30/10/20

Rebbeca - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix.


Una joven dama de compañía -Lily James- encuentra su príncipe azul en Montecarlo. Claro, el aristócrata y codiciado soltero Maxim de Winter -Armie Hammer-, es el hombre soñado. El romance es relámpago, idílico, lleno de magia y emoción. Todo avanza tan rápido que Maxim le propone matrimonio invitándola a mudarse con él a la mansión familiar de Manderley. El tema es que este galán es viudo y existe una misteriosa intriga en torno a la muerte de su esposa. Ya convertida en la nueva señora de Winter, la joven comprueba por si misma la poderosa fuerza que irradia la primera mujer de Maxim.

El recibimiento corre por cuenta de la ama de llaves de Manderley, la Sra. Danvers -Kristin Scott Thomas-. El enigma es aun mayor al darse cuenta que todo en el lugar está concebido como recuerdo de Rebeca. Los detalles están presentes por doquier, incluso en forma abrumadora. La sombra es potente, se la compara con ella en cada actitud, cada frase, cada movimiento. Maxim tampoco ayuda demasiado porque para él no es tema hablar sobre las circunstancias de la muerte de Rebeca y menos de los sentimientos que aun tiene por ella. El misterio se agiganta en cada rincón y la presencia de la mujer se siente tan fuerte que parece estar viva y dominar Manderley.

Este thriller está basado en la novela de Daphne du Maurier escrita en 1938. El éxito de la novela le ha significado cinco adaptaciones al cine y sin duda la más reconocida es la realizada por Alfred Hitchcock el año 1940. Pero las comparaciones son odiosas, y más aun si es con una cinta del maestro del suspenso, por lo que omitiré comentarios al respecto.

Esta versión del año 2020, dirigida por Ben Wheatley, viene precedida de expectación porque la historia seduce y tiene componentes especiales. Y tal como sucede en algunas ocasiones, el entusiasmo inicial se ve opacado por el resultado de la producción.

Lo primero que llama la atención en esta cinta es que la narración no encuentra un punto de tensión que sirva como hilo conductor. El relato se circunscribe a una exposición de elementos. Bellos paisajes y decorados entregan el marco para un comienzo de ensueño. Y cuando se debe imprimir el misterio, es decir aquello que es consustancial a Manderley, solo desde la imagen emana algo de la atmósfera necesaria para configurar las características del lugar. El protagonismo del nuevo matrimonio pierde fuerza, se encuentra en evidente desequilibrio ante la implacable personalidad de la ama de llaves.

Otro aspecto dice relación con la música, con un papel poco destacado. La partitura de Clint Mansell no logra generar ambiente y se va diluyendo con el correr de los minutos. Un tercer elemento tiene que ver con los descubrimientos y el momento elegido para darlos a conocer. Cuando se trata de suspenso, las decisiones son vitales; o nos hacen esperar ansiosos la revelación, la sorpresa, o bien se evidencia antes y se construye el relato en base a la forma de llevar la historia sabiendo de antemano el resultado. En este sentido, el guion de esta cinta compuesto por Jane Goldman, Joe Shrapnel y Anna Waterhouse, es confuso, lleva a equívocos, a falsas ilusiones, a esperar algo y a defraudarnos rápido.

Personalmente no me convence la actuación de Lily James. La siento sin convicción, poco comprometida y algo plana en gran parte de la cinta. Tampoco Armie Hammer consigue traspasar su interior conflictuado salvo en un par de escenas centrales que parecen llegar demasiado tarde. Solo la actuación de Kristin Scott Thomas se despega de la de sus colegas. Ella es capaz de mirar profundo e irradiar turbación y lealtad. Muy acorde a su personaje, transmite intriga, porque no deja vislumbrar sus sentimientos sino que nos provoca para interpretarla y deducir el propósito de sus acciones.

Esperaba más de “Rebecca”. Estaba entusiasmado con esta nueva versión, tal vez demasiado, un error en ese sentido. Las dos horas se hacen largas y debemos apelar a varios llanos de paciencia para no detenerla y conciliar el sueño. Así y todo, considero que no es tiempo perdido y que vale la pena verla para poder profundizar algunos aspectos respecto del género que representa. Con este tipo de ejemplos, valoramos más aquellos esfuerzos que resultan prodigiosos, donde el talento de la composición del suspenso adquiere características magnéticas. Esta cinta no lo tiene, nos deja a la deriva, nos abandona y cuando quiere recuperar terreno es demasiado tarde para reconstruir la historia.

Ficha técnica


Título original: Rebecca
Año: 2020
Duración: 121 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Netflix, Working Title Films. Distribuida por Netflix
Género: Intriga. Drama. Romance. Thriller | Melodrama
Guion: Jane Goldman, Joe Shrapnel, Anna Waterhouse (Novela: Daphne Du Maurier)
Música: Clint Mansell
Fotografía: Laurie Rose
Reparto: Lily James, Armie Hammer, Kristin Scott Thomas, Keeley Hawes, Ben Crompton, Ann Dowd, Sam Riley, Tom Goodman-Hill, Jane Lapotaire, Bryony Miller, Mark Lewis Jones, Bill Paterson, John Hollingworth, Lucy Russell, Julian Ferro, Toby Sauerback, Mark Schneider, Kevin Nolan, Chris Bearne, Keith Lomas, David Appleton, Tony Bligh, Poppy Allen-Quarmby, Ashleigh Reynolds, Jeff Rawle, Stuart Davidson
Dirección: Ben Wheatley

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