7/12/17

El Informante - Por Juan Pablo Donoso

A diferencia de Todos los Hombres del Presidente (1976), en que dos periodistas del Washington Post difunden la maniobra política que derrumbó la presidencia de Nixon, este filme se centra en Mark Felt, aquel funcionario del FBI que se mantuvo bajo el riguroso seudónimo de Deep Throat (Garganta Profunda) hasta mucho después del colapso presidencial.

El FBI es la Oficina de máxima Inteligencia en EE.UU. que asesora y previene a los presidentes sobre acciones e individuos que pudieran afectar a la nación. Y como tal, es un organismo intrínsecamente autónomo.

Cuando falleció J. Edgar Hoover, director durante 40 años del temido FBI, se suponía que el sucesor sería Mark Felt, su mano derecha. Conocía la empresa a cabalidad, como también los secretos políticos, institucionales, e incluso la vida privada de los altos ejecutivos.

Pero al desaparecer Hoover, el Presidente Nixon puso en el mando a un hombre de su personal confianza, Patrick Gray, y con ello la institución perdió autonomía de confidencialidad. Quedó expuesto a la voluntad del gobernante.

Cuando se destapó la maniobra delictual del Partido Republicano por violentar la privacidad del Partido Demócrata - a sabiendas del Presidente cuya reelección estaba próxima - comenzó una cadenas de encubrimientos para desviar la atención de la opinión pública. Y en esa confabulación participaron también miembros venales del FBI.

Es aquí donde la conciencia ética de Mark Felt lo pone en el duro dilema de ser fiel a los principios de su cargo y de la institución, o dejar en evidencia la corruptela de sus compañeros y la complicidad del Presidente.

En toda gran tragedia humana siempre estará la agonía de tomar una DECISIÓN. Y Mark Felt tomó la suya: denunció el hecho a la prensa desatando uno de los mayores escándalos políticos del siglo XX.

El tormento de Felt se verá flanqueado por el apoyo intuitivo de su esposa (Diane Lane), y por la angustia de ignorar qué senderos del mundo recorre su hija Joan en busca de respuestas existenciales.

La historia de Watergate y sus consecuencias ya son de amplio conocimiento. El valor de esta película es la cercanía junto al dilema ético de este hombre.

El actor Liam Neeson aborda un personaje extremadamente difícil. Habituado a los roles de acción, ahora debe mantenerse frenado en sus expresiones. Lo exige la cautela profesional de su cargo mientras, a la vez, sufre la disyuntiva de saberse testigo silencioso de semejante mentira y corrupción. Es por ello que para muchos espectadores parecerá tan rígido, y casi acartonado.

Y con respecto a su añorada hija Joan, tuvimos la providencial ventura de tenerla en Chile en 1966 como actriz, compañera y amiga en el montaje de Los Fantastikos, con nuestra compañía teatral de Los Moreau. Los eventos políticos fueron posteriores, cuando ella buscaba otros senderos de realización personal.

DILEMA MORAL DE UN HOMBRE CUYA INTEGRIDAD MARCÓ UN HITO EN LA HISTORIA POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

Ficha técnica

Título Original: Mark Felt: The Man who Brought Down the White House 
Diamond Films 
Biografía, drama, historia EE.UU. – 1,43 hrs 
Fotografía: Adam Kimmel Edición: Tariq Anwar 
Música: Daniel Pemberton 
Diseño Prod.: David Crank 
Libro biográfico: Mark Felt y John D.O´Connor 
Actores: Liam Neeson, Diane Lane, Marton Csokas, Kate Walsh 
Guionista y Director: Peter Landesman

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