15/12/21

Rey Richard - Por Carlos Correa

Inspirada en hechos reales, esta es una de esas historias que se deben contar. Para quienes hemos visto la carrera profesional de Venus y Serena Williams, resulta más fascinante aún conocer algunos detalles de su infancia y sus primeros pasos en el tenis. Saber, o al menos vislumbrar, lo que hay detrás de sus enormes éxitos deportivos, despierta un natural interés, sobretodo tomando en cuenta esa figura paterna de rasgos y características especiales. 

“King Richard” se centra justamente en la historia de Richard Williams -Will Smith-, trabajador incansable y padre tenaz, que tiene como objetivo primordial criar a sus dos hijas y convertirlas en extraordinarias atletas. Venus -Saniyya Sidney-, y Serena -Demi Singleton-, están convencidas del plan trazado por su padre, no lo discuten ni menos lo rebaten. Influenciadas y apoyadas también por su madre Oracene "Brandy" -Aunjanue Ellis-, parecen tener claro desde muy pequeñas que el sacrificio y el trabajo duro es la única forma de destacar y así superar cualquier dificultad o condición.

La vida de la familia Williams no es fácil. Viven modestamente en Compton, California, y comparten un espacio reducido junto a tres hijas mayores de Oracene. Las privaciones y ajustes propios de esa realidad no representan una barrera para el genuino deseo de superación familiar. La exigencia es alta, el esfuerzo fundamental, mientras que el respeto y amor filial, ciertamente es su pilar número uno. Pero hay deferencias, por supuesto, implícitas y explícitas, que perfectamente podrían poner en riesgo cualquier ideal futuro, sin embargo la familia es capaz de sortearlas tal como si estuvieran disputando una carrera con obstáculos.

La persistencia de Richard parece dar frutos. Primero con un reconocido entrenador de Sampras y luego haciendo una jugada maestra, una arriesgada apuesta por Rick Macci, “King” parece controlar cada paso que dan las jóvenes deportistas. Tiene respuesta para todo, un plan A, B o el que le pidan, aunque aquello no impide que el camino se dificulte en la medida que las diferentes etapas de crecimiento de las niñas avanzan. Y claro, conocemos el desenlace, sin embargo aun así la historia nos atrapa, porque no se trata de saber el final sino justamente de observar el desarrollo: qué pasos se dan y cómo se gesta este ascenso épico a la élite del deporte mundial.

En esta película dirigida por Reinaldo Marcus Green, vemos a Will Smith en un rol que le sienta cómodo. Acapara la pantalla, parece no abandonarla nunca, y su presencia se siente en todo momento. Es, probablemente, una actuación que perfectamente podría tener una nominación al Óscar por la construcción de un personaje fuerte, omnipresente y de características precisas que Smith conjuga muy bien con elaboradas expresiones. Smith puede ser tan agobiante como Richard lo es en la dirección de sus hijas. Y acá el rol de autoridad paterna -y ojo, también materna-, resulta clave en el análisis. La exigencia, ya lo dijimos, es máxima. ¿Hay abuso en esto? ¿Las hijas tienen libertad de elegir? Hay valores fundamentales en juego, el tesón, la perseverancia, la insistencia, junto con gran convicción, amor, confianza y lealtad familiar. No obstante, igual se observa intransigencia y rigidez, las ideas fijas amenazan el curso de los hechos, la inflexibilidad puede convertirse en la peor amenaza de estos idealizados sueños.

La importancia de la familia se destaca como pieza clave en el guion escrito por Zach Baylin. Otros temas presentes abordan la pobreza, el racismo y la religión, aunque siempre en un plano algo más interno, aunque sin perder protagonismo ni descuidar su influencia en la historia. La lucha y el sacrificio emergen como respuesta natural a condiciones precarias, como mecanismos de defensa y también como una gran fortaleza ante la adversidad o bien ante cualquier forma de discriminación.

Este trabajo de Marcus Green posee una filmación ágil, una acertada recreación de los partidos de tenis, y ofrece un retrato creíble del día a día de sus protagonistas. Se posiciona al deporte como algo fundamental para mantener a las hijas alejadas de las calles, apartadas de entornos llenos de pandillas y sus naturales peligros. La cinta mantiene la tensión y solo cae en torno a los dos tercios al hacerse predecible, aunque logra remontar en su cuarto final.

“King Richard” resulta interesante y amerita verla, no solo por el componente histórico sino también por su realización y sus actuaciones. Es un poco larga, es cierto, pero si nos dejamos llevar se hace más ligera. Y Will Smith encarna tan bien al personaje central que las imágenes finales -las reales- de mucho del material filmado nos pone en contexto para apreciar el gran trabajo de producción y recreación en una película de la que seguramente escucharemos hablar en la próxima temporada de premios.

Ficha técnica

Título original: King Richard
Año: 2021
Duración: 138 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Star Thrower Entertainment, Westbrook Studios, Warner Bros., Overbrook Entertainment. Distribuidora: Warner Bros., HBO Max
Género: Drama | Familia. Biográfico. Deporte. Tenis
Guion: Zach Baylin
Música: Kris Bowers
Fotografía: Robert Elswit
Reparto: Will Smith, Demi Singleton, Saniyya Sidney, Aunjanue Ellis, Jon Bernthal, Tony Goldwyn, Andy Bean, Kevin Dunn, Craig Tate, Dylan McDermott, Katrina Begin, Andy Hoff, Jimmy Walker Jr.
Dirección: Reinaldo Marcus Green

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