24/2/16

Brooklyn, Un Amor sin Fronteras - Por Juan Pablo Donoso

Nuestras vidas se componen de circunstancias y de las decisiones que tomamos frente a ellas.

En BROOKLYN se comprueban con claridad estos dos factores. Una sencilla muchacha irlandesa, cansada de la mediocridad de su aldea y de la tiranía de su patrona, luego de aprobar sus estudios de Contabilidad, decide tentar suerte en Nueva York a comienzos de la década de los años 50.

Viajando en 3ª Clase del barco conoce a otra pasajera que le recomienda una pensión decente dónde vivir. En EE.UU. seguirá los consejos de cómo vestir y comportarse para conseguir trabajo.

Los estudios previos de Ellis y su correcto desempeño en una  multitienda le permitirán ascender y desempeñarse cada vez en mejores puestos. Conocerá a un buen muchacho de origen italiano, que trabaja como plomero, se harán amigos y, gradualmente, se enamorarán. 

Cada vez más se adapta Ellis a la vida neoyorkina y todo parece ir por buen camino. Hasta que recibe la noticia de que su hermana ha fallecido en Irlanda. Decide viajar a casa y permanecer un breve tiempo junto a su madre que ha quedado sola. Pero antes de partir deciden casarse con su novio, y a su regreso formar una familia y un hogar.  

Pero en Irlanda vuelve a sentir el llamado de sus raíces. Todos la creen aún soltera. Las amistades le presentan a un joven de promisoria situación quien comienza a cortejarla. En el corazón de Ellis pugnan dos mundos, y también la perspectiva de dos maridos.

Este es el nudo del conflicto; debe tomar una “decisión”: volver a su vida de emigrante eficaz en Nueva York o quedarse para siempre en su patria con un buen marido.

En medio de este dilema surge una “circunstancia” que le permitirá tomar la decisión definitiva.

Los personajes son simples y cotidianos; los aconteceres en ambos países también lo son, sin estridencias. El único conflicto para Ellis está en aquella “decisión” de volver a América o quedarse en Irlanda. 

La sensibilidad y talento de su realizador, John Crowley,  ambientación de época, y la honestidad de sus actores nos mantienen complacidos durante todo el relato. En las vivencias de estos sencillos personajes está la construcción de sus vidas futuras. 

Nos atrevemos a pronosticar que esta película nunca pasará de moda; que el carisma de Saorise Ronan, como Ellis, y la transparencia emotiva de otros personajes conmoverán a los espectadores, siempre que estos sigan siendo seres humanos, por supuesto. 

UN RELATO SIN ESTRIDENCIAS, DE GENTE SENCILLA, QUE NOS LLEGA DIRECTAMENTE AL CORAZÓN.  

Ficha técnica

Guionista: Nick Hornby, Colm Tóibín (novela)                                             
Fotografía: Yves Bekanger                                                          
Ambientación: Irene O´Brien, Robert Parle                                    
Música: Michael Brook                                                                          
Drama, romance                                                                                     
Irlanda, Inglaterra, Canadá – 111 minutos 
Actores: Saoirse Ronan, Emory Cohen, Domhnall Gleeson
Director: John Crowley

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