27/12/18

Ataque Submarino - Por Juan Pablo Donoso

Logra la atención y el suspenso propios de estos filmes de acción bélica submarina (Octubre Rojo, Das Boot, Operación Zebra, etc.)

Con las fórmulas ya probadas en cientos de películas estadounidenses anteriores, más un puñado de actores recios, va estrechando el lazo de misiones casi imposibles rumbo a un final triunfador.

Para mantener la tensión prescinden de cualquier devaneo romántico; las escasas mujeres – poco glamorosas – están aquí como políticas o como militares en acción.

En Rusia, un termocéfalo Ministro de Defensa – Almirante Dimitri Durov (Michael Gor – Duro de Cuidar 2017) – hunde un submarino propio y otro de EE.UU.. Con ello pretende desatar una 3ª Guerra Mundial. Pero como el Presidente eslavo Dimitri Zakarin (Alexander Diachenko – Frente de Guerra 2005) viaja a la región para confirmar los hechos, es tomado prisionero por el Almirante ruso, y así hacerlo pasar por víctima de los yanquis.

Entonces, antes de caer en la conflagración, envían a un diestro submarinista de guerras anteriores a investigar la realidad de los naufragios en el fondo del mar.

Él y sus tripulantes descubrirán la treta subversiva del Ministro ruso y, con peligro de ser víctima de una Corte Marcial, en conjunto con un batallón de Aire y Tierra elaboran un plan para invadir la fortaleza y rescatar al Presidente de Rusia de sus secuestradores.

Colaboró a su favor el Capitán Andropov – casi único sobreviviente del submarino ruso hundido – quien, comprendiendo que se trataba de un Golpe de Estado contra su propio país, indicó a nuestro héroe como llegar por aguas minadas hasta el fortín del traidor y liberar al Presidente. Ese rol lo interpretó el recién fallecido actor sueco Michael Nyqvist (Los Hombres que no Amaban a las Mujeres – 2009), quien hace gala de su talento en esta su penúltima película.

Es un caso en que EE.UU. y Rusia se unen para evitar una Guerra Mundial y, a su vez, combatir contra un desquiciado militar golpista.

Los actores más famosos son Gerard Butler ( Leonidas en 300 y El Fantasma de la Ópera), el afroamericano Common (Escudrón Suicida 2016), y el siempre versátil Gary Oldman, esta vez desperdiciado en un personaje poco lucido.

MUCHA ACCIÓN Y SUSPENSO BÉLICO, INVEROSÍMILES, PERO EFECTIVOS CON EL OFICIO DEL CINE ÉPICO ESTADOUNIDENSE.

Ficha técnica


Título Original: Hunter Killer Acción, suspenso 
BFDistribution Inglaterra, China, EE.UU. – 2, 02 
Fotografía: Tom Marais 
Edición: Michael J. Duthie 
Música: Trevor Morris 
Diseño Prod.: Jon Henson, James H. Spencer 
Guion: Arne Schmidt, Jamie Moss 
Actores: Gerard Butler, Gary Oldman, Adam James 
Director: Donovan Marsh

Nuestra Hermana Pequeña - Por Juan Pablo Donoso

Japonesa e intrínsecamente femenina. Sutil como discurso total. Sin estridencias de ningún tipo. Es casi plana en sus diversos capítulos. Carece de confrontaciones. Nada sucede demasiado impactante ni trascendente, salvo las penas naturales como la muerte lejana del padre o el anuncio de enfermedad terminal en una vecina querida. Llena de detalles cotidianos menores pero sensibles para las protagonistas.

Tres hermanas jóvenes, pero adultas, viven en la ciudad de Kamakura en la casa que les dejó su abuela. Viven juntas desde que su padre abandonó el hogar, años atrás, emigró a un pueblo de provincia junto a otra mujer con la cual tuvo una hija, Suzu. La madre abandonada, por su parte, también se fue a vivir con otro hombre. Las tres hermanas forman una solidaria familia entre ellas. Cuando se enteran que el padre ha fallecido, viajan para asistir a sus funerales. Allí, además de conocer a la viuda, conocen también a su pequeña hermanastra de 15 años. Al ver que madre e hija tienen desaveniencias, invitan a Suzu a vivir con ellas a Kamakura. La colegiala acepta.

El resto de la película es el lento proceso de adaptación de Suzu a la nueva vida y a la convivencia con sus hermanastras. Éstas la acogen con enorme cariño, la tratan como hermanita nueva y la acompañan en su proceso de maduración como mujer e hija huérfana de padre.

En casi todo momento, el director Hirukazu Koreeda se deleita luciendo la delicada femineidad de sus actrices, pero principalmente de sus pies. Lo hace con ellas descalzas o con diversos tipos de medias o calzado; incluso con reposados diálogos en que se pintan las uñas, o cuando juegan a esquivar mojarse las zapatillas con las olas de la playa junto al mar. Hay una reiteración clara y constante de todo lo que se refiera a los pies femeninos. Tal vez con aquella insistencia el realizador resalta la fragilidad de los leves temas que va desarrollando la trama.

La falta de un conflicto más frontal, o de algo más vital en juego, hace que la película se sienta larga, que parezca terminar varias veces pero continúa y continúa sin que nada imprevisto suceda. Cuando el espectador ya se ha preguntado varias veces por el propósito dramático de esta camaradería tan minimalista, en la última escena hay un breve diálogo que rubrica, también de manera sutil, el profundo amor fraternal de aquellas mujeres.

JAPONESA CONTEMPORÁNEA, MUY LENTA Y DELICADA. HOMENAJE AL AMOR FRATERNAL. SIN ESTRIDENCIAS NI CONFLICTOS. PARA CONVIVIRLA SIN URGENCIAS. JD

Ficha técnica


Título Original: Umimachi Diary 
El Biógrafo 
Tragicomedia Japón – 128 minutos 
Fotografía: Mikiya Takimoto 
Edición: Hirukazu Koreeda 
Música: Yoko Kanno 
Jefe de Arte: Mami Kagamoto 
Guionistas: Akimi Yoshida (manga) y Hirukazu Koreeda 
Actores: Haruka Ayase, Masami Nagasawa, Kaho 
Director: Hirukazu Koreeda

El Pastelero de Berlín - Por Juan Pablo Donoso

Sensible, inteligente, difícil de narrar y, a la vez, fácil de comprender por su transparente humanidad.

Una bella historia de amor - ¡muy atípica! - que denuncia los convencionalismos vacíos, y los prejuicios irracionales. Promueve la armonía y reconciliación de razas. Prioriza la honradez, la buena voluntad, el talento y el sincero amor entre las personas sin importar de dónde vengan, ni tampoco de la historia de sus pueblos ancestrales.

Comienza con la relación homosexual entre un empresario judío y un sencillo pastelero alemán. Oren Nachmias (Roy Miller), casado y con un hijo pequeño, debe viajar mensualmente a Berlín por asuntos de negocios. Thomas (Tim Kalkhof), joven alemán, tímido y solitario, homosexual, dueño de una tienda de pasteles, entabla una relación amorosa con el judío.

Tiempo después, Thomas, se entera que Oren falleció en un accidente de tránsito. Desconsolado decide partir a Israel para conocer – de manera anónima – a la esposa e hijito del que fuera su amante en Berlín.

La esposa, Anat (magnífica actriz Sarah Adler), para sobrevivir en la viudez, logra que el Estado le autorice instalar un restaurante en Jerusalén de comida exclusivamente kosher.

Como Thomas visita el negocio a menudo sin darse a conocer, ofrece sus servicios como lavaplatos. Al poco tiempo Anat descubre que el tímido alemán es experto en refinada pastelería. El restaurante prospera y la relación entre la viuda y el alemán se hace más estrecha, sexual y consoladora.

Los parientes fundamentalistas de Anat comenzarán a desconfiar del alemán y a instigar para su despido. Pero ya la mujer, y la suegra, se han enterado de la relación que Thomas tenía con Oren, de lo frágil que estaba su matrimonio, y de la imposibilidad de seguirlo teniendo junto a ella. Y aunque la mujer era arreligiosa se ve en la encrucijada de obedecer la tradición social, o darle a su vida un destino de auténtico y personal riesgo.

Todo está logrado en esta bellísima historia. El Jerusalén contemporáneo, las costumbres y ritos de sus habitantes, la sencillez de sus personajes, la necesidad de afecto, los vacíos de la soledad, e incluso los encantos del arte culinario, tanto alemán como judío.

Íntima, honesta, y muy bien actuada. Nadie es malo porque sí. Es un gradual amasijo de tradiciones, temores, costumbres, y sentimientos naturales que necesitan expresarse para recuperar la salud del alma.

Ópera Prima del guionista y director Ofir Raul Graizer, joven realizador israelí, que ya ha ganado importantes reconocimientos en festivales del mundo y va nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera.

UNA ESTUPENDA PELÍCULA QUE LLAMA A LA TOLERANCIA, A LA CORDURA, Y A LA PUREZA NATURAL DE LOS SENTIMIENTOS. EXCELENTE Y MUY RECOMENDABLE.

Ficha técnica

Título Original: The Cakemaker מברלין אופה הפאי 
Drama, romance, costumbrismo 
Festival de Cine Israelí en Chile 
Israel, Alemania – 1,53 hrs. 
Fotografía: Omri Aloni 
Edición: Michal Oppenheim 
Música: Dominique Charpentier 
Diseño Producción: Yael Bibel, Daniel Kossow 
Actores: Tim Kalkhof, Sarah Adler, Roy Miller 
Guionista y Director: Ofir Raul Graizer

20/12/18

Roma - Por Juan Pablo Donoso

Para nosotros, en Chile, el tema es familiar. Fernando Debesa marcó un hito en la historia de nuestro teatro con su clásico MAMA ROSA, hace más de 60 años.

El laureado director mexicano Alfonso Cuarón -Gravedad (2013), Y Tu Mamá También (2001), Harry Potter, el Prisionero de Askaban (2004) – al igual que Debesa revive con este filme un periodo de su juventud, y le rinde un homenaje a la fiel niñera indígena que los acompañó.

Para imbuirnos en ese mundo – una familia acomodada de clase media a comienzo de los años 70 – y dejar que el ambiente y sus personajes hablen por sí mismos, recurre al más fiel tratamiento del cine neorrealista. Aquel que iniciaron De Sica, Rosellini, Rossi, Fellini, Godard, Antonioni y otros.

Con riguroso blanco y negro, y tomas muy largas, acompañamos a la joven empleadita Cloe en los quehaceres rutinario de ese hogar donde atiende a cuatro niños pequeños. Logra así más cercanía con sus personajes y con la realidad político-social del momento.

Y con esa cámara indiscreta somos también testigos del romance de aquella indiecita con un muchacho marginal, fascinado con ser un revolucionario de la guerrilla urbana. Y de su consecuente embarazo.

La anécdota es deliberadamente cotidiana y sin estridencias. Pero la realización es tan respetuosa que nos envuelve en sus emociones, y nos transporta a ese México de entonces: 1970/71.

Estupenda reconstitución de época. Continuidad cuidada al extremo. Nadie parece estar actuando. Las calles, los autos, los transeúntes y parejas del viejo rotativo parecieran captadas por algún noticiario de la TV.

Cuarón, además de ser el guionista y director, fue también director de fotografía y editor. Y en todos estos rubros demostró, una vez más, su talento y maestría: amor por los detalles y simbolismo espontáneo. Equilibra la magia de los sentimientos con la crudeza de los hechos exteriores.

En lo estético, hay una marcada reiteración con detalles de aguas y espumas, ya sean al limpiar los pisos de la mansión, en las granizadas, en los barriales suburbanos, en el líquido amniótico y, finalmente, en la playa junto al mar.

La escena del parto, y el contacto de la madre con su criaturita, logran un clímax irresistible. Otro tanto consigue Cuarón con el heroísmo de la indita Cloe, que sin saber nadar, rescata a sus jóvenes patrones de la resaca de las olas.

Denuncia al cobarde machismo frente al coraje de sus mujeres. Ellas dicen: “Al final, siempre estaremos solas”.

Al seguir la historia olvidamos que hubo un guionista, realizador, e incluso actores. Pero se nos revelan cuando leemos en los créditos finales la inmensa cantidad de personas que colaboraron, tras la cámara, para lograr tan admirable naturalidad y fluidez.

UN BELLO HOMENAJE AL HEROÍSMO DE LAS HUMILDES SIRVIENTAS QUE, SÓLO POR AMOR, INMOLARON SUS VIDAS Y PENAS A TANTAS FAMILIAS PUDIENTES LATINOAMERICANAS.

Ficha técnica


Crónica familiar México – 2,15 hrs. 
Diseño Prod.: Eugenio Caballero 
Actores: Yalitza Aparicio, Marina de Tavira, Diego Cortina Autrey 
Fotografía, Edición, Guionista y Director: Alfonso Cuarón 
33 Premios y Nominaciones en los mayores Festivales del Mundo.

Spider-Man: un Nuevo Universo - Por Juan Pablo Donoso

Un banquete de Marvel para los admiradores de la saga Spider-Man.

Un filme diferente de animación, muy bien realizado: ameno, ágil, violento y gracioso. Es lo más parecido en cine a las revistas de comics.

Admirable cómo fundieron en un solo relato lo que cientos de historietas han entregado durante decenios en grupos de cuentos y con variados personajes.

El argumento juega con la existencia cuántica de múltiples universos simultáneos; son capaces de influir unos en otros por medio de la relatividad del espacio y del tiempo.

Peter Parker, el Spider-Man original, lleva tiempo fallecido en nuestra dimensión. Sólo regresará debido a que un adolescente latino llamado Miles Morales, recién llegado a Brooklyn, al pintar grafitis en los túneles abandonados del Metro, también será mordido por una araña radioactiva que le transmitirá los similares súper poderes del héroe clásico.

Ahora, con acceso al multi-universo cuántico, se unirá a otros

paladines como él, y juntos emprenderán la batalla contra el villano Kingspin, que aspira a destruir nuestra dimensión para recuperar a sus familiares perdidos tiempo atrás en las galaxias.

La misión: arrebatarle un chip que es el colisionador de universos y dimensiones cuánticas. Con ello salvarían a la humanidad y el mundo que habitamos.

Dichas estas bases elementales del argumento, nos abocaremos a resaltar los méritos de la película.

Ritmo fluido apoyado por los colores, la música y las canciones hip hop. Adecuadas dosis de humor que surge espontaneo y sin esfuerzo. Valores afectivos de vida familiar. Importancia de la Fe para luchar por ideales. Cada personaje – por extraño que sea - desarrolla su propia personalidad. Hay giros inesperados pero siempre coherentes con la trama general.

De pasada le rinde un homenaje a su genial creador Stan Lee.

Y después de sacudirnos con tan gigantescas visiones de realidades paralelas, cuando termina la película miramos con otros ojos a las personas que nos rodean, y a nuestras contingencias cotidianas, que se ven más sencillas y manejables.

Nos despiden con el recado de que si bien todos podemos ser héroes, esos poderes nos exigen también ser responsables. Nos invitan a cuidar nuestras diarias opciones y ayudar en todo momento a quien nos necesite.

Recomendamos permanecer sentados durante los créditos finales porque nos reservan un par de cómicas sorpresas, especialmente para los seguidores de Spider-Man.

LA TÉCNICA DE ESTE COMIC LLEVADA AL CINE CON INTELIGENCIA Y AMENIDAD. SIMPÁTICA Y PERSONAL.

Ficha técnica


Título Original: Spider-Man: into the Spider-Verse 
Animación, aventuras Andes Films EE.UU. – 1,57 hrs. 
Edición: Robert Fisher Jr. 
Música: Daniel Pemberton 
Diseño Prod.: Justin Thompson Guion: Phil Lord, Brian Michael Bendis 
Voces: Shameik Moore, Jake Johnson, Hailee Steinfeld 
Directores: Bob Persichetti, Peter Ramsey

Sin Dejar Huellas - Por Juan Pablo Donoso

Film-noir francés que nos mantiene durante toda la película creyendo saber quién es el asesino, para darnos una sorpresa final.

Los galos tienen su estilo para narrar los enigmas. A diferencia de los ingleses, sus héroes tienes pies de barro, son vulnerables, y desde la ruindad de sus vidas consiguen resolver sus pesquisas.

Además, privilegian las atmósferas, y los personajes, por sobre la anécdota.

Aquí, el director Erick Zonca (Julia – 2008), nos pone en manos de un detective alcohólico, desaseado, solitario y deprimido (Vincent Cassel). Y para colmo, padre de un adolescente, ladrón y drogadicto.

Le asignan el caso del hijo de una familia acomodada que desapareció después del colegio, y cuya madre, abatida, denuncia el caso a la policía.

El principal sospechoso es un vecino, ex profesor de francés del muchacho, que va acumulando indicios de ser el culpable por motivos homosexuales (Romain Duris – La Espuma de los Días, 2013).

Nuestro investigador, André Visconti, entre sus borracheras nocturnas, su consuelo con prostitutas, más su conocimiento de los bajos fondos, va recolectando pruebas a la vez que se compadece de la desconsolada madre (Sabrine Kiberlain – Un Affaire de Amor, 2009) quien lleva la cruz de tener una hijita con síndrome de Down y un marido marino mercante que regresa de un largo viaje.

Crecerán nuestras sospechas - ¡y certezas! - cuando veamos que el Prof. Ballaile, a escondidas de su mujer, escribe cartas a los padres falsificando la letra del niño desaparecido.

Cuando, cerca del final, creemos saber la realidad del misterio, surge en la última secuencia una revelación que junto con dejarnos consternados a nosotros, los espectadores, deja aún más derruido al investigador policial.

Impecable factura, típicamente francesa, con iluminación nocturna de claro oscuros, ambientes siniestros de homosexualidad clandestina; el lucimiento actoral de un hinchado y maloliente Vincent Cassel, y el sutil juego interpretativo de Romain Duris, cuyos verdaderos móviles kafkianos se revelan cerca del clímax cuando increpa al comisario acusándolo de “subestimar el poder de la literatura como herramienta para investigar el mundo”.

SÓRDIDO RELATO POLICIAL BASADO EN LA NOVELA DEL ISRAELÍ, DROR MISHANI, FAMOSO POR SUS OBRAS DE SERIES CRIMINALES.

Ficha técnica

Título Original: Fleuve Noir 
Crimen, Misterio, Corrupción Impactocine 
Francia, Bélgica – 1,53 hrs. 
Fotografía: Paolo Carnera 
Edición: Philippe Kotlarski 
Música: Rémi Boubal 
Diseño Prod.: Christophe Couzon, Mostefaoui Djamil 
Actores: Vincent Cassel, Romain Duris, Sandrine Kiberlain 
Guion y Dirección: Erick Zonca

19/12/18

Spider-Man: un nuevo universo - Por Carlos Correa

El hombre araña está de regreso. ¡Y qué regreso! Esta vez Sony Pictures Animation en asociación con Marvel Entertainment y de la mano con Columbia Pictures presenta una recreación animada, renovada y moderna del superhéroe de Nueva York. Peter Parker ha muerto. Justo antes le ha encargado a Miles Morales, un joven de ascendencia afro-latina que estudia en Brooklyn y que acaba de ser mordido por una araña, que pueda apagar el “Súper Colisionador” construido por el malvado Kingpin. El desafío no es sencillo porque este reactor ha hecho posible la convergencia de varios universos paralelos y con ello ha reunido muchas versiones del famoso héroe. Un alternativo Peter Parker -abandonado, desilusionado, descuidado y a bastante mal traer- es quien debe enseñarle a Miles los trucos y desafíos de su nuevo rol.

Parece que la amplitud del mundo creado por Stan Lee no tiene límites. Es increíble el espacio creativo y lo lejos que pueden llegar los sueños de un cómic que vio la luz en 1962. No solo hay movimiento y evolución, también existe un motor infinito que impulsa la historia hacia confines inexplorados hasta ahora y que posiblemente jamás imaginamos. Y ahí está -en la misma Nueva York que conocemos, con sus rascacielos enormes, sus calles abarrotadas y un crimen que no cesa- Spider-Man salvando a la ciudad una y otra vez.

La idea de las dimensiones paralelas es increíble. Tanto es así que da origen a lo que se denomina, en su título original, “Spider-Verse”, una especie de multi-universo de Spider-Man. Se mantiene la ciudad pero ya no hay límites. Los planos se superponen, se enlazan, se unen y se separan dependiendo del relato, nutriéndolo de un aire nuevo que le permite desarrollar un mundo donde todo, absolutamente todo, es posible.

Qué decir de la animación. ¡Es excelente! Tal vez de las mejores y más fieles retratando a un Cómic en pantalla grande. Es cine, pero no deja nunca de lado el sentido original, respeta las caracterizaciones y utiliza varios de los efectos clásicos-estéticos de una revista impresa.

La historia es alucinante. Su desarrollo es aun más dinámico y frenético, sin tregua, sin pausa, de acción en acción y sin dejar de lado los necesarios momentos de reflexión -aunque pocos- y una enorme cantidad de guiños, humoradas y toques delirantes a los que nos tienen ya acostumbrados.

Muy actual y necesario, este nuevo Spider-Man -al menos el de uno de estos multi-versos, claro está- es de color. Y además es de ascendencia latina. Una adecuación a los tiempos que no sorprende pero que sin duda refresca enormemente al personaje, que también encuentra su versión femenina y robótica en otras de las dimensiones.

Un acierto de Marvel esta asociación con Sony Pictures. Expande -más bien rompe- las fronteras y ágilmente nos hace vibrar con Spider-Man como si fuera un personaje nuevo. Para gozo infinito de los fans y deleite para quienes nos encanta ver en pantalla grande películas como esta, bien hechas, bien narradas y mejor ejecutadas.

Ficha técnica

Título original: Spider-Man: Into the Spider-Verse
Año: 2018
Duración: 117 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Sony Pictures Animation / Marvel Animation / Marvel Entertainment / Columbia Pictures / Pascal Pictures / Sony Pictures Entertainment / Lord Miller
Género: Animación. Aventuras. Ciencia ficción. Acción | Superhéroes. Cómic. Marvel Comics
Guion: Phil Lord, Rodney Rothman (Personajes: Stan Lee, Brian Bendis, Sara Pichelli, Steve Ditko)
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Animation
Reparto: Animation
Dirección: Bob Persichetti, Peter Ramsey, Rodney Rothman

Sin dejar huellas - Por Carlos Correa

Un adolescente desaparece sin dejar rastros. Su madre desesperada lo denuncia a la policía. El detective a cargo -Vincent Cassel- no toma muy en serio el asunto, sin embargo el caso explota al día siguiente. Comienza la investigación, la búsqueda, los testigos, … y por supuesto, las sospechas.

Este thriller francés, basado en la novela de Dror Mishani y dirigido por Érick Zonca, posee un guion inteligente que da varias vueltas y giros, sin embargo su foco no está puesto solamente en la resolución de la historia. Aquello corresponde a la primera capa, la más obvia y esperable. Y el director la resuelve bien, porque la tensión se mantiene hasta el final. Pero hay más. En una segunda y tal vez tercera capa está el centro del relato, del que se desprende un drama familiar que abarca muchos ámbitos íntimos y que roza las fibras más internas del investigador.

La centralidad de la narración está en la construcción de los personajes presentes en la historia, en especial la conformación de los roles secundarios. El trabajo que realiza Zonca es preciso para dotar a cada uno de ellos con las intervenciones justas. Medidas casi al segundo, vemos características que surgieren y esbozan participación, complicidad y mayormente infinitas dudas. Se abren preguntas que no obtienen respuesta y la inquietud crece también por esa arista de la escritura.

Vincent Cassel logra un objetivo extraño con su personaje, porque este desaliñado policía, François Visconti, el “comandante”, con rasgos depresivos y un alcoholismo que lo consume, resulta bastante desagradable. Tanto, que descoloca. Claro, en su interior arrastra una vida de frustraciones y una relación en extremo delgada con su propio hijo adolescente.

En la madre del joven desaparecido, Solange Arnault, interpretada por Sandrine Kiberlain, observamos una mujer intrigante que no muestra todas sus cartas y de quien podemos percibir que vive un trance interior. Su hijo ha desaparecido, su hija tiene síndrome de down pero hay algo más… Y en el vecino, el profesor de francés que construye Romain Duris, vemos tal vez al personaje mejor logrado de todos y que termina por cerrar los protagónicos de un relato que está marcado por la incomodidad subterránea de historias personales que tienen una carga emocional importante.

La película no tiene un ritmo frenético. No lo necesita. Al contrario, es de los metrajes que adormecen para luego golpear. El reposo es aparente, es falso. Es usado para desviar nuestra atención y luego hacernos girar bruscamente pero sin mayores fuegos artificiales. Las historias profundas son paralelas y están en las capas internas que son mucho más visibles al revisitar la cinta que en una primera lectura.

“Fleuve noir” -Río negro- no atrapa pero seduce en sus 113 minutos y sobre todo funciona mejor después, al recordarla. Allí se hacen presentes algunas características que son importantes de visualizar para entender el contexto. Es un thriller diferente y oscuro en el que debemos leer entre líneas. Y funciona en la medida que nosotros dejemos que funcione, algo que en el cine actual, en ocasiones, representa un desafío difícil de salvar.

Ficha técnica

Título original: Fleuve noir
Año: 2018
Duración: 113 minutos
País: Francia
Productora: Curiosa Films / Versus Production / FD Production
Género: Thriller. Cine negro
Guion: Érick Zonca, Lou de Fanget Signolet (Novela: Dror Mishani)
Música: Rémi Boubal
Fotografía: Paolo Carnera
Reparto: Vincent Cassel, Romain Duris, Elodie Bouchez, Sandrine Kiberlain, Charles Berling, Christophe Tek, Lauréna Thellier, Sadek
Dirección: Érick Zonca

17/12/18

Roma - Por Carlos Correa

¡Impresionante!

Es la primera palabra que me surge respecto a “Roma”, el último trabajo y por cierto la mejor película del cineasta mexicano Alfonso Cuarón, ganador del Óscar por “Gravedad”. Tal vez no hay palabras para describirla, o quizás hay muchas palabras y expresiones que podrían llenar páginas dando cuenta de todo lo que nos pasa en sus 135 minutos. Lo cierto es que “Roma” no nos deja indiferentes. En su obra más personal, Cuarón nos invita a recorrer una historia íntima, sagrada, que está inspirada en su propia infancia en la colonia Roma, un barrio de clase media-alta del México de comienzos de los años setenta, pero que tiene una universalidad tal que podría ser perfectamente un barrio de Santiago de Chile o también uno de mi natal La Serena.

Cleo -Yalitza Aparicio en un papel formidable- es una de las dos “nanas” de la casa. Ella está destinada al cuidado de los cuatro niños -Sofi, Toño, Paco y Pepe- del matrimonio conformado por Ignacio -Andy Cortés- y Sofía -Marina de Tavira-. La casa es amplia, aunque la entrada que da a la calle es angosta y pequeña. Un largo y cerrado corredor de baldosa une el ingreso con un pequeño patio interior que divide las pequeñas dependencias donde viven Adela y Cleo de los ambientes interiores donde habitan sus patrones. La vida transcurre cotidiana. Los niños juegan, Sofía los contiene e Ignacio llega tarde y cansado del trabajo mientas en familia le esperan con ansias para poder compartir. Vive también con ellos la abuela, la madre de Sofía, la Señora Teresa.

La cinta es un lujo, una joya preciosa y delicada. El mismo director se hace cargo de la fotografía que es sencillamente extraordinaria. El blanco y negro impreso por Cuarón no es una decisión cualquiera. Permite dotar a la cinta de una textura que se palpa y se siente como propia. Los diferentes matices, los infinitos tonos de grises que produce una iluminación precisa, otorga realce a cada cuadro y a cada secuencia. Los detalles que contiene la cinta son muchísimos, tantos que probablemente debamos revisitarlos -en pantalla grande por cierto- para poder admirarlos en un grado mayor. La cámara de Alfonso Cuarón observa, se mueve lentamente de un extremo a otro, en planos interiores medianos, pequeños, íntimos; en exteriores, el foco sigue siendo íntimo, sin embargo logra captar escenas complejas que, magistralmente logradas, dan cuenta de una amplitud pocas veces vista, con muchos personajes, en un coro perfectamente sincronizado y que no parece orquestado, sino que tiene la fluidez de una actuación de cámara llevada a una gran escena.

Desde el punto de vista técnico, “Roma” es una delicia. No sólo la cámara y la fotografía alcanzan un nivel de excelencia notables. También las actuaciones no dejan detalle al azar, calzando perfecto tanto en espléndidos planos secuencia como en pequeñas y significativas tomas. La música y la banda sonora son también excelentes. Desde la elección de lo que suena en la radio, el ruido cotidiano de la limpieza de la casa, el sonido de la calle con sus vendedores y servicios hasta una banda estudiantil, todo, absolutamente todo, está escogido con pinzas. Desde los créditos iniciales se prevé una factura de calidad y aquello se acrecienta durante todo el metraje.

Podría entrar en muchos más detalles, porque en la medida que escribo recuerdo y revivo sus momentos una y otra vez, pero es mejor que cada uno pueda iniciar su propio camino de descubrimiento de esta gran obra, porque eso es lo que uno espera de una película, que no seamos los mismos luego de vivir la experiencia. Y es que “Roma” nos hace sentir, nos emociona, nos angustia, nos remueve internamente en busca de nuestros propios recuerdos, nos impulsa, nos sacude, nos relaja y nos tensiona. “Roma” es una historia de amor y de desamor; de clases sociales; de machismo, abandono y sufrimiento; de resiliencia y de esperanza; de política y de profunda humanidad. Cine en estado puro, excelso, vital, comprometido. ARTE con mayúsculas, sencillamente magistral.

“Todos los caminos conducen a Roma” escuchamos desde niños... y es verdad, está en nuestro profundo interior, porque todos tenemos nuestra propia “Roma”.

Ficha técnica

Título original: Roma
Año: 2018
Duración: 135 minutos
País: México
Género: Drama | Años 70. Familia
Productora: Coproducción México-Estados Unidos; Participant Media / Esperanto Filmoj. Distribuida por NetflixGuion: Alfonso Cuarón
Fotografía: Alfonso Cuarón, Galo Olivares (B&W)
Reparto: Yalitza Aparicio, Marina de Tavira, Marco Graf, Diego Cortina Autrey, Carlos Peralta, Daniela Demesa, Nancy García García, Verónica García, Latin Lover, Enoc Leaño, Clementina Guadarrama, Andy Cortés, Fernando Grediaga, Jorge Antonio Guerrero
Dirección: Alfonso Cuarón

13/12/18

El Asesinato de la Familia Borden - Por Juan Pablo Donoso

Bella recreación de un verídico crimen familiar.

Lo más loable es la ambientación de época, los vestuarios, utilería e iluminación con velas.

En River Fall, pueblo de Massachusetts,1892, un acaudalado banquero y su esposa fueron brutalmente asesinados a hachazos en su hogar. La asesina fue una de las hijas llamada Lizzie de 32 años, quien nunca fue condenada y falleció a los 67.

En la película es ella misma – en racconto - quien narra los acontecimientos.

Todo comenzó cuando la madrastra (estupenda Fiora Shaw - Colette) contrató a una joven mucama llamada Bridget sabiendo que su marido, el influyente Andrew Borden, abusaría sexualmente de ella aprovechándose de su pobreza y analfabetismo, como lo había hecho con las empleadas anteriores.

El padre era muy dominante con su familia y chapado a la antigua. Se oponía a la luz de gas y eléctrica. Como su hija menor, Lizzie, era epiléptica, planeaba encerrarla en un asilo y dejarla interdicta en la herencia.

La estrecha relación, en un comienzo de amistad y luego lésbica con la mucama, más la inclusión de un tío alcohólico que también aspiraba al legado, generaron en la inestable Lizzie la idea de asesinar al matrimonio para recibir el patrimonio que le correspondía.

El discurso audiovisual tiene el pulso decimonónico adecuado: lento, atmosférico, burgués y claustrofóbico. Denuncia la prepotencia machista del dueño de casa sobre las desvalidas, y por ello, sumisas mujeres.

A medida que se acumulan motivos para incrementar la neurosis de la solterona Lizzie, aumenta el suspenso de cómo urdirá y acometerá su propósito.

La protagonista Chloë Sevigny (Lizzie), prestigiosa modelo y productora ejecutiva de la película, manifestó su insatisfacción con el resultado del filme. Tal vez esperaba sesgos más torvos y escatológicos. Pero su interacción con Bridget (Kristen Stewart – Blancanieves y el Cazador) logra el justo trasluz de erotismo prohibido. Y las actuaciones de los demás personajes resultan verosímiles en el contexto social e histórico.

Acertada elección de Denis O´Hare (Milk) como el repulsivo tío John, quien entrega una gama sibilina de matices.

Estupenda fotografía, composición y cromatismos. Una banda sonora prolija y con muy coherentes acordes musicales.

Junto con aportar los pormenores de aquel incidente policial, la resolución nos deja intrigados sobre la idoneidad del juicio, de la perfección del crimen, y de por qué sabemos ahora cuál fue la verdad de los hechos. La leyendas se convirtió en un canto infantil popular.

HERMOSA Y PROLIJA RECONSTITUCIÓN DE UN FAMOSO CRIMEN FEMENINO DEL SIGLO 19.

Ficha técnica

Título Original: Lizzie 
Biografía, crimen Diamond Films EE.UU. – 1,45 hrs. 
Fotografía: Noah Greenberg 
Edición: Abbi Jutkowitz 
Música: Jeff Russo 
Diseño Prod.: Elizabeth J. Jones 
Guion: Bryce Kass Actores: Chloë Sevigny, Kristen Stewart, Denis O'Hare 
Director: Craig William Macneill

Aquaman - Por Juan Pablo Donoso

Fascinante en su género de acción y fantasía.

Trae un llamado profundamente ecológico: de la tierra contaminan el mar, y este se venga asolando costas y ciudades.

El joven Arthur Curry – más tarde Aquamán – es el hijo nacido del amor entre un humilde farero y una sirena.

Cuando niño, aparentemente normal, ya empezó a revelar un raro talento para comunicarse con los peces. Al hacerse hombre, se entera que es el heredero del reino submarino de Atlantis. El destino lo hará sumergirse en el océano para redimir a su pueblo, cuyos habitantes estaban sometidos a la tiranía de ambiciosos rivales.

Este líder mestizo deberá librar muchas batallas. Y serán abundantes los ejércitos de variopintos villanos.

El director James Wan ( El Conjuro, 2013), supo darle vida y suspenso al complejo guion de David Leslie Johnson-McGoldrick y Will Beall. A pesar de la cantidad de fábulas y nuevos personajes, la trama se entiende con claridad, y se sigue con emoción.

Eso con respecto al argumento. Pero la eximia aplicación de efectos especiales en aquel universo subacuático, nos deslumbra con maravillosos conjuntos de animales, y extrañas criaturas, que van apareciendo a medida que avanza la historia.

Recomendamos verlo en IMAX, o en cines con pantallas lo más grandes posibles, y sonido estereofónico, para internarnos junto al héroe en esos cosmos de ensueño y belleza.

Acertaron en la selección de los actores. Además de ser conocidos – cosa que nos aporta familiaridad – el director logró que dieran buenas actuaciones. En otros filmes grandiosos y llenos de efectos, los intérpretes se limitan a cumplir con la misión de sus personajes, y atraen público por su fama.

En esta ocasión constatamos una vez más la capacidad de Nicole Kidman de transmitir emociones con leves gestos y miradas. Es un placer verla como la Sirena Madre de Aquamán y Princesa de las profundidades. (Moulin Rouge (2001), Los Otros (2002), Las Horas (2002), Ojos Bien Cerrados (1999).

Willem Dafoe, como Vulko, el maestro de Aquamán, aplica con oficio los dilemas morales de su personaje. (La Última Tentación de Cristo (1988), Gran Hotel Budapest (2014), Corazón Salvaje( 1990). Patrick Wilson, es un soberbio antagonista principal (El Fantasma de la Opera (2004). La presencia de la muy atractiva heroína Mera: Amber Heard (Diario de un seductor -2011- junto a Johnny Depp; y en Atrapada de John Carpenter (2010). Y varias otras estrellas.

Dejamos para el final la certera elección del actor Jason Mamoa, de origen hawaiano, como Aquamán. Por su altura, corpulencia, voz, y penetrante mirada, que unidas a su mezcla de agresiva brutalidad e inocencia, hacen de él un perfecto héroe, sin almíbar, propio de nuestros tiempos. (Khal Drogo en Game of Thrones – 2011, y Ronon Dex en la serie Stargate: Atlantis (2004).

POR SU AMENIDAD, BELLEZA, MENSAJE Y MÚLTIPLES TALENTOS, LA RECOMENDAMOS COMO UN ESPECTÁCULO PLENAMENTE LOGRADO.

Ficha técnica


Aventuras y fantasía Warner Australia, EE.UU. – 2,23 hrs. 
 Fotografía: Don Burgess 
 Edición: Kirk M. Morri 
 Música: Rupert Gregson-Williams 
 Diseño Prod.: Bill Brzeski 
 Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick, Will Beall 
 Actores: Jason Momoa, Amber Heard, Willem Dafoe 
 Director: James Wan

Aire Santo - Por Juan Pablo Donoso

Tragicomedia que denuncia lo difícil que es sobrevivir hoy día en Israel sin alienarse.

El joven director, actor y guionista de 23 años Shady Srour – de origen egipcio – es asertivo, tiene sus ideas muy claras y sabe expresarlas con la cámara. Los personajes secundarios contribuyen de manera eficaz a entregar el mensaje.

Adán es un árabe cristiano que vive con su esposa en Nazaret. Ambos son una minoría en Tierra Santa y en el Medio Oriente. Su mujer, Lamia (Letitia Eido), bella y progresista, lo que más desea es tener una hijo. Los negocios de su marido son inestables, y él prefiere dilatar la paternidad.

Cuando se entera que Lamia está embarazada y se niega a abortar, Adán debe planear alguna forma de aumentar sus ingresos.

Aprovechando las hordas de turistas – de diversas religiones - ansiosos por consolidar su fe visitando los santos lugares, concibe una astuta artimaña. Los cristianos devotos compran agua bendita de Nazaret. Él les demuestra que sólo es agua potable de las cañerías. Entonces recuerda el milagroso incidente evangélico cuando la turba quiso, sin éxito, precipitar a Jesús desde un monte cercano.

Decide juntar frasquitos vacíos de la fábrica de un tío, escalar hasta la cumbre de esa colina, poner los recipientes al viento y volverlos a tapar. Descender y vender a muy bajo precio las botellitas con el aire santo de la montaña bíblica.

Una idea próspera, pero muy conflictiva. Fue víctima del ataque de otros comerciantes sagrados y de la extorsión de ávidos mafiosos.

Esta es la veta central del relato. En paralelo avanzaba el embarazo de su mujer, que ignoraba del nuevo negocio de su marido, y la quimioterapia de su anciano padre.

Todo parecía aprisionar al hombre en un cuello de botella.

El filme comienza con él atrapado en un taco de tránsito y termina de la misma manera con un final abierto.

Mediante tomas largas, muy bien compuestas, Srour consigue que los demás personajes contribuyan, sensible y naturalmente, a tejer este cuadro de denuncia donde predomina el caos cultural y seudo religioso.

¿Cómo rescatar la fe en medio de tales disparates sociales y bélicos? ¿Para qué traer hijos a un mundo como este? Las únicas respuestas la dan el instinto maternal y el testimonio de solidaridad familiar en diferentes edades.

Bien ambientada y descriptiva del actual Nazaret.

Muchas películas israelitas del último tiempo propugnan la integración de cristianos, árabes y judíos. Y resulta pintoresco que tanto en ésta, como en la exitosa serie FAUDA y en MIS HIJOS (2014) actúe Letitia Eido, talentosa actriz hija de francés y libanesa, que vino estos días a inaugurar el Festival de Cine Israelí en Chile.

SIMPÁTICA Y A LA VEZ PUNZANTE DENUNCIA DE UNA SOCIEDAD DESQUICIADA CULTURAL Y ESPIRITUALMENTE.

Ficha técnica

Título Original: Holy Air אוויר סנטו 
Tragicomedia Festival de Cine Israelí en Chile Israel – 1,21 hrs. 
Fotografía: Daniel Miller 
Edición: Naaman Bishara 
Música: Habib Shadah 
Diseño Prod.: Bashar Hassuneh, Miguel Markin 
Actores: Shady Srour, Laëtitia Eïdo, Samuel Calderon 
Guionista y Director: Shady Srour

12/12/18

El asesinato de la familia Borden - Por Carlos Correa

La palabra es suspenso. Este thriller de época que captura la atención pese a conocerse el desenlace está basado en una historia real. En 1892 los padres de Emma y Lizzie Borden fueron brutalmente asesinados y a pesar que todas las sospechas recayeron en la hermana menor, nada se pudo comprobar en el posterior juicio.

Craig William Macneill, a cargo de la dirección de la película, logra una excelente recreación del norte de Estados Unidos de fines del siglo XIX. Su filmación es precisa dando realce a una fotografía de gran nivel y apoyándose en un sonido excelentedonde podemos percibir hasta el menor de los detalles. Macneill nos transporta a New England y nos conduce hacia los detalles de una historia que aun sigue teniendo mucho de misterio y mito, a más de un siglo de ocurrida.

Esta grata sorpresa -debo reconocer que no sabía nada del argumento ni tampoco de la película- elabora muy bien sus personajes. Por cierto Lizzie -Chloë Sevigny- acapara la atención como su protagonista. De hecho, el título original de la cinta es justamente su nombre, “Lizzy”. A su altura está Kristen Stewart interpretando a Bridget Sullivan, la joven e inexperta criada que llega a trabajar a la casa de los Borden. ¿Existe el crimen perfecto? La teoría y la práctica dicen que no, pero esta historia se acerca bastante. La presentación de los hechos es cruda y realista, sin embargo no tiene mayor ánimo de sobre exponer los macabros detalles. Es interesante la forma de presentar los hechos, con un inicio rápido que da paso a un racconto que enlaza hacia el tercer tercio del filme y que significa una nueva partida en el relato.

La trama es urdida gracias al excelente guion de Bryce Kass. Hay varios ángulos de la historia, escenas espejo desde perspectivas distintas que permiten poner el foco en los diversos puntos de vista. Las decisiones tomadas en la conducción hacen que con pocos elementos narrativos se consiga mucho, en gran parte por la solidez de los personajes del Señor y la Señora Borden, a cargo de Jamey Sheridan y Fiona Shaw, respectivamente.

Vemos reflejada en el metraje la personalidad de cada integrante de la familia. Observamos el abuso de poder, en especial con la joven criada, las descalificaciones permanentes a Lizzie, la sumisión y rebeldía de ambas jóvenes, el daño que ocasionan las relaciones enfermizas, un ambiente social que poco ayuda y las tradiciones conservadoras que resguardan y protegen una forma de actuar tremendamente violenta y destructiva.

La personalidad de Lizzie y su condición de salud -sufre convulsiones inesperadas y se descompone-, su deseo de liberación y la relación afectiva que desarrolla hacia Bridget, son elementos que van llevando el relato hacia un punto de tensión que probablemente previsible. No obstante, la historia y en especial la forma de resolver el enigma, permite que la tensión se mantenga hasta los créditos finales que dan cuenta de algunos antecedentes importantes para formarse una idea más amplia de los hechos, además de despertar la curiosidad por conocer más acerca de “Lizzie” y la familia Borden.

Ficha técnica

Título original: Lizzie
Año: 2018
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Género: Thriller | Biográfico
Productora: Artina Films / Destro Films / Powder Hound Pictures
Guion: Bryce Kass
Música: Jeff Russo
Fotografía: Noah Greenberg
Reparto: Chloë Sevigny, Kristen Stewart, Jamey Sheridan, Fiona Shaw, Kim Dickens, Denis O'Hare, Jay Huguley, Jody Matzer
Dirección: Craig William Macneill

Aquaman - Por Carlos Correa

Jason Momoa interpreta a Aquaman en esta primera gran producción del mitológico personaje DC Comics, creado por Paul Norris y Mort Weisinger y que debutó en More Fun Comics, #73, en noviembre de 1941. El protagonista tiene poderes extremos, una fuerza sobre humana, una velocidad asombrosa para desplazarse en el agua, una resistencia sin igual y la capacidad para comunicarse con las especies marinas.

Arthur, no siempre fue consciente de sus habilidades y de sus orígenes. Su padre, Thomas Curry -Temuera Morrison-, dedicado cuidador de un lejano faro, un día luego de una gran tormenta rescata de la costa a Atlanna -Nicole Kidman-, Reina de Atlántis. Se enamoran y tienen a Arthur pero al poco tiempo Atlanna es obligada a volver a la ciudad oculta y por su traición es condenada a las fosas.

Por su parte el príncipe Orm Marius -Patrick Wilson-, gobernante de Atlántis, lucha por unir a los siete reinos submarinos y así iniciar una guerra contra el mundo de la superficie. Mera -Amber Heard-, criada por Atlanna para convertirse en reina y que tiene poderes que le permiten dominar el entorno acuático, recurre a Aquaman para enfrentar al príncipe, quien también es hijo de Atlanna y por tanto medio hermano de Arthur. Nuestro héroe, que en solitario trata de impartir justicia en los mares, se resiste, sin embargo el tesón y los encantos de la joven guerrera lo seducen. Las cartas están expuestas y la aventura comienza.

Dirigida por James Wan, “Aquaman” se ve casi siempre como si fuera un video juego. Es inevitable la comparación pues las tomas y la forma de conducir las escenas no dejan mucho espacio a las dudas, sobre todo cuando es la acción la que domina gran parte del metraje. Y por supuesto es impactante, colorida y extrovertida. Acción, peleas, combates, descanso; acción, peleas, combates, descanso, es la fórmula que se repite una y otra vez. El hilo argumental no alcanza siquiera a desplegar un milímetro y la secuencia comienza de nuevo. Con el correr de los minutos se produce el desgaste y la novedad ya no llama la atención como las primeras veces.

Por supuesto podemos anticipar la mayoría de los giros. Otros, tal vez los adivinemos o estemos cerca de hacerlo. Como que los personajes también quedan a medio camino -entre el agua, la tierra, el desierto y el cielo- y no logran encuadrarse en algo más sólido. Y claro, cuando aquello falta, es decir percibimos la ausencia de un guion sólido, la acción se roba la pantalla por largas secuencias y minutos que hacia el final claman una tregua. Jason Momoa y Amber Heard tienen química y hacen un gran esfuerzo, pero debe ser muy difícil sostenerlo cuando se advierte una filmación que mayoritariamente debe ser sobre “pantallas verdes” Obviamente las secuencias producen efectos visuales espectaculares pero se alejan de cualquier viso de realidad y lo dejan a uno con una sensación extraña, un poco diluida y vacía, luego de 139 intensos y largos minutos.

Ficha técnica

Título original: Aquaman
Año: 2018
Duración: 139 minutos
País: Estados Unidos
Productora: DC Comics / DC Entertainment / Warner Bros.
Género: Ciencia ficción. Fantástico | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Guion: David Leslie Johnson-McGoldrick, Will Beall (Historia: Geoff Johns, James Wan, Will Beall. Personaje: Paul Norris, Mort Weisinger)
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Don Burgess
Reparto: Jason Momoa, Amber Heard, Patrick Wilson, Willem Dafoe, Nicole Kidman, Yahya Abdul-Mateen II, Temuera Morrison, Dolph Lundgren, Michael Beach, Ludi Lin, Graham McTavish, Patrick Cox, Randall Park, Djimon Hounsou, Leigh Whannell, Sophia Forrest, Natalia Safran, Tahlia Jade Holt
Dirección: James Wan

6/12/18

Colette - Por Carlos Correa

Basada en la historia real de Sidonie-Gabrielle Colette -interpretada por Keira Knightley-, “Colette” narra la vida de la autora de provocativas y polémicas novelas en el Paris de comienzos del Siglo XX. Casada con el también escritor y editor Henry Gautheir-Villas “Willy” -Dominic West-, el relato recorre desde su juventud en el campo, su llegada a la gran ciudad y sus complejos primeros pasos como mujer y su introducción en el mundo de la escritura.

La cinta dirigida por Wash Westmoreland tiene una hermosísima fotografía. Las tomas son muy bellas y se ven resaltadas por un gran trabajo de recreación de ambientes y finos decorados que están perfectamente iluminados en cada uno de sus detalles. Las actuaciones son convincentes, en especial la caracterización de Keira Knightley, quien dota a su personaje de una naturalidad sencilla y emotiva. El rol de Dominic West es histriónico y en apariencia muy fuerte, sin embargo el desplante de Colette poco a poco va ganando un espacio para quedar de igual a igual con él, en una época en que aquello era francamente impensado.

Qué lástima que con un rodaje tan delicado y bien compuesto la película esté hablada en inglés. Pierde mucho de la identidad francesa, del ambiente parisino y todo lo que ello involucra, especialmente tratándose del ámbito artístico. Lo entendemos como una decisión comercial, sin embargo ocasiona, a mi modo de ver, un perjuicio al valor artístico de la obra.

La narración es descriptiva, detallista y a la vez es sutil. Por momentos el hilo conductor es delgado, muy delicado; en otros, es tremendamente fuerte y crudo. Estos elementos dan cuenta de relaciones interpersonales que hoy nos cuesta mucho comprender. Vemos la transgresión social hacia lo conservador, apreciamos lo complicado que es para una mujer, aún más en esos años, ser realmente auténtica, sobre todo considerando las rigideces sociales y especialmente las absolutas normas morales. Colette está dispuesta a salir de ese lugar asignado y con su pasión es capaz de forzar los límites. Esta evolución personal, que también corresponde a una evolución de la sociedad, la película lo muestra y lo retrata fielmente.

Con el oficio literario de fondo, visualizamos un mundo lleno de apariencias. Las más obvias son las sociales, sin embargo todo tiene, de alguna u otra forma, una apariencia diferente a lo que realmente es. Justo en medio de ello aparece Colette para desarrollar y manifestar su propia identidad, forjada a pulso por un camino lleno de descalificaciones, abusos y constantes menosprecios. El arte mismo, junto a su extroversión y personalidad, explotan apasionadamente provocando profundos cuestionamientos en los roles femeninos y masculinos, en lo que estaba establecido y en esa diversidad que se abre paso y clama por ser respetada y valorada.

Ficha técnica


Título original: Colette
Año: 2018
Duración: 112 minutos
País: Reino Unido
Productora: Bold Films / Killer Films / Number 9 Films / BFI Film Fund
Género: Drama | Biográfico. Literatura. Años 20
Guion: Richard Glatzer, Wash Westmoreland, Rebecca Lenkiewicz
Música: Thomas Adès
Fotografía: Giles Nuttgens
Reparto: Keira Knightley, Dominic West, Denise Gough, Fiona Shaw, Robert Pugh, Rebecca Root, Eleanor Tomlinson, Aiysha Hart
Dirección: Wash Westmoreland

El Grinch - Por Carlos Correa

Esta es la tercera adaptación del libro infantil escrito por Dr. Seuss publicado en 1957. Primero fue la película de dibujos animados en 1966 y luego la cinta dirigida por Ron Howard y protagonizada por Jim Carrey el año 2000. Este 2018 se trata de una fábula animada desarrollada por Illumination Entertainment, dirigida por Yarrow Cheney y Scott Mosier y escrita por Michael LeSieur. Y ya sabemos lo que son capaces de hacer los responsables de los pequeños y simpáticos Minions.

Colorida, animada y entretenida, “El Grinch” tiene una elaboración de lujo. Interesantes tomas y juegos de cámara, con viajes aéreos y recorrido de lugares, hacen que la animación prácticamente desaparezca de la pantalla, pues cada secuencia está armónicamente compuesta gracias a una preocupación esencial en cada detalle.

El hilo argumental es sencillo y su base es la oposición. Existe en los personajes principales pero también se visualiza en los sentimientos y en los valores. Si desconocemos la historia, puede ser todo novedad. Si conocemos una parte, tal vez sepamos que al señor Grinch no le gusta la Navidad. En realidad, la odia. Vive solo, aislado en la montaña, con la única compañía de su fiel perro Max y una serie de inventos que ha desarrollado para facilitar las tareas del día a día, lo que refleja una gran imaginación. Solo baja al poblado cuando le falta comida, por lo que sus visitas son bastante esporádicas. Por otra parte está Cindy-Lou, una pequeña e inquieta habitante de Villa “Quien” cuyo sueño es conocer al mismísimo Santa Claus para poder pedirle un gran deseo de Navidad para su madre.

Observamos la alegría de todos en la villa, su desbordante espíritu navideño en comparación con el enojo, aparentemente injustificado, del Grinch. Se contraponen también la jovialidad de la pequeña y la amargura del protagonista. No sabemos sus razones, pero el odio que le tiene a la festividad es tremendo y se traslada a casi todos sus actos. Vemos también una clara oposición entre el entusiasmo juvenil y la decepción adulta, aspecto que sin duda deja entrever una profundidad que es muy difícil enfrentar y asumir en una película de esta naturaleza. Esta vez la festividad será tres veces más grande por lo que el Grinch decide robarles la Navidad con un plan astuto y ambicioso que, por supuesto, genera consecuencias insospechadas. La ternura de la pequeña Cindy-Lou contrasta con la odiosidad del Grinch, sin embargo podemos vislumbrar que debajo de esas capas duras, el protagonista también tiene una gran dosis de ternura y que solo necesita una oportunidad para hacerla florecer.

La cinta pasa literalmente volando. La escena de los villancicos callejeros que acorralan al Grinch -un arreglo precioso para voces- es para disfrutar. Y la escena con Max intentando tocar batería sin dar una es realmente graciosa. El mensaje es muy claro para los más chicos por lo que la fábula funciona muy bien. Y como la diversión para nosotros, los más grandes, está garantizada, “El Grinch” es un regalo de Navidad anticipado, aunque todo gire en torno a Santa Claus, el árbol y los regalos.

Ficha técnica

Título original: The Grinch
Año: 2018
Duración: 90 minutos
País: Estados Unidos
Animation
Productora: Illumination Entertainment / Perfec World Pictures Co / Universal Pictures
Género: Animación. Comedia | Navidad. 3-D
Guion: Mike LeSieur, Tommy Swerdlow (Historia: Dr. Seuss)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Animation
Dirección: Yarrow Cheney, Scott Mosier

5/12/18

Colette, Deseo y Liberación - Por Juan Pablo Donoso

Bellísima biografía de Colette, en forma y fondo.

Primero el contenido. Una muchacha de campo – 19 años - talentosa y poco convencional: Sidonie-Gabrielle Colette, se casa con un hombre de letras 14 años mayor, quien la introduce en el turbulento mundo artístico de las mujeres mundanas de París.

El esposo - Henry Gauthier-Villars – bajo el seudónimo de Willy, tiene olfato y sabe lo que el público quiere leer. Sus escritores fantasmas escriben novelitas, críticas musicales y artículos de sociedad.

Un día descubre un cuento que su mujer escribió para sí misma, le hizo algunas enmiendas, y lo publicó como propio bajo el título de Claudine Va a la Escuela. El sutil erotismo del texto identificó a muchas mujeres con el personaje. Fue un éxito fenomenal de ventas.

Luego vinieron Claudine en París y Claudine se Casa. Igualmente triunfales.

Brillaba la Belle-Époque, con aires de desparpajo y liberación femeninos.

Más, el consentido libertinaje y despilfarro de Willy hizo que la hasta entonces anónima autora, decidiera darse a conocer publicando nuevas obras ya con su nombre oficial de Colette. Y contagiada por el ambiente incursionó también en la moda del lesbianismo y la bisexualidad.

Luego, aprovechando su fama y nuevos amores, se hizo discípula del pantomimo Wague (precursor de Marceau) e inició una trayectoria como actriz y bailarina de vaudeville.

Fue amiga de Jean Cocteau y Paul Valéry, entre muchos. Adquirió celebridad internacional por su novela Gigi, llevada al cine por Vincente Minnelli en 1958. Siendo miembro de la Academia Goncourt desde 1945, llegó a presidirla entre 1949 y 1954. Y condecorada con la Legión de Honor.

Esta sería sólo una mínima reseña de quién fue Colette, la figura central de la película.

Vindicar los derechos de la carne sobre el espíritu y los de la mujer sobre el hombre son el eje constituyente de su obra.

“La mano que tiene la pluma escribe la historia”. “Los animales no mienten porque no pueden hablar”. “Los defectos de los maridos son a menudo causados por el exceso de virtud de sus esposas”.

En España este filme recibió la distinción ministerial como especialmente recomendado para el fomento de la igualdad de género.

La pareja de guionistas/directores Wash Westmoreland y Richard Glatzer (+) bregaron largo tiempo para conseguir el presupuesto que requería una superproducción como ésta. Era un proyecto artístico de inmenso valor. Y lo trabajaron con exquisito esmero.

Admirable reconstitución de época, en paisajes, calles, interiores, vestuarios y utilería.

Keira Knightley (Orgullo y Prejuicio – El Código Enigma) es una excelente actriz. Sin embargo, su sensibilidad contradice a ratos el carácter y temperamento de la verdadera Colette, en especial en momentos de ira o de lesbianismo. Hay en ella una forma de expresar la dulzura que desmiente sus acciones más aguerridas.

En cambio, Dominic West (Jean Valjean en la mini serie Los Miserables), como Willy, su marido, recorre con solvencia una enorme variedad de matices emocionales. Termina siendo el personaje más patético de la película.

Luminosa inclusión de Fiora Shaw, irlandesa (Mi Pie Izquierdo – Harry Potter), como Sido, su madre quien, en pocas escenas proyecta más presencia de lo que hace o dice. Dennise Gough, como Missy, su amante de los últimos años; Dickie Beau, como Wague (Kenny Everett en Rapsodia Bohemia), y una galería de actores secundarios que nos transportan a esos años paradigmáticos en torno a la 1ª Guerra Mundial en Europa.

PARA DISFRUTARLA CON CALMA Y ADMIRACIÓN.

Ficha técnica

Título Original: Colette
Biografía, arte, historia Diamond Films Inglaterra, EE.UU. – 1,51 hrs. 
Fotografía: Giles Nuttgens 
Edición: Lucia Zucchetti 
Música: Thomas Adès 
Diseño Prod: Michael Carlin 
Guión: Richard Glatzer, Wash Westmoreland 
Actores: Keira Knightley, Dominic West, Eleanor Tomlinson 
Director: Wash Westmoreland

La Casa que Jack Construyó - Por Juan Pablo Donoso

Un manjar para quienes disfrutan con el arte complejo.

Para muchos cineólogos el director danés Lars Von Trier está sacralizado. Por suerte él hace lo posible por derrumbar su mito haciendo declaraciones públicas políticamente blasfemas (a favor de los nazis, por ejemplo).

Siempre habrá artistas endiosados por los medios y otros, magníficos, ignotos o minimizados. Los medios se hacen eco de las consignas de grupos minoritarios influyentes, y las masas repiten como papagayos las grandezas de figuras que nunca han leído, y que menos aún entienden. Este es el caso.

La trayectoria de Von Trier tiene grandes hitos: Bailando en la Oscuridad (2000), Dogville (2003), Manderlay (2005), Anticristo (2009) y Melancolía (2011). Junto a Vinterberg, Levring y Kragh-Jacobsen crearon Dogma 95 y el Voto de Castidad: sistema de reglas que obligaban a usar cámara en mano y filmar sólo en locaciones, sin escenarios artificiales (Los Idiotas – 1998). Pero el recurso se hizo claustrofóbico y volvió a un lenguaje fílmico más convencional.

Este filme– dividido en 5 capítulos – se introduce en la mente de un asesino serial en Estados Unidos, durante la década de los setenta. Un solitario, económicamente solvente, que sufre de TOC (Trauma Obsesivo Compulsivo). Todo debe ser perfecto e impoluto.

Con ese mismo rigor se pone a la tarea de construir una casita intachable a orillas de un lago y, en paralelo, ir asesinando meticulosamente mujeres sin dejar el más mínimo rastro. Más, por todo lo eximio que son sus crímenes, jamás queda contento con la edificación de su cabaña. Pulveriza cada maqueta y demuele los tijerales.

Durante la película escuchamos el diálogo reiterativo en su cabeza con Verge (Bruno Ganz), una especie de Caronte mitológico - barquero del Hades, encargado de trasladar los difuntos recientes de un lado a otro del río Aqueronte - con el cual intercambia las mismas reflexiones filosóficas una y otra vez.

Su talento perfeccionista, unido a los golpes de suerte, lo van acercando psicóticamente al río del infierno. Como Raskolnikov, de Crimen y Castigo, hasta se arriesga a dejar huellas para ser descubierto. Y hasta en eso es imbatible.

Como Von Trier es un buen narrador, y Matt Dillon entrega un comprometido Jack, la cinta nos mantiene atentos esperando saber en qué concluye esta cadena de siniestros virtuosismos. ¿Hasta qué profundidades llegará junto a Verge, su alter ego espiritual? La respuesta es una alegoría aún más profunda.

Para algunos espectadores es una sátira refinada (lo confirma la canción de los créditos finales). Para otros, son borrosos dilemas artísticos del director, que proyecta en las lucubraciones de su protagonista.

“En literatura el virtuosismo mayor es la claridad. La oscuridad verbal y argumental esconden el vacío”. (Carlos Franz)

A PESAR DE SU CREATIVIDAD, ESTA VEZ LARS VON TRIER SE ENREDÓ EN SU PROPIO LABERINTO.

Ficha técnica

The House that Jack Built 
Drama, terror, suspenso Cinetopia Dinamarca, Francia, Alemania, Suecia – 2, 32 hrs. 
Fotografía: Manuel Alberto Claro 
Edición: Jacob Secher Schulsinger, Molly Malene Stensgaard 
Diseño Prod.: Simone Grau Roney 
Actores: Matt Dillon, Bruno Ganz, Uma Thurman 
Guionista y Director: Lars von Trier

Juegos Diabólicos - Por Juan Pablo Donoso

Esta vez, más que asustar al espectador, los realizadores nos invitan a observar el pavor de las víctimas y compadecerlas con cierta distancia. Cosa que se agradece.

Un seudo retorno a los filmes terroríficos de los años 80 y 90: donde un psicópata asesino enmascarado, de cuya identidad jamás nos enteramos, se deleita acuchillando grupos de jóvenes que buscan divertirse por medio del riesgo y del sexo.

Este popular sub género, con sus pocas variantes, se denomina “slasher”, es decir, cercenador o rebanador. Mediante objetos afilados, puntiagudos, machetes, hachas o sierras eléctricas, las víctimas son mutiladas, decapitadas o destripadas pomposamente.

Ejemplos paradigmáticos fueron las sagas de HALLOWEEN de John Carpenter, SCREAM de Wes Craven, DESTINO FINAL (2000), JASON X (2001), NEGRA NAVIDAD (2006), VIERNES 13 (2009) y PESADILLA EN LA CALLE ELM (2010), por sólo nombrar algunas.

Las víctimas suelen ser adolescentes, indefensos de cualquier tipo de ayuda. Los policías, padres y sheriffs sólo aparecen para demostrar incompetencia y estupidez. Y, por supuesto, el final queda abierto para una secuela posterior.

Ahora casi todo ocurre durante la noche de Halloween en un parque de diversiones destinado a los juegos de miedo: laberintos con calaveras, trenes fantasmas, museos de cera con cadáveres en movimiento, y un carnaval de personas disfrazadas de zombies y otros esperpentos.

Como siempre, un misterioso asesino aprovecha el artificio para camuflarse e ir eliminando uno por uno a los muchachos y niñas de este particular grupo juvenil. Ignoramos por qué los escoge a ellos entre los miles de festejantes. Pero, ¿qué importa? Sólo esperamos que, con suerte, sobreviva alguno de ellos.

Lo plausible de esta trillada fórmula es su complejo Diseño de Producción (Michael Perry), que crea una infinidad de rincones y tétricos vericuetos, figuras fantasmagóricas, utilerías mágicas y luces estroboscópicas de mil facetas.

Y como aporte refrescante, se prescinde casi por completo de escenas sexuales – sólo tiernos besitos – y una muy sutil sugerencia de lesbianismo. Por lo tanto, y a diferencia de las sagas anteriores, el psicópata carece de motivos puritanos para iniciar sus crímenes matando a jóvenes fornicadores,

La secuencia final nos reserva un giro sorpresivo referente a la familia del asesino, y deja la puerta abierta para el próximo capítulo.

RETORNO AL GÉNERO “SLASHER” 80/90, CUYA NOSTALGIA PODRÍA REACTIVAR LA ADRENALINA CONTEMPLATIVA DE NUEVOS ESPECTADORES ADOLESCENTES.

Ficha técnica

Título Original: Hell Fest 
Terror, suspenso BFDistribution EE.UU. – 1,29 hrs. 
Fotografía: José David Montero 
Edición: David Egan, Gregory Plotkin 
Música: Bear McCreary 
Diseño Prod.: Michael Perry 
Guion: Seth M. Sherwood, Blair Butler 
Actores: Bex Taylor-Klaus, Reign Edwards, Tony Todd 
Director: Gregory Plotkin

Cadáver - Por Juan Pablo Donoso

Un desastre.

Esta torpe película tenía ingredientes para ser interesante en su género de terror psicológico.

Sin embargo, optaron por lo fácil y comercial, arruinándola.

Se farrearon a Shay Mitchell como protagónica (Enredadas pero Felices – 2016) y un ámbito escénico propicio para crear una atmósfera alienante.

La joven ex policía Megan, recién rehabilitada por consumo de drogas luego de una experiencia traumática, necesita recuperar su coraje profesional.

Acepta ser nochera en la morgue de un hospital de Boston. Muy pronto notará misteriosas manifestaciones paranormales. Al comienzo las aborda con racionalidad. Pero gradualmente se convertirán en un infierno, acarreando asesinatos y demonios.

Como todos pensaban que aún estaba convaleciente de su neurosis, incluyéndose ella misma, cabía la posibilidad que los extraños fenómenos fueran producto de su imaginación.


La mezcla de esta sospecha con las manifestaciones fantasmales debió ser el meollo del argumento. La lucha entre lo psicológico y lo paranormal habría dado para un conflicto digno de nuestra compasión por ella y del terror ante lo inexplicable.

Más, optaron por introducir inútiles escenas de posesión demoníaca (Exorcista), manidas hasta el cansancio, y a partir de la segunda mitad desatar un catálogo de clichés burdos y grotescos.

DESPERDICIO DE UN BUEN TEMA Y DE UNA PROMISORIA ACTRIZ JOVEN.

Ficha técnica


Título Original: The Possession of Hannah Grace 
Terror, misterio, suspenso 
Andes Films - Sony EE.UU. – 1,25 hrs. 
Fotografía: Lennert Hillege 
Edición: Stanley Kolk, Jake York 
Música: John Frizzell 
Diseño Prod.: Paula Loos Guion: Brian Sieve 
Actores: Shay Mitchell, Grey Damon, Kirby Johnson 
Director: Diederik Van Rooijen