17/5/17

Si no despierto - Por José Blanco Jiménez

Otra novela de éxito, protagonizada por jóvenes, que llega a la pantalla. La traducción del título es Antes de caer y se refiere al período que se le concede a la protagonista para revivir su último día de existencia antes de desaparecer definitivamente.

El tema es el mismo de Hechizo del tiempo (Groundhog Day, de Harold Ramis, 1993) y Cuestión de tiempo (About Time, de Richard Curtis, 2013), pero en clave adolescente y para jovencitas.

La autora del libro, Lauren Oliver, nació en Queens en 1984 y la directora de la película, Ry Russo-Young, también es neoyorkina y de 1981. Digo esto porque no me parece una casualidad que la madre de la protagonista esté interpretada por Jennifer Beasls, que se hizo famosa en 1983 con Flashdance (de Alex Owens).

Samantha (Zoey Deutch) vive sólo preocupada de lo material: la ropa, el maquillaje, la música, ser la más popular del colegio y perder la virginidad con el muchacho más apetecido por sus compañeras. Tiene su grupo de amigas y practica el bullying en particular con Juliet, a quien tildan de loca por ser diferente y a la que acusan de incontinencia urinaria.

Sin embargo, todo este mundo materialista se ve truncado – durante una fiesta de sexo y alcohol - por un accidente de tránsito y se da cuenta de que está muerta cuando su último día de vida se repite cada vez que suena el despertador. Sólo que, en este caso, no es el Día de la Marmota, sino el Día de Cupido.

Todo parece una pesadilla de la que no puede escapar. Sin embargo, comprende que puede aprovechar esa circunstancia para remediar los errores que cometió durante el período de tiempo que le tocó vivir. En efecto, ella puede hacer cambios en cada “reencarnación” y modificar el destino. A veces basta con evitar una frase equivocada o proferir la que debió decirse: un minuto de retraso puede cambiarlo todo.

Queda claro que todos cometemos errores, pero se necesita valentía para enfrentarlo. Haber estado equivocada toda la vida, haciendo insoportable la de los demás, puede tener un remedio si se toma conciencia de los propios errores. Cuando se es joven, se piensa que la vida va a durar para siempre. Pero si el tiempo se ha acortado a un solo día, es necesario aprovecharlo al máximo: las apariencias no importan, hay que ser sinceros con uno mismo. Sam comprende que, estando muerta, no debe tener miedo al juicio de los demás, sino que debe evitar que sus acciones tengan malas consecuencias en la vida que para ellos apenas comienza.

(Before I Fall. USA, 2017)

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