miércoles, 4 de marzo de 2015

Whiplash, Música y Obsesión (¿Latigazo?) - Por Juan Pablo Donoso

Si bien el tipo de conflicto ya se ha visto en muchísimas películas anteriores, ésta brilla por su esplendida  realización,  y  por el desempeño concentrado de sus actores principales.

Una vez más estamos ante el caso de un joven músico baterista que desea surgir, que ingresa a una importante escuela de jazz, y cae en las manos de un profesor perfeccionista y sádico.

El muchacho, incluso desalentado por su familia, insistirá en perfeccionarse, pasando por  vejaciones, accidentes e injusticias, con tal de alcanzar el nivel que se le exige.

La cinta, además de una magnífica banda sonora con virtuosismos de jazz, logra crear la tensión casi demencial entre aquellos para los cuales el sentido de competencia es “vencer o morir”.

El carisma del actor J.K Simmons como el maestro es deslumbrante, e incluso aterrador para los espectadores; y la prolijidad interpretativa de Milles  Teller (Divergente), como el joven postulante, constituye una fiera resistencia  contra la fuerza del profesor.

El pulso del relato se mantiene en todo momento encaminado hacia el final. Y aunque la resolución, como suele suceder con las películas estadounidenses, tendrá su final feliz, la trayectoria para alcanzarlo, la música y las actuaciones cumplirán con su propósito de entretener y generar en el espectador sentimientos de furia y admiración.

SADISMO  PEDAGOGICO VERSUS CORAJE Y OBSTINACIÓN DE UN VIRTUOSO MÚSICO JUVENIL. LOGRDA EN SU GÉNERO. 


Ficha técnica

Director y Guionista: Damien Chazelle 
Actores: Miles Teller, J.K. Simmons, Melissa Benoist, Paul Reiser
Música: Justin Hurwitz
Fotografía: Sharone Meir
Edición: Tom Cross
Jazz - Drama
EE.UU. – 107 minutos

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