2/3/18

El hilo fantasma - Por Carlos Correa

Delicada película del guionista y director Paul Thomas Anderson. Reynolds -Daniel Day-Lewis- es un famoso modisto. Londres, 1950, postguerra, un contexto complejo para este obsesivo y refinado diseñador que junto a su hermana Cyril -Lesley Manville- lideran “House of Woodcock” que se encarga de vestir a la realeza, a estrellas de cine y a todas las mujeres elegantes que aspiran a ese toque único y distinto que él, Reynolds Woodcock, les puede entregar en exclusiva. La vida que lleva el protagonista es rutinaria y estresante. Hay situaciones que simplemente no tolera y que cambian radicalmente su comportamiento y su humor. Pasando unos días en la costa, Reynolds conoce a Alma -Vicky Krieps- camarera joven que despierta en él una pasión irresistible que la lleva a convertirse en su nueva modelo, su musa inspiradora y también en su amante.

Anderson construye con estilo un relato interesante de personalidades y de relaciones. Dibuja perfectamente cada detalle. Con cuadros oscuros, impregna de cierto misterio los rincones y habitaciones de la casa de moda. También hace brillar la luz en los desfiles y presentaciones y dedica especial cuidado en la forma de filmar los primeros planos de cada uno de los protagonistas, poniéndonoslas énfasis en miradas, gestos y luces que quisieran advertir lo que internamente sucede sin expresar ninguna palabra. Daniel Day-Lewis entrega una actuación excelente y la relación con Vicky Krieps se llena de emociones y de magia. Lesley Manville, que interpreta a la hermana de Reynolds elabora una sólida actuación pues ella es la columna vertebral en la vida del protagonista.

El relato es interesante y cautivador, sin embargo hay algo en esta cinta que resulta extraño y tal vez perturbador. Si la filmación es precisa y delicada y las actuaciones son precisas, ¿qué puede ser aquello que nos inquieta? La música. “El hilo fantasma” es un verdadero concierto de principio a fin. Jonny Greenwood compone una partitura de excelencia que conjuga e intercala con una banda sonora que recurre a piezas variadas desde Gabriel Fauré, pasando por el Scherzo del cuarteto de cuerdas de Claude Debussy hasta sonidos de la Sinfonía Fantástica de Hector Berlioz.

No es que resulte extraño o perturbador encontrarnos con una musicalización de excelencia. Al contrario, es gratificante. Lo que hasta el momento de escribir estas líneas no había podido descifrar es la relación de esta música con la construcción del relato. Escuchando con mayor atención la partitura de Greenwood saltan algunas luces que me permiten reflexionar. La música incidental evoca al maestro Hitchcock. Eso era lo que me tenía inquieto y no podía asociar, porque aparte de un par de escenas donde Reynolds maneja rapidísimo por la carretera, la fotografía no es al modo del gran maestro del suspenso. Y es natural. La forma de construir el suspenso, Anderson la basa más en la sonoridad y en el ambiente que en una orientada confección de cuadros fotográficos.

“Phantom Thread” es una cinta íntima. Por ello tal vez su música es más bien impresionista. Los detalles y sutilezas quedan expuestos para que nosotros podamos interpretarlos. Una segunda lectura de la cinta permite acercarse a ella de otra manera. ¿Cuál es el hilo fantasma? ¿Qué es lo que conduce realmente el relato? ¿Es su protagonista, su hermana o la joven Alma? La música seguro nos puede ayudar a seguir ese “hilo fantasma”, que cobra sentido propio y se transforma en el verdadero protagonista de este nuevo trabajo de Paul Thomas Anderson.

Ficha técnica

Título original: Phantom Thread
Año: 2017
Duración: 130 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Annapurna Pictures / Focus Features / Ghoulardi Film Company. Distribuida por Universal Pictures
Género: Drama. Romance | Años 50. Moda
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Paul Thomas Anderson
Reparto: Daniel Day-Lewis, Vicky Krieps, Lesley Manville, Richard Graham, Bern Collaco, Jane Perry, Camilla Rutherford, Pip Phillips, Dave Simon, Ingrid Sophie Schram
Guión y Dirección: Paul Thomas Anderson

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