25/9/20

Ya no estoy aquí - Por Carlos Correa

Disponible en Netflix. 


Esta cinta mexicana remece. Narra la historia de un joven de 17 años, amante del baile y de la música que vive en la ciudad de Monterrey, Estado de Nuevo León, México. Ulises -Juan Daniel Garcia- es líder de pandilla. Ellos son los llamados “Terkos Lokos”, fanáticos de la cumbia rebajada, expresión característica de la subcultura urbana denominada “Kolombia”. Callejeros y bulliciosos, pasan de fiesta en fiesta. Su población es pobre y el poco apoyo que reciben no es ni del gobierno ni del municipio; son los carteles narcos los que están junto a ellos y les proveen alguna ayuda. Un ajuste de cuentas provoca que Ulises deba dejar rápidamente la ciudad. El destino, Estados Unidos.

La cinta no es lineal. Los elementos son piezas que emergen una a una para que podamos componer la historia y su contexto. Ulises está en Nueva York, en Queens. No sabemos cómo ha llegado allí. Trata de sobrevivir como puede, la barrera del idioma es implacable. Al mismo tiempo, las escenas vuelven a Monterrey. Explican algo más de lo sucedido. Volvemos a Estados Unidos, Ulises duerme en un pequeño rincón del techo de un edificio. Una joven de 17 años que vive en el lugar se le acerca, muestra interés en él. De nuevo el idioma es un problema. Ulises se siente solo, desplazado, perdido, desolado.

Esta película, escrita y dirigida por Fernando Frías de la Parra, nos invita a descubrirla, a realizar un viaje, a recorrerla lenta y profundamente. Lo que sucede no es evidente. Varias capas están presentes en un relato que se desarrolla con intensa interioridad. Aspectos como la política mexicana conocida como “la guerra contra el narcotráfico”, la cultura surgida por la migración Colombiana a Monterrey en la segunda mitad del Siglo XX, la pobreza y marginalidad, el poder armado de los traficantes, la falta de oportunidades, barrios enteros imbuidos en la droga, etc., son fundamentales para comprender un fenómeno que trasciende a la interculturalidad que representa. Es una cinta social, donde los valores fundamentales son trastocados por la sofocante realidad. También es personal, silenciosa, íntima. Evidencia polos opuestos, sensaciones y emociones contenidas junto a una expresividad que surge espontánea, alegre, diversa.

El director hace un trabajo notable con las cámaras. Los ángulos que enfoca su mirada son especiales desde la primera escena. La fotografía de Damián García es espléndida, con un manejo de la luz y de los colores digno de destacar. No solo las cámaras fijas son capaces de sostener la narración. Los seguimientos son cercanos y puros. Vemos escenas muy de cerca, se consigue intimidad. Hay delicadeza y además agudeza visual. No pierde el foco, lo concentra. La simbiosis de la imagen con la música y el baile es natural. Crea un clima especial, único.

El lenguaje verbal usado resulta difícil. Lleno de palabras y frases mexicanas, obliga a repasar su significado para entenderlo mejor. “Carnal”, “Chile”, “Sobres”, “Pinches” y otras, inundan los enunciados de los protagonistas. Es un lenguaje de la calle, del barrio, donde hay muchísimas palabras por minuto pero quizá poco contenido; lo importante está en el tono, en la actitud, en la manera de decirlo.

Dos conceptos pueden ser importantes. “Kolombia” se refiere a la subcultura urbana identificada por un atuendo inspirado en lo “cholo”, con elementos colombianos, y a la predilección por la cumbia rebajada y el vallenato. Y la cumbia rebajada es un género que emula el ritmo y los instrumentos de la original colombiana, pero que es interpretada con un tempo mucho más lento.

“Ya no estoy aquí” es muy interesante. Es cultura, inmersión, realidad social e intimidad personal. Los extremos son evidentes y las perspectivas ante ellos, múltiples. Presenciamos el dilema del protagonista; Ulises tiene ante sí un abismo. Las diferencias entre los caminos a optar son profundas, tan opuestas como la música y el silencio, o los amigos y la soledad. Ulises está obligado a replantear su vida, debe tomar decisiones, asumir el intenso vacío interior para transformar su frustración en una luz de esperanza. Y Ulises está allí, entre México y Estados Unidos, entre Monterrey y Nueva York.

Ficha técnica

Título original: Ya no estoy aquí
Año: 2019
Duración: 112 minutos
País: México
Productora: Coproducción México-Estados Unidos; PPW Films, Panorama Global, Agencia Bengala
Género: Drama | Inmigración. Baile. Adolescencia. Bandas/pandillas callejeras
Guion: Fernando Frías de la Parra
Fotografía: Damián García
Reparto: Juan Daniel Garcia, Coral Puente, Angelina Chen, Jonathan Espinoza, Leo Zapata, Leonardo Garza, Yahir Alday, Fanny Tovar, Tania Alvarado, Yocelin Coronado, Yesica Abigail Silvia Rios, Deyanira Coronado, Marco Antonio Camilo Sánchez, Brandon Stanton
Dirección: Fernando Frías de la Parra

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