, los habitantes de una secta judía sigan dando más importancia a la letra que al espíritu de la Ley.

Para peor, se pasean por las calles del Jerusalén actual perifoneando la venida del Mesías mientras practican un machismo irracional y saturan sus vidas con ritos agobiantes. Recitan de memoria mandatos del Talmud y se niegan a escuchar los sentimientos más simples y humanos de sus mujeres.

Es la historia de dos hermanas, Rivka y Malka – pertenecientes a una comunidad jasídica (observante rigurosa de la Tora) – en el momento crucial en que una de ellas, enamorada y correspondida por un buen muchacho – Jacob – debe casarse contra su voluntad, por mandato de su padre con otro que apenas conoce, Josué. Y su hermana – fértil y casada desde hace 10 años con Meir - permanece sin tener hijos. La causa es la infertilidad de su marido, pero aquello está prohibido darlo a conocer. Por lo tanto, su esposo, por orden del rabino, debe repudiarla y condenarla a vivir en soledad.

Ambas hermanas sufren la imposición patriarcal, y son desdichadas. Más aún cuando Josué, el torpe y flamante marido de Rivka sólo atina a violarla en la noche de bodas sin la menor delicadeza.

Con lenguaje fílmico de pocas y largas tomas, el director nos mantiene muy cerca de los rostros de sus personajes. Así los actores pueden transmitir de manera clara y sutil sus emociones.

Bastaría que los jasídicos aceptaran que Jesucristo fue sólo uno más de los profetas, para que incluyeran en sus vidas el mandato del AMOR AL PRÓJIMO - que supera a las antiguas e inflexibles convenciones bíblicas: ojo por ojo, diente por diente. Eso bastaría para flexibilizar la tiranía de sus preceptos talmúdicos.

Cabe suponer que cuando algunas comunidades se obcecan con el cumplimiento ciego de las leyes, es porque sus miembros temen a la conciencia personal y se parapetan en ritualidades externas. A ellos increpaba Jesús llamándolos “sepulcros blanqueados”, autoconvencidos de ser paradigmas de obediencia a Dios.

Actores y actrices israelitas muy bien escogidos. Se toman su tiempo dramático para vivir cada secuencia. La música de Louis Sclavis nos interna en el espíritu de esa comunidad.

Será elocuente el camino final que adoptará cada una de esas heroicas hermanas.

SENSIBLE DENUNCIA CONTRA EL FANATISMO RELIGIOSO Y EN FAVOR DE LA VIDA, LA CONCIENCIA Y EL AMOR.

Ficha técnica


Galería Cine Arte Patricia Ready 
Drama, religiosidad Israel y Francia – 1,50 hrs. 
Fotografía: Renato Berta 
Edición: Monica Coleman y Kobi Netanel Música: Louis Sclavis Diseño Prod.: Miguel Markin Guionistas: Eliette Abecassis, Amos Gitai Actores: Yaël Abecassis, Yoram Hattab, Meital Berdah Director: Amos Gitaï

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