lunes, 23 de noviembre de 2020

Algunas Bestias - Por Jackie O.

“El ser humano puede llegar a descontrolarse y ser una real bestia”.


De qué trata esta película, tenemos a un matrimonio con sus 2 hijos adolescentes que se instalan con entusiasmo en una isla deshabitada en la costa sur de Chile con el sueño de construir un hotel turístico en el lugar. Invitan a los padres de ella a pasar un fin de semana.

Cuando el hombre que los cruzó del continente y quien está a cargo de los cuidados del sector desaparece repentinamente, la familia queda desamparada en la isla. Con frío y sin agua, los ánimos y la buena convivencia comienzan a diluirse, dejando al descubierto las bestias que esconde la familia.

La película fue rodada en el hermoso sur de Chile, específicamente en la Isla de Chaullín, frente a Calbuco. Lo que nos da unos parajes ideales de belleza, de libertad ante tanto espacio, pero también de incontrolable soledad. 

Vemos como Antonio y Dolores llegan de visita a disfrutar de la invitación de su hija Consuelo a dicho lugar. Su esposo, Alejandro, no es muy querido por sus suegros, y se lo hacen notar cada vez que pueden. Pero la intención principal de este joven matrimonio es que su madre les preste dinero para poder ejecutar su proyecto.

Los adolescentes están sumidos en el aburrimiento, sus padres están pendientes de sus proyectos, por lo que el único consuelo de estos chicos es estar juntos, y a veces de forma muy cercana.

Las discusiones salen a flote principalmente por dinero, y en un juego de cartas como si fuera algo metafórico, comienzan todos a mostrar sus propias cartas. A mostrar que viven sumidos en sus problemas psicológicos, en actitudes bestiales e irreprochables.

Es una familia tóxica.

Me pregunto, ¿El aislamiento voluntario en muy poco tiempo puede hacer que tus locuras y amoralidades salgan a flote?

No estamos en esta cinta ante personas que nacieron en una isla sin conocer el mundo, o que estuvieron en cautiverio mucho tiempo tipo “la laguna azul”, o “Robinson Crusoe” o el mismo Tom Hank en “Naufrago”, para nada. Pero actúan como tal.

Lo que me hace pensar en la exageración del contexto ya que fue solo un fin de semana en que pasó esto, o ¿realmente es una familia con sus facultades mentales totalmente perturbadas y al estar juntos como iguales de enfermos, detonaron?

Vivimos este año un aislamiento obligado, unos más que otros, donde el estrés, la violencia y otras situaciones salieron a flote, lo que generó desesperanza y más.

¿Las enfermedades psicológicas están ahí escondidas, y necesitan un detonador para aparecer?

Solo es necesario luchar para controlarlas y pedir ayuda para no transformarnos en unas bestias.

Lo bueno:
Es un thriller pausado con diálogos intensos, y con unos parajes hermosos.
Las actuaciones son muy bien logradas, entregan el dramatismo requerido.

Lo malo:
No profundiza la historia del cuidador Nicolás, es como si hubiera sido un accesorio más en la película, y pudo haber sido muy interesante haberlo explotado.
A veces muy pausada que puede aburrir al comienzo, contradictorio a lo dicho antes.

Disponible en Ondamedia.cl

Ficha técnica

Dirección: Jorge Riquelme Serrano 
Guion: Jorge Riquelme Serrano y Nicolás Diodovich
País: Chile 
Año 2019
Género: Drama. Thriller 
Duración: 97 min.
Música: Carlos Cabezas
Sonido: Isaac Moreno y Peter Rosenthal
Fotografía: Eduardo Bunster
Montaje: Jorge Riquelme Serrano y Valeria Hernández
Reparto:
Paulina García, como Dolores.
Alfredo Castro, como Antonio.
Consuelo Carreño, como Consuelo.
Gastón Salgado, como Alejandro.
Andrew Bargsted, como Máximo.
Millaray Lobos, como Ana.
Nicolás Zárate, como Nicolás.

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