13/11/20

Los secretos de la tumba de Saqqara - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix. 


Qué interesante resulta poder observar trabajos de la calidad que presenta este documental recién estrenado en Netflix. Es un baño de historia, una oportunidad de conocer de cerca los esfuerzos por entender nuestro pasado y revelar, con mucho respeto, antecedentes desconocidos que nos siguen sorprendiendo y maravillando.

En esta realización, dirigida por James Tovell, se presenta a un grupo de arqueólogos egipcios descubriendo una tumba de unos 4.400 años de antigüedad. Son detallistas, profesionales altamente calificados, cuyo norte es encontrar secretos para tratar de clasificarlos y darles el relieve que merecen.

Las obras están situadas a unos 30 Km. al sur de El Cairo en lo que se conoce como Saqqara, lugar donde se encuentra la necrópolis principal de la ciudad de Menfis, en la ribera occidental del Nilo.

La fotografía de Ryan Parker es hermosa. El lugar es retratado desde el aire, también en tomas cercanas, con varias cámaras que acompañan a los dedicados expertos. Las revelaciones no tardan en aparecer. El equipo local trabaja afanosamente, el tiempo es limitado -se aproxima el Ramadán- y los recursos del gobierno también son escasos. Las excavaciones rinden frutos, se revela la majestuosidad de la tumba y probablemente se encuentran allí los restos de “Wahtye” y su familia.

Inscripciones en las paredes, estatuas, figuras y muchísimos otros antecedentes, llevan a los expertos a profundizar qué significa lo que han encontrado, Deben iniciar un proceso donde necesitan complementar estudios con nuevas excavaciones y tal vez más exhumaciones.

Es destacable el respeto con el que se tratan los hallazgos. Observamos cultura, aprendizaje y enseñanza. La dedicación es impresionante y el amor que tienen por su labor, se transmite en cada una de sus acciones. Saber qué sucedió es solo el siguiente paso, se suman más expertos y una doctora experta en restos óseos impresiona por su sensibilidad y pasión.

El documental presenta imágenes reales y otras recreadas. Es indudable que no en todos los descubrimientos había una cámara presente, sin embargo el trabajo del director junto con el archivo y el montaje, nos dan la idea de estar permanentemente acompañando al equipo investigador. Quienes realizan la exploración, lugareños con años de práctica y oficio, son muy cuidadosos en cada paso que emprenden. La idea es no dañar los restos y además, cuidarlos para su posterior reconocimiento e identificación.

El trabajo es prolijo y se hace cercano gracias al tono que adquiere el documental. Se destaca la paciencia que tiene todo el equipo para revelar una historia y los esfuerzos que realizan por comprenderla. Las imágenes son bellas, las impresiones que les provoca cada novedad son enormes y también observamos más de alguna frustración. El equipo humano está muy compenetrado, algo que llama la atención porque sus diálogos, por momentos, resultan sorprendentemente emocionantes.

No es sencillo hacer de un trabajo sobre la historia, un metraje que resulte inquietante y que contenga claves que a uno lo atrapen como si se tratara de una película de suspenso. Este documental produce un efecto similar. Aunque a veces nos sentimos invasores de una paz y tranquilidad que tal vez debiera ser inviolable, comprendemos que quienes allí fueron enterrados se preparaban para otra vida con una fe ciega. Las tumbas están construidas con ese objetivo, como espacios de convergencia “entre vidas”, por donde podía circular el alma desde una a la otra.

Tal vez estos descubrimientos, y lo que aprendemos sobre ellos, nos ayuden a entender mejor la historia, a conocer costumbres ancestrales, a revisar posibles causas de muerte e incluso teorizar sobre enfermedades de ese entonces. También podemos extrapolar el concepto del párrafo anterior y pensar que con estos hallazgos les entregamos una nueva vida a estos seres humanos al relevar su condición y también su papel en la historia. Puede ser una forma de mirarlo, con pasión y respeto, porque sin duda no es fácil sentirse invadiendo un espacio sagrado, íntimo y privado como es una tumba. Los mismos realizadores lo plantean al señalar que le han dado a “Wahtye” un nuevo protagonismo y que posiblemente él estaría feliz de aquello. Es tan interesante como debatible. La historia nos hace más humanos aun ya que el reflejarnos en estos ancestros aporta una importante cuota de humildad y de admiración. Este trabajo audiovisual lo retrata en forma bella, certera y entretenida.

Ficha técnica

Título original: Secrets of the Saqqara Tomb
Año: 2020
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Productora: At Land Productions, Lion Television. Distribuida por Netflix
Género: Documental | Antiguo Egipto
Fotografía: Ryan Parker
Reparto: Documental
Dirección: James Tovell

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