11/10/14

Adios a la Reina - Por Juan Pablo Donoso

A través de los ojos y emociones de Sidonie Laborde, convivimos con los miembros de la realeza y la corte de María Antonieta en Versalles durante los cuatro días siguientes al inicio de la Revolución Francesa. 

Sidonie Laborde era una muchachita huérfana de padre y madre que sabía leer y cuidaba la biblioteca de la reina. Su honor era leerle en voz alta a la soberana cuando esta se lo solicitaba.

Cuando llegan los rumores de que la plebe se ha tomado la Bastilla y se dirige al palacio, se desata el pánico entre los aristócratas, los funcionarios y la servidumbre. Cada uno tratará de escapar y salvarse dejando así a la familia real a su suerte.

Sólo la joven y sumisa lectora mantendrá su lealtad y admiración por la reina, mientras presencia el desquicio que la rodea. 

María Antonieta pareciera estar más preocupada de su atracción lésbica por la Duquesa Gabrielle de Polignac que por la tragedia que venía. Por su parte, la vanidosa y egoísta Duquesa se deja querer y ni vacila en alistarse para huir lo antes posible.

La reina, para proteger a su amada y al Duque se aprovecha de la fidelidad de Sidonie para ordenarle vestirse como la Duquesa – y a ésta como camarera – para pasar las fronteras cuando todos los nobles eran detenidos y encarcelados. La enviaba – sin escrúpulos – a una casi segura detención y posible ejecución. 

Notable es la escena en que los aristócratas leen – a la luz de una vela – la lista con los nombres de los que ya estaban sentenciados a juicio, y posteriormente a la guillotina.

La cinta, filmada en gran parte en el mismo Palacio de Versalles, nos permite convivir con aquella muchedumbre angustiada, conociendo la cocina y los insalubres cuartos en que vivían los criados, en medio de ratones y aguas putrefactas.

El director Benoit Jacquot (Sade 2000 – Ville Amalia – Werther) maneja el relato con exquisitez en todos los detalles. Nos transporta a esos días y a ese mundo pleno de frivolidad e inconsciencia política. Diane Krüger como María Antonieta irradia gran carisma y sensualidad, aunque su caracterización física es más cercana a una diva de nuestros días que al aspecto de la verdadera reina en sus retratos. Lea Seydoux, como Sidonie, a través de su mirada inocente nos refleja la histeria de aquel momento de pavor trágico. 

La ambientación, el deslumbrante vestuario de época, la iluminación y fotografía despliegan excelencia en cada una de las tomas.

UNA CINTA MÁS ATMOSFÉRICA Y VISCERAL QUE NARRATIVA, DELICIOSA EN SUS DETALLES, Y ADMIRABLE   DESDE LA ÓPTICA DE SUS HABITANTES MENORES Y OLVIDADOS POR LA HISTORIA POSTERIOR.

Ficha técnica

Director: Benoît Jacquot 
Guionistas: Benoît Jacquot y Gilles Taurand 
Actores: Léa Seydoux, Diane Kruger, Virginie Ledoyen 
Fotografía: Romain Winding
Vestuarios: Christian Gasc y Velérie Ranchoux
Crónica histórica
Francia – España – 100 minutos
Ganadora de 3 Premios César

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