29/3/19

En Guerre - Por Carlos Correa

Estupenda película del realizador francés Stéphane Brizé. La forma de abordar el relato es abrumador porque el director le imprime un tinte de reportaje de televisión, de documental, de filmación cercana, con primeros planos permanentes. En sus 45 minutos iniciales, que no tienen tregua alguna, la historia se despliega por completo con múltiples matices y enlaces.

La fábrica industrial Perrin tiene una planta de operación en una ciudad francesa y su rubro, la fabricación de partes y piezas para la industria automotriz, pasa por momentos complicados en el mercado. Es por ello que la empresa, afiliada al grupo alemán Schäfer, ha decidido bajar los costos a como de lugar. Sus 1.100 empleados firmaron un acuerdo hace dos años donde aceptaran una rebaja de salarios para rescatar la compañía y así proteger sus puestos de trabajo durante los siguientes cinco años. Ahora, la fabrica ha decidido cerrar sin respetar el acuerdo, lo que naturalmente es resistido por los trabajadores, liderados por Eric Laurent -notable actuación de Vincent Lindon-, quienes se niegan a aceptar el destino de la empresa e intentan recuperar su trabajo.

Este conflicto laboral es filmado con un realismo y una preocupación por los detalles que merece máxima atención. No solo vemos el resultado de la paralización, de posiciones intransigentes y de falta de diálogo. Observamos también cómo ambas posturas se aferran a lo conocido y endurecen sus puntos de vista. Podemos comprender el enojo y rechazo de los trabajadores por argumentos que parecen insuficientes, sobre todo si la fábrica presenta públicas ganancias en el último tiempo. Menos clara es la postura de la dirección de la empresa que apela a las condiciones externas y al esfuerzo que todos deben hacer, especialmente los trabajadores, para participar en un mercado cada vez más complejo, donde los márgenes se reducen y competir se hace cada vez más difícil.

Como en todo conflicto, la radicalización amenaza con romper toda posibilidad de entendimiento y en ello son clave los intermediarios. Una vez que los fusibles de la empresa local se queman, Laurent apela a reunirse con el mandamás del grupo internacional para expresarle el sentir de sus representados. Sin embargo, transcurridas algunas semanas ya han aparecido conflictos personales entre los trabajadores, divisiones internas y separación de bandos. La situación es cada vez más compleja y se torna insostenible en la medida que pasa y pasa el tiempo.

La cinta posee un gran realismo gracias a lo confusa e incómoda que resulta ser. La cámara, testigo privilegiado de las discusiones y revueltas, está inserta en pequeños espacios que ahogan al espectador. La tensión y la fuerza del relato avanzan cada minuto -los movimientos permanentes son inquietantes- y no parece existir ninguna luz que avizore una salida.

La determinación y constancia del líder de los trabajadores es la piedra angular del relato pero aquello no asegura, ni cerca, que la historia pueda tener alguna resolución. En ese sentido, el guion de Stéphane Brizé y Olivier Gorce es muy acertado al poner de relieve y destacar los puntos más importantes de una lucha que escala cada vez con más fuerza y violencia. Y, por supuesto, la filmación está a la altura de ese contenido medular pues logra capturar la esencia de un conflicto actual y vigente que incluso puede ser extrapolado a cualquier industria y a cualquier país.

Ficha técnica

Título original: En guerre (At War)
Año: 2018
Duración: 113 minutos
País: Francia
Productora: Nord-Ouest Films / France 3 Cinéma
Género: Drama | Trabajo/empleo
Guion: Stéphane Brizé, Olivier Gorce
Música: Bertrand Blessing
Fotografía: Eric Dumont
Reparto: Vincent Lindon, Jacques Borderie, Bruno Bourthol, Valérie Lamond, Guillaume Draux, Mélanie Rover
Dirección: Stéphane Brizé

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