7/5/21

Corre - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix.

Diane -Sarah Paulson-, es una madre abnegada. Cuida de su hija hasta en el más mínimo detalle. Chloe -Kiera Allen-, padece varias enfermedades que arrastra desde su prematuro nacimiento -asma, arritmia cardíaca, hemocromatosis, diabetes, parálisis-, por lo que sin la debida asistencia es difícil enfrentar su día a día. Aun así, la joven es inquieta, acaba de postular a la Universidad de Washington y tiene gran interés en la tecnología y la ingeniería. No parece achacarse por su condición, se le ve fuerte, activa en los estudios y convencida que puede conseguir lo que se proponga. 

Como Chloe toma una gran cantidad de medicamentos, presenta efectos secundarios, como vómitos y malestar. Un descubrimiento casual de una etiqueta en una caja de remedios le despierta sospechas. Comienza a investigar, se da cuenta de algo extraño, quiere saber qué compuesto es el que está tomando, se llena de preguntas y lamentablemente se encuentra lejos de encontrar respuestas.

La secuencia de estos hechos nos hace cambiar la percepción. Diane ejerce cuidados sobreprotectores pero comenzamos a dudar de sus reales intenciones. Descubrimos, junto a Chloe, que en realidad lo que parece ser un bien es todo lo contrario. La verdad de las cosas es que la joven no está a salvo con su madre, está en peligro, es decir, se hace carne aquel famoso dicho que señala que “el remedio es peor que la enfermedad”.

No es bueno entregar más detalles de la trama de esta película. Sabemos lo principal y entendemos, desde su título, que la joven debe ser capaz de romper la dinámica y escapar. El tema es cómo se presentarán los hechos, de qué manera se desarrollará la historia y cuál será la forma de cerrar el relato.

Escrita por Sev Ohanian y el mismo director Aneesh Chaganty, el guion es inteligente en mostrar algunos hechos y ocultar otros. De esa forma, al develar pequeños detalles, avanza lentamente y genera la tensión. Si bien podemos hablar de terror psicológico -la música ayuda bastante a generar esa atmósfera-, lo cierto es que presenciamos un tipo de horror maternal. Y se siente en la piel de la actriz Kiera Allen, quien por lo demás, es la segunda actriz en silla de ruedas en protagonizar un filme de suspenso después de Susan Peters en 1948. Ella no actúa su discapacidad, es su realidad.

Sarah Paulson configura su personaje con todos los recursos que ya le conocemos. Basta mirarla para advertir que en el fuero íntimo existen conflictos, contradicciones y segundas intenciones. En su mirada, en su lenguaje, incluso en sus intervenciones de mayor contención, exhibe un aura que genera evidente temor. Si bien explota su rol, la química lograda con Kiera Allen potencia a ambas actrices, resultan fieras contrapartes, diferentes y complementarias, polos opuestos que se necesitan mutuamente.

“Run.” funciona bien. Su ritmo es creciente y el misterio aumenta minuto a minuto. Insisto, no se trata del papel que juega cada una en el puzzle porque eso lo sabemos de antemano. Acá las preguntas son otras. ¿Qué impulsa esta torcida protección? ¿Por qué? ¿Cuál es el motivo? ¿Cómo se rompe el círculo tóxico y se resuelve la historia? Allí está la sustancia y la intriga de este interesante thriller. 

Ficha técnica

Título original: Run
Año: 2020
Duración: 89 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lionsgate . Distribuidora: GEM Entertainment
Género: Terror. Thriller. Intriga | Adolescencia. Maternidad. Enfermedad. Discapacidad. Familia
Guion: Aneesh Chaganty, Sev Ohanian
Música: Torin Borrowdale
Fotografía: Hillary Spera
Reparto: Sarah Paulson, Kiera Allen, Pat Healy, Sara Sohn, Bradley Sawatzky, Erik Athavale, Sharon Bajer, Onalee Ames, David Swim, BJ Harrison, Joanne Rodriguez
Dirección: Aneesh Chaganty

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